Hace casi un siglo y medio, hacia finales del siglo XIX, la apreciación musical se constituyó formalmente como disciplina académica con un propósito preciso: ofrecer al oyente los elementos básicos que le permitieran conocer en detalle las obras musicales. Desde entonces, decenas de manuales circularon por aulas y bibliotecas personales, algunos más actualizados que otros, todos adaptados a las realidades pedagógicas de su época. En ese extenso linaje se inscribe ahora una nueva obra que llega para cubrir un vacío señalado con insistencia por docentes y estudiantes: ‘Una introducción a la apreciación musical’, de Silvana D’Onofrio, publicada por Eudeba en 2026 bajo el sello de la colección ‘Libros del Colegio’.
El volumen, de 128 páginas y formato de 24 por 17 centímetros, sintetiza más de tres décadas de experiencia áulica de su autora. D’Onofrio transita los pasillos del Colegio Nacional de Buenos Aires desde 2011, cuando ganó su cargo por concurso, aunque su trayectoria docente e interpretativa es considerablemente más extensa. Pianista, directora de orquesta y egresada del Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla, se desempeña actualmente como docente titular y subjefa del Departamento de Música del establecimiento dependiente de la Universidad de Buenos Aires. Su perfil profesional se completa con trabajos en artes visuales —ámbito en el que publicó en 2012 ‘Música y artes visuales’— y con reconocimientos nacionales e internacionales por su labor de difusión musical.
El material está concebido a partir del programa vigente de estudios del primer año del Colegio Nacional de Buenos Aires, un plan que pone el acento en la observación mediante el desarrollo de una escucha atenta de músicas de diversas tradiciones y en el acceso a una dimensión de conocimiento a través de la teoría y la interpretación. Sobre esa base, el libro aborda conceptos básicos y universales de acústica, morfología, géneros musicales, tipologías vocales y organología, pero también incorpora un registro particular: las expresiones locales argentinas.
La elección de ese recorte no es casual y responde a una convicción pedagógica que D’Onofrio explícita con claridad. ‘En el aula tenemos mayoritariamente chicos que van a ser médicos, abogados, ingenieros, sociólogos —explica—, y siempre pensamos que la música es una herramienta más para el análisis de los contextos sociales’. En esa lógica, el manual hace un hincapié deliberado en el tango, el folklore y el rock nacional, entendidos no solo como repertorios patrimoniales sino como expresiones de un tiempo histórico que funcionan como herramientas de análisis de lo que sucede aquí. ‘Se pueden conectar con Historia, con Geografía, con otras materias —agrega la autora—. Nosotros conectamos mucho con el latín también y para el público en general. Es una mirada de la música desde nosotros’.
La obra, de enfoque explícitamente interdisciplinario y humanista, invita también a una reflexión de fondo sobre el modo en que se accede al goce artístico. Existe una polémica recurrente en torno a la música académica entre quienes sostienen que se trata de un producto accesible a todos, prescindible de cualquier formación previa, y quienes defienden que los conocimientos técnicos e históricos son un requisito casi indispensable para apreciarla en toda su extensión. D’Onofrio acepta la validez de ambas posturas y las articula sin excluirlas. ‘Uno puede escuchar música y disfrutar simplemente de la sensación de belleza que da, por ejemplo, escuchar la sexta sinfonía de Beethoven, y no se necesita saber nada para sentirse bien escuchando —señala—. Ahora, si uno sabe, disfruta mucho más. Pasa lo mismo en un museo’.
Esa posición matizada define también el espíritu de la publicación: no presupone conocimientos previos ni exige una formación técnica especializada. ‘Creo que cada persona tiene la libertad de acercarse a una expresión del arte como lo desee —sostiene la docente—. Si quiere simplemente disfrutar y nada más, está muy bien que lo haga desde el nulo conocimiento. Y si su interés es mayor o tiene necesidad de comprender algunas cosas, es válido también’. La propuesta contempla además la dinámica natural del interés personal como motor del aprendizaje: ‘A veces ocurre que uno empieza a escuchar algo que le gusta y quiere investigar sobre eso, y entonces eso hace que disfrute mucho más’.
Las implicancias de esta publicación exceden el ámbito estrictamente académico. Disponible en las librerías de Eudeba y a través de su página web (eudeba.com.ar), la obra se inserta en un contexto editorial argentino en el que los materiales didácticos de música para la enseñanza media son escasos y muchas veces desactualizados. La demanda del mercado confirma esa carencia: la primera edición ya cuenta con dos reimpresiones, un dato que los responsables editoriales leen como evidencia de una necesidad no cubierta. El Colegio Nacional de Buenos Aires, por su parte, presentó oficialmente el volumen en abril de 2026, con la participación colaborativa de docentes y estudiantes que revisaron y aportaron ideas desde el ensayo diario en las clases y la evaluación consciente de las prácticas.
La presentación pública del libro, de ingreso libre y gratuito, se realizó el 30 de junio de 2026 en la sede del Colegio Nacional de Buenos Aires, en Bolívar 263. Allí convergieron los dos planos en los que se inscribe la obra: la trayectoria de una intérprete y docente con tres décadas de práctica en las aulas y una institución emblemática de la educación pública argentina, que la aloja como parte de su Departamento de Música.
En síntesis, ‘Una introducción a la apreciación musical’ se presenta como una arquitectura viva que, según los términos de la propia presentación institucional, ‘pretende y exige crecer y actualizarse cada año tras el ejercicio permanente del trabajo cotidiano’. Es, en ese sentido, el primer volumen de un proyecto que aspira a acompañar los programas de estudio consecutivos. Más allá de su destino inmediato como material de referencia para el primer año del colegio porteño, la obra plantea una pregunta que atraviesa a toda la pedagogía musical contemporánea: la del equilibrio entre el goce espontáneo y el conocimiento estructurado como vías complementarias, y no excluyentes, hacia la comprensión y el disfrute de un fenómeno que forma parte cotidiana de la vida en sociedad.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
