El Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Santa Fe (CAUPSF) anunció la creación del Premio Estudiantil Provincial de Arquitectura PEPA.SF 2026, una iniciativa que busca reconocer trabajos realizados por estudiantes de arquitectura de universidades públicas y privadas de la provincia durante los años 2024 y 2025. La convocatoria, que lleva el lema “La construcción de lo común”, invita a reflexionar sobre el rol de la arquitectura en la construcción de ciudad y ciudadanía, y se presenta como un puente entre la formación académica y el ejercicio profesional.
El premio contará con un jurado de reconocidos profesionales: Julia Capomaggi, Galia Solomonoff, Catalina Freixas, Diego Arraigada, Gerardo Caballero, Fabián Llonch y Natalia Vinuela. Según la información difundida por Clarín, los estudiantes podrán presentar proyectos ya realizados en la facultad, sin necesidad de elaborar un trabajo nuevo. Las categorías se organizan según la etapa de la carrera, y se evaluarán propuestas que aborden preguntas como “¿Cómo imaginamos nuestras ciudades? ¿Qué nos dicen nuestros paisajes y nuestras formas de habitar?”.
El presidente del CAUPSF, Marcelo Lamberto, destacó que la iniciativa busca abrir el Colegio a los estudiantes y compartir las ideas que se producen en las aulas. “Queremos que el Colegio también sea un espacio para quienes hoy están estudiando arquitectura. En las facultades se hacen proyectos que vale la pena conocer y compartir. Este premio es una oportunidad para que esas ideas salgan del aula, se encuentren con otras miradas y nos ayuden a pensar cómo queremos vivir y construir nuestras ciudades”, señaló.
La propuesta se enmarca en un contexto de creciente vinculación entre las instituciones profesionales y la formación universitaria. En los últimos años, los colegios profesionales de arquitectura de Argentina han impulsado diversos premios y concursos para estudiantes, aunque la mayoría se limitaban al ámbito de una universidad o de una ciudad. La novedad del PEPA.SF radica en su alcance provincial y en la convocatoria a estudiantes de todas las universidades, tanto públicas como privadas, lo que permite un intercambio de enfoques y tradiciones proyectuales.
Antecedentes y contexto histórico
La creación de este premio puede rastrearse en la tradición de concursos y premios estudiantiles que tienen lugar en el país desde mediados del siglo XX. La Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) ha organizado históricamente encuentros y premios que reúnen a estudiantes de todo el país, pero la mayoría de las veces con un carácter nacional y una estructura centralizada. En tanto, los colegios provinciales han tenido un rol más acotado, enfocado en la matrícula profesional y en la defensa de la práctica profesional.
En Santa Fe, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) son las principales casas de estudio que dictan la carrera de Arquitectura, junto con universidades privadas como la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF) y la Universidad Abierta Interamericana (UAI), entre otras. La FAPyD-UNR tiene una larga trayectoria en la enseñanza de la arquitectura y ha sido sede de numerosos concursos y workshops. La directora de la carrera, María Eva Contesti, celebró la iniciativa y señaló que “cada facultad tiene sus formas de enseñar, sus búsquedas y sus maneras de abordar los problemas. Poder conocer lo que hacen estudiantes de otras universidades, compartir ideas y descubrir otras formas de proyectar también es parte de la formación”.
El premio también se alinea con una tendencia global hacia la visibilización del trabajo estudiantil y la construcción de redes entre universidades. En países como Chile, Brasil y España, existen premios nacionales de arquitectura para estudiantes que han servido como plataforma de lanzamiento para jóvenes profesionales. La experiencia internacional muestra que estos certámenes no solo reconocen el talento, sino que también contribuyen a la discusión pública sobre el hábitat y la ciudad.
Desarrollo cronológico de la iniciativa
La gestación del PEPA.SF 2026 se remonta a conversaciones dentro del CAUPSF sobre la necesidad de acercar la institución a los estudiantes. Durante 2024 y 2025, el Colegio organizó charlas y encuentros con facultades de la provincia, que sentaron las bases para el premio. La convocatoria se lanzó oficialmente en octubre de 2026, con la publicación de las bases y la designación del jurado. Los trabajos podrán presentarse hasta una fecha límite que se comunicará en los próximos meses, y el fallo se conocerá en 2027.
El jurado está compuesto por arquitectos de reconocida trayectoria en el ámbito nacional e internacional. Julia Capomaggi y Galia Solomonoff son exponentes de la arquitectura contemporánea, con obras y proyectos que abordan la relación entre ciudad y paisaje. Catalina Freixas se especializa en urbanismo y políticas habitacionales; Diego Arraigada y Gerardo Caballero son referentes de la arquitectura argentina con proyección internacional; Fabián Llonch y Natalia Vinuela aportan su experiencia en gestión y enseñanza. La diversidad de perfiles asegura una evaluación integral de los trabajos.
Las categorías del premio se dividen según la etapa de la carrera: primer año, segundo y tercer año, y cuarto y quinto año. Esta segmentación busca reconocer el proceso de aprendizaje y no solo el resultado final, permitiendo que estudiantes de todos los niveles participen en igualdad de condiciones. Los proyectos deben haber sido realizados en el marco de materias de proyecto o talleres durante los ciclos lectivos 2024 y 2025, y pueden ser individuales o grupales.
Implicancias sociales y económicas
La creación de este premio tiene varias implicancias. En primer lugar, fomenta la movilidad académica y el intercambio entre estudiantes de diferentes universidades, lo que puede enriquecer la formación y generar redes profesionales tempranas. En segundo lugar, visibiliza el trabajo de las facultades de arquitectura de la provincia, que muchas veces queda circunscrito al ámbito local. En tercer lugar, contribuye a la discusión pública sobre la ciudad y el territorio, en un contexto de crecimiento urbano acelerado y desafíos habitacionales en Argentina.
Desde el punto de vista económico, el premio puede tener un impacto indirecto en la industria de la construcción y el desarrollo urbano, al promover ideas innovadoras para el hábitat. Sin embargo, no se trata de un certamen con fines comerciales, sino de una iniciativa de carácter académico y profesional. El CAUPSF financia el premio con recursos propios, y no se han anunciado aún los premios materiales, que podrían consistir en becas, pasantías o publicaciones.
La secretaria general de FADEA, Ana Poliotto, destacó que el PEPA.SF puede trascender las fronteras provinciales: “Es una experiencia que puede crecer y abrir nuevas oportunidades de encuentro entre estudiantes de distintos lugares. Sería muy interesante que otras provincias impulsen premios similares y que más adelante podamos compartir los proyectos y las ideas que surgen en cada territorio”. Esta declaración sugiere que el modelo podría replicarse en otras jurisdicciones, lo que ampliaría su impacto.
Comparación con eventos previos
En comparación con otros premios estudiantiles, el PEPA.SF se distingue por su alcance provincial y por la inclusión de universidades privadas. Por ejemplo, el Premio Nacional de Arquitectura para Estudiantes, organizado por FADEA, tiene un carácter federal pero se enfoca en una selección por regiones. En tanto, los concursos de las facultades suelen ser internos y no trascienden la institución. La novedad es la articulación entre el Colegio profesional y el conjunto de universidades de una provincia.
En la historia reciente, ha habido intentos similares en otras provincias, como el Premio Provincial de Arquitectura de Córdoba, pero con alcance más limitado. La experiencia de Santa Fe puede servir de modelo para otras jurisdicciones, especialmente porque involucra a un actor clave: el Colegio de Arquitectura, que tiene la capacidad de convocar y de otorgar reconocimiento profesional.
Conclusión informativa
El Premio Estudiantil Provincial de Arquitectura PEPA.SF 2026 representa un paso significativo en la vinculación entre la formación académica y el ejercicio profesional en Santa Fe. Con un jurado de primer nivel y una convocatoria amplia, busca reconocer el talento estudiantil y promover la reflexión sobre la ciudad y el territorio. La iniciativa se apoya en antecedentes de concursos similares y cuenta con el respaldo de instituciones como FADEA, lo que augura un impacto positivo en la comunidad académica y profesional. La posibilidad de que otros distritos repliquen el modelo refuerza su relevancia en el contexto actual de la arquitectura argentina.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
