El 2 de octubre de 2026, el edificio corporativo de Santander Argentina, proyectado por el estudio Urgell-Penedo-Urgell, fue el escenario de la entrega de los Premios ARQ Excelencia 2026. La ceremonia, que reunió a arquitectos, interioristas, desarrollistas y representantes de empresas líderes de la construcción, se consolidó como un punto de encuentro para el sector, en un contexto de transformación tanto del ejercicio profesional como de los medios de comunicación especializados.
El evento fue organizado por la revista ARQ, publicación del Grupo Clarín que celebraba tres hitos simultáneos: los premios anuales, el 24° aniversario de su lanzamiento como revista en 2002 y el primer año de su relanzamiento como edición mensual de más de 100 páginas. A ello se sumó el 81° cumpleaños del diario Clarín, fundado en 1945. La confluencia de fechas subrayó la importancia de la publicación dentro del ecosistema de medios del Grupo y su rol como plataforma de referencia para la arquitectura nacional.
La ceremonia contó con la presencia de altas autoridades del Grupo Clarín: Héctor Aranda, Gerente General de AGEA; Ricardo Kirschbaum, Editor General de Clarín; Maximiliano Sastre, Chief Commercial de AGEA; Guido Lagares, director de Retail de AGEA; Diego Menutti, director de Operaciones de AGEA; y María Julia Manzini, jefa de Relaciones con la Comunidad del Grupo Clarín. También asistieron Hernán Baccaro, subgerente Comercial; Lucas Puente Solari, responsable de Inmuebles de Grupo Clarín; y Inés Reissig y Marcela Bruno, responsables del área Comercial de ARQ.
El sector profesional estuvo representado por autoridades del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) y de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA). Por el CPAU asistieron Esteban López, gerente general; Valeria del Puerto, vicepresidenta; y Cayetana Mercé, protesorera. Por la SCA estuvieron Sandra Amerise y Darío López. También participó Juan Martín Urgell, uno de los proyectistas del edificio que albergó la celebración, lo que añadió un componente simbólico al evento.
Los premios se otorgaron en base a un ranking elaborado por la consultora D’Alessio Irol para ARQ, que distingue a los 15 estudios, voces emergentes, desarrolladores, interioristas y empresas más votadas por sus propios colegas en cada rubro. Este método de selección, basado en la opinión de pares, busca reconocer la excelencia desde una perspectiva sectorial y no solo desde criterios comerciales o de difusión mediática.
El editor general de ARQ, Berto González Montaner, abrió el evento con un discurso que combinó agradecimientos institucionales con una reflexión sobre el estado de la publicación. «Todo esto se ha convertido en un aparato complejo que nos entusiasma y que nos genera muchas satisfacciones», afirmó, y destacó el trabajo de los equipos de Redacción, Marketing y Comercial. Asimismo, subrayó la apuesta por las redes sociales y el rediseño del sitio web, que incorporó secciones como «Nuevos talentos» y «Cuatro dimensiones».
En un contexto más amplio, la arquitectura argentina atraviesa un período de adaptación a nuevas demandas tecnológicas y ambientales. La irrupción de herramientas digitales en el diseño, la construcción sustentable y la reconversión de espacios urbanos son algunos de los ejes que dominan la agenda profesional. En ese marco, eventos como los Premios ARQ Excelencia cumplen una función de visibilización y legitimación de prácticas innovadoras, al tiempo que refuerzan los lazos dentro de una comunidad profesional que, según los organizadores, valora especialmente la camaradería.
La mención al 24° aniversario de ARQ como revista y a su relanzamiento mensual cobra relevancia en un momento en que los medios gráficos enfrentan desafíos significativos frente a la digitalización. González Montaner se refirió a este punto: «Hasta hace poco muchos vaticinaban la muerte del soporte papel. Sin embargo, nuestra edición papel no hace más que crecer. Estamos contentos con el relanzamiento, los lectores lo están y los anunciantes también». Esta afirmación se alinea con una tendencia observada en publicaciones especializadas, donde el papel de alta calidad y el contenido curado mantienen un público fiel, dispuesto a pagar por una experiencia de lectura diferenciada.
El edificio de Santander Argentina, obra del estudio Urgell-Penedo-Urgell, no fue una elección casual. Se trata de una construcción que combina criterios de eficiencia energética, diseño corporativo y integración urbana, y que se ha convertido en un referente de la arquitectura contemporánea en Buenos Aires. Su elección como sede del evento reforzó el vínculo entre la premiación y la práctica profesional de vanguardia.
La entrega de premios incluyó distinciones para estudios consolidados, voces emergentes, desarrolladores inmobiliarios, interioristas y empresas proveedoras. Si bien el artículo original no detalla los nombres de los galardonados, la estructura del ranking elaborado por D’Alessio Irol sugiere que se reconoció a aquellos que obtuvieron mayor cantidad de votos entre sus pares. Este sistema, similar al utilizado en otras disciplinas profesionales, busca evitar la influencia de criterios ajenos al mérito técnico.
El evento también sirvió como plataforma para conmemorar el Día Internacional del Arquitecto, que se celebra el primer lunes de octubre. La proximidad de la fecha con la ceremonia (2 de octubre) permitió integrar ambas celebraciones en un mismo marco, lo que fue destacado por los organizadores. Además, se recordó el centenario del nacimiento de una figura relevante para la arquitectura argentina, aunque el texto original no especifica de quién se trata. Esta omisión podría completarse con información de otros medios, pero en el contexto de la nota se mantiene como un dato mencionado al pasar.
La presencia de autoridades de CPAU y SCA, junto con representantes de empresas constructoras y estudios de arquitectura, evidencia la articulación entre el sector público, el privado y el académico en torno a este tipo de reconocimientos. Los premios no solo distinguen trayectorias individuales, sino que también contribuyen a establecer estándares de calidad y a fomentar la competencia sana entre profesionales.
En términos de implicancias, la celebración de los Premios ARQ Excelencia 2026 refleja la vitalidad de un sector que, pese a los vaivenes económicos del país, mantiene una actividad significativa. La construcción y el desarrollo inmobiliario han mostrado fluctuaciones en las últimas décadas, pero la arquitectura como disciplina ha sostenido un prestigio reconocido internacionalmente. Eventos como este contribuyen a mantener el nivel de discusión y a promover la actualización profesional.
La apuesta de ARQ por una edición mensual de más de 100 páginas y por el rediseño de su sitio web con nuevas secciones indica una estrategia de diversificación de contenidos y de adaptación a los hábitos de consumo digital. La inclusión de «Nuevos talentos» y «Cuatro dimensiones» sugiere un interés por ampliar la mirada más allá de los nombres consagrados, incorporando voces jóvenes y enfoques multidisciplinarios.
El discurso de González Montaner también hizo hincapié en el rol de la revista como articuladora de la comunidad profesional. «Un placer tenerlos nuevamente acá», comenzó, resumiendo el clima de reencuentro que caracterizó la mañana. La camaradería mencionada en la crónica original no es un detalle menor: en un sector donde la competencia por proyectos y clientes es intensa, la existencia de espacios de sociabilidad y reconocimiento mutuo fortalece los lazos de confianza y colaboración.
La ceremonia se desarrolló en un auditorio repleto, lo que da cuenta del interés que despierta la premiación. La organización a cargo de los equipos de ARQ, con el respaldo de la estructura comercial y de marketing del Grupo Clarín, permitió un evento de alta visibilidad para los patrocinantes y para las marcas asociadas.
En conclusión, los Premios ARQ Excelencia 2026 se consolidaron como una cita obligada para la arquitectura argentina, combinando el reconocimiento entre pares con la celebración de aniversarios significativos para la publicación y para Clarín. La elección de un edificio emblemático como sede, la presencia de autoridades institucionales y la apuesta por contenidos digitales y gráficos de calidad configuran un panorama de continuidad y renovación. El evento no solo distinguió a los mejores de cada rubro, sino que también reafirmó el papel de ARQ como plataforma de referencia para el debate y la difusión de la arquitectura nacional.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
