En el corazón del Distrito Madero Harbour, la construcción de Osten Tower II marca un hito en la evolución urbana de Puerto Madero. Este proyecto, desarrollado por GNV Group y diseñado por PfZ Arquitectos, se eleva 110 metros sobre el Dique 1, con 33 plantas que combinan elegancia, funcionalidad y una identidad arquitectónica que rinde homenaje al movimiento del río.
La obra, ubicada en Julieta Lanteri 1987, en la esquina con Av. Elvira Rawson de Dellepiane y Camila O’Gorman, no solo amplía la oferta residencial de lujo en la zona, sino que también consolida un concepto que trasciende lo edilicio: las branded residences, un modelo que nace de la colaboración entre el estudio de arquitectura y el restaurante y bar homónimo Osten, cuyo interior fue diseñado por Hitzig Militello Arquitectos.
**Antecedentes y contexto histórico**
Para entender la relevancia de Osten Tower II, es necesario remontarse a los orígenes de Puerto Madero. Este barrio, surgido a partir de la reconversión de los antiguos docks y almacenes del puerto a fines de la década de 1990, se transformó en uno de los desarrollos inmobiliarios más exclusivos de Buenos Aires. Según datos del Gobierno de la Ciudad, desde los primeros emprendimientos naúticos y residenciales en Dique 1 y 2, el área experimentó un crecimiento exponencial en valor del suelo y en densidad poblacional de alto poder adquisitivo.
En este contexto, GNV Group ya había incursionado con Osten Tower I, que estableció un precedente por su fachada ondulante, diseñada por PfZ Arquitectos. Esta primera torre, finalizada en los últimos años, no solo marcó un cambio estético respecto de las construcciones cúbicas del barrio, sino que también definió una demanda por unidades con espacios exteriores amplios y vistas panorámicas al río.
La elección del Dique 1 como ubicación estratégica responde a una lógica de alta plusvalía: es el sector más cercano a la Reserva Ecológica y a la zona de oficinas corporativas, además de contar con la oferta gastronómica más consolidada del barrio.
**Desarrollo técnico y diseño arquitectónico**
Desde el punto de vista morfológico, Osten Tower II mantiene la esbeltez de su precedente, con fachadas ondulantes en los cuatro frentes que dialogan con el paisaje fluvial. Esta geometría, lejos de ser un capricho estético, responde a una estrategia de mercado. Juan Pfeifer, socio de PfZ Arquitectos, explica que “todos los desarrolladores quieren diferenciarse; ahí aparece la búsqueda del capital simbólico”. Esta diferenciación, aclara, se traduce en una preferencia de compra y no necesariamente en un aumento lineal del metro cuadrado.
La volumetría se despega del basamento característico de los edificios de Madero Harbour y se expresa como una torre aislada. Esta decisión libera el espacio en planta baja, permitiendo un diseño paisajístico integral que envuelve todo el volumen. Amelia Qüesta, socia del estudio, destaca que esta configuración “permite la aparición de amenities que se relacionan con el uso sobre tierra firme”.
Entre los servicios, se incluyen gimnasio, SUM, área de yoga, equipamiento deportivo y, como novedad, la primera cancha de pickleball de Puerto Madero. Este deporte, de creciente popularidad en Estados Unidos y en expansión en América Latina, refleja una tendencia hacia la vida saludable dentro de la comunidad residencial de alto nivel.
**Distribución tipológica y espacios al aire libre**
La oferta de unidades abarca desde 47 m² (suites y un dormitorio + DEN) hasta departamentos de 310 m². El penthouse en tríplex, ubicado en el piso 31, alcanza los 995 m², una superficie excepcional que posiciona a la torre como un producto único en el mercado.
Eduardo Di Clérico, también socio de PfZ Arquitectos, remarca que el diseño rinde culto al espacio exterior semicubierto mediante balcones-terraza con parrilla. “Estos balcones no son elementos decorativos; son balcones para ocio que vinculan cada nivel con el entorno”, sostiene, alineándose con la filosofía del complejo Osten, nacido bajo la idea del descanso y el entretenimiento.
La orientación de las unidades fue pensada para maximizar las vistas al río y a la ciudad, aprovechando la altura y la forma ondulante que evita la sensación de masividad.
**Impacto en el mercado inmobiliario**
De acuerdo con datos de Zonaprop correspondientes al segundo trimestre de 2026, el precio promedio del metro cuadrado en Puerto Madero ronda los USD 4.500. Con estos valores, una unidad de 47 m² podría partir de los 211.000 dólares, mientras que el penthouse tríplex superaría los 4 millones.
Las branded residences, como las de Osten Tower II, suelen tener un valor premium de 10% a 15% respecto de proyectos similares sin esa estrategia, según especialistas en real estate consultados por Infobae y El Cronista. Esto se debe al respaldo de una marca reconocida y a la experiencia integral que ofrece la residencia.
**Reacciones y contexto local**
La noticia de la construcción fue cubierta por medios locales como La Nación, que en su sección de arquitectura destacó la innovación tipológica y la inserción urbana. Por su parte, Página/12, en un análisis más crítico, señaló que el desarrollo apunta a un segmento muy exclusivo, en una ciudad donde el déficit habitacional sigue siendo una deuda.
A nivel gubernamental, el Ministerio de Desarrollo Urbano porteño autorizó la obra dentro de los parámetros de altura permitidos (110 metros), aunque ha habido discusiones sobre el impacto en el perfil costero y la densidad en la zona.
**Implicancias sociales y económicas**
La construcción de Osten Tower II genera empleo directo en el sector de la construcción y dinamiza el comercio local durante la fase de obra. Sin embargo, también profundiza la tendencia de “lujo sobre tierra ganada al río”, una característica que marcó el devenir del barrio.
Desde una perspectiva cultural, la incorporación de la primera cancha de pickleball implica una actualización de las actividades deportivas ofrecidas, mientras que el diseño exterior con parrillas refuerza una identidad argentina ligada al asado y la vida al aire libre, algo que los desarrolladores consideran clave para el marketing del proyecto.
**Conclusión informativa**
Osten Tower II se consolida como un referente de la arquitectura residencial contemporánea en Buenos Aires, con un diseño que apuesta a la diferenciación y a la calidad de vida. Sin embargo, su impacto trasciende lo estético, insertándose en un debate sobre los límites del desarrollo inmobiliario en áreas de alta valoración. La torre no solo redefine el skyline, sino que también es un indicador de las dinámicas de mercado que siguen transformando el paisaje urbano, en una ciudad en la que el pasado portuario se encuentra con las tendencias globales del lujo residencial.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
