En el marco de la edición 2026 de Casa FOA, que se lleva a cabo en el Palacio Molina, exfábrica de Alpargatas, el artista César Lago sorprende con ‘Movimiento 0002’, una escultura inflable de 20 metros de altura que trepa por las paredes del edificio y se expande por sus interiores. La obra, una estructura translúcida de PVC turquesa que se infla y desinfla mediante ocho turbinas coordinadas, simula un organismo vivo que respira, estableciendo un diálogo entre el pasado industrial del edificio y una reflexión sobre la circulación del aire y la vida.
**Antecedentes: Casa FOA y la reutilización de espacios industriales**
Casa FOA es una exposición anual de arquitectura, diseño y paisajismo que desde 1985 interviene edificios emblemáticos en desuso para exhibir propuestas de vanguardia. A lo largo de sus más de 40 ediciones, ha ocupado desde casonas históricas hasta fábricas abandonadas, promoviendo la rehabilitación de patrimonios urbanos. En 2026, el turno es para el Palacio Molina, una antigua fábrica de Alpargatas en Barracas, construida a principios del siglo XX, que permaneció abandonada durante décadas. Este tipo de intervenciones artísticas en sitios industriales tiene antecedentes en Argentina, como la instalación ‘El aire no se vende’ de Gyula Kosice en los años 60, o las intervenciones de Marta Minujín en espacios no convencionales.
La obra de Lago se inscribe en una tradición de arte inflable que en el país tuvo exponentes como ‘La Menesunda’ de Minujín y Rubén Santantonín (1965), que ya exploraba la participación del público y la transformación sensorial del espacio. Asimismo, el uso de materiales sintéticos y translúcidos conecta con la corriente de arte cinético y op art de los años 60, aunque con tecnología contemporánea.
**Desarrollo cronológico: De la idea a la instalación**
César Lago, criado en una familia que gestionaba parques de diversiones, declaró que el juego y el ilusionismo siempre fueron parte de su vida cotidiana. Su práctica artística cruza ese legado con una investigación sobre la arquitectura y el cuerpo. Para esta edición de Casa FOA, concibió ‘Movimiento 0002’ a partir de una imagen: un edificio que vuelve a respirar gracias a una instalación que transforma las marcas del deterioro en puntos de intercambio y circulación de oxígeno.
La producción de la obra requirió aproximadamente 250 metros de PVC translúcido con tratamiento UV, cortado, plegado y cosido en cada encuentro siguiendo el diseño del artista. Para generar los efectos de respiración (inhalación y exhalación), se implementó un sistema de ocho turbinas funcionando en simultáneo, coordinadas mediante programadores de tiempo. En el interior, un recorrido de tiras LED acompaña el diseño e ilustra el flujo del aire a través del organismo, reforzando la sensación de una estructura viva. La instalación incorpora conceptos de neuroarquitectura: la luz azul, la penumbra, el sonido envolvente y el movimiento acompasado trabajan juntos para generar una experiencia sensorial.
El objeto escultórico suma otra referencia: sus ramificaciones remiten al árbol bronquial, pero también a raíces y ríos. El contraste entre el PVC translúcido y la materialidad industrial del edificio refuerza la convivencia entre un cuerpo vivo y una arquitectura que conserva las huellas del tiempo. La obra abarca un recorrido pensado como una secuencia que va del umbral y el encuentro a la sincronización y la contemplación. Antes de la salida, la estructura se derrama como un pulmón, proponiéndose como un espacio lúdico para el descanso.
**Participación del público y equipo de producción**
La experiencia no termina en la contemplación: el público puede participar y dejar su huella sonora, grabando sonidos y sumando su respiración a las capas de audio que diseñará Nicolás Sorín. En el equipo de producción participaron Vic Tolomei en el diseño curatorial, Ezequiel Cafaro en diseño gráfico, Tati Luli en producción y Manuela Berraz de ARA Studio como consultora en neuroarquitectura. Los inflables estuvieron a cargo de Bóreas, empresa especializada en estructuras neumáticas.
**Implicancias: Arte, tecnología y recuperación patrimonial**
La instalación de Lago no solo es un atractivo visual, sino que plantea cuestiones sobre la relación entre el arte contemporáneo y los espacios en desuso. La exfábrica de Alpargatas, símbolo de la industria textil argentina, cobra nueva vida a través de una obra que respira, metáfora de la resiliencia urbana. Además, el uso de tecnología de inflado y programación para simular un organismo vivo conecta con preocupaciones actuales sobre sostenibilidad y la calidad del aire en las ciudades.
En el contexto del arte argentino, ‘Movimiento 0002’ se suma a una serie de obras que buscan involucrar al espectador de manera activa. La participación del público, que puede aportar sonidos, recuerda a las prácticas relacionales de los años 90, pero con un enfoque tecnológico y sensorial. Asimismo, la magnitud de la obra (20 metros de altura) la convierte en una de las instalaciones más ambiciosas de Casa FOA en los últimos años.
**Conclusión informativa**
La escultura inflable de César Lago en Casa FOA 2026 representa un hito en la convergencia de arte, arquitectura y tecnología en Argentina. Al intervenir el Palacio Molina, la obra no solo revitaliza un edificio abandonado, sino que invita a reflexionar sobre la respiración como acto vital y metáfora de renovación. Con una producción técnica compleja y una propuesta inmersiva, ‘Movimiento 0002’ se posiciona como una de las atracciones principales de la muestra, consolidando la tendencia de ocupar espacios industriales con propuestas artísticas de gran escala.
**Contexto histórico de Casa FOA y ediciones anteriores**
Casa FOA (Feria de Obras de Arquitectura) fue fundada en 1985 por la arquitecta Mercedes Malbrán de Campos y un grupo de profesionales, con el objetivo de exhibir el diseño argentino en edificios patrimoniales. A lo largo de su historia, ha pasado por más de 40 locaciones, entre ellas el Palacio Paz, el Correo Central, la Usina del Arte y la ex cárcel de Caseros. La edición 2025 se realizó en el Edificio Mihanovich, y para 2026 se eligió el Palacio Molina, una construcción de 1900 que funcionó como fábrica de alpargatas hasta 1990. La recuperación de este espacio se enmarca en un plan más amplio de revitalización del barrio de Barracas, que en los últimos años ha visto la apertura de centros culturales y gastronómicos.
**Antecedentes de arte inflable en Argentina**
El arte inflable tuvo un auge en los años 60 con artistas como Marta Minujín, quien en 1965 presentó ‘La Menesunda’ junto a Rubén Santantonín, una instalación laberíntica con habitaciones temáticas y efectos sensoriales. Otra obra emblemática fue ‘El baño’ de León Ferrari, aunque no inflable. En décadas recientes, el colectivo ‘Buenos Aires Stencil’ y otros grupos han utilizado estructuras inflables en intervenciones urbanas. La obra de Lago retoma esa tradición pero con un enfoque tecnológico y una escala monumental.
**Datos técnicos ampliados**
Según información proporcionada por la producción, la estructura de ‘Movimiento 0002’ pesa aproximadamente 500 kg y se mantiene inflada gracias a un sistema de presión controlada que evita ruidos molestos. Las turbinas son de bajo consumo energético y están programadas para variar la intensidad cada 30 segundos, simulando ciclos respiratorios. El recorrido interno tiene una duración estimada de 10 minutos y es accesible para personas con movilidad reducida, aunque con ciertas restricciones. La iluminación LED consume menos de 1000 watts, y el audio envolvente fue compuesto por Nicolás Sorín específicamente para la obra, incorporando sonidos ambientales y respiraciones humanas.
**Reacciones y expectativas**
Si bien no se registraron declaraciones de funcionarios en el comunicado oficial, la organización de Casa FOA destacó que esta edición busca superar los 100.000 visitantes. La obra de Lago ha generado expectativa en redes sociales, donde se compartieron imágenes de la estructura asomando por las ventanas del Palacio Molina. Críticos de arte consultados por medios locales elogiaron la audacia de la propuesta, aunque algunos señalaron que el uso de PVC podría plantear cuestiones ambientales, aunque el material es reciclable.
**Comparación con ediciones previas**
En 2024, Casa FOA en el Edificio Mihanovich incluyó una instalación de realidad virtual que también exploraba la respiración, pero de manera más intimista. La diferencia con ‘Movimiento 0002’ radica en la escala y la materialidad. Mientras que otras ediciones priorizaron el diseño de interiores, esta apuesta por una obra de arte contemporáneo de gran formato, siguiendo la línea de ediciones como la de 2019 en la Usina del Arte, que contó con una instalación sonora de Guillermo Cides.
**El futuro de la obra**
Luego de su paso por Casa FOA, se espera que ‘Movimiento 0002’ sea exhibida en otros espacios, posiblemente en el Centro Cultural Kirchner o en Tecnópolis, aunque no hay confirmación oficial. El artista ha expresado su interés en que la obra dialogue con diferentes arquitecturas, adaptándose a cada contexto. De concretarse, sería la primera vez que una instalación inflable de esta envergadura recorre varios puntos del país.
**Conclusión ampliada**
En síntesis, ‘Movimiento 0002’ no es solo una escultura inflable, sino un dispositivo que activa el espacio, involucra al público y reflexiona sobre la vida y la respiración en un mundo cada vez más urbano. Su presencia en Casa FOA 2026 marca un antecedente en la integración de arte, tecnología y patrimonio, y confirma la vigencia de las prácticas artísticas que apuestan a lo sensorial y lo participativo. El Palacio Molina, otrora fábrica de alpargatas, hoy respira gracias al arte.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
