El costo de la construcción en Argentina es un termómetro sensible de la economía, reflejando no solo la inflación y la evolución de los insumos, sino también las expectativas del sector. En septiembre de 2026, los valores publicados por el índice ARQ para cuatro tipologías representativas ofrecen un panorama matizado: mientras algunos modelos experimentaron incrementos significativos, otros mostraron leves retrocesos o avances moderados. Este artículo analiza esos datos a la luz de los antecedentes históricos, la coyuntura macroeconómica y las comparaciones con períodos previos, para comprender cómo y por qué se llegó a estos valores.
Introducción: contexto del relevamiento
El índice ARQ, elaborado por la revista del mismo nombre, releva mensualmente los costos de construcción de una canasta de 12 modelos arquitectónicos. Para septiembre de 2026, se destacan cuatro tipologías: el Modelo 2 (Vivienda en Country), el Modelo 5 (PH Moderno), el Modelo 6 (Vivienda en Altura) y el Modelo 11 (Reciclaje de Casa Chorizo). Estos modelos sirven como referencia para estimar presupuestos, aunque los valores son indicativos y no incluyen impuestos. La publicación de estos datos se produce en un contexto donde el INDEC informa que el Índice de Costos de la Construcción (ICC) de agosto de 2026 registró un aumento del 2,5% mensual, con subas del 1,7% en materiales, 3,2% en mano de obra y 2,2% en gastos generales. Estas cifras marcan una desaceleración respecto de meses anteriores, pero aún reflejan presiones inflacionarias en un sector clave.
Desarrollo: evolución de los costos por tipología
El Modelo 2, una vivienda unifamiliar de 182,8 m² en un country de Pilar, provincia de Buenos Aires, alcanzó un costo de $2.831.416 por metro cuadrado en septiembre de 2026, lo que representa un aumento del 0,81% respecto de agosto. Este incremento, aunque moderado, se suma a una serie de alzas consecutivas que han llevado el valor desde niveles mucho más bajos en años anteriores. Por ejemplo, en septiembre de 2023, el mismo modelo costaba alrededor de $450.000 por m², lo que implica un incremento superior al 500% en tres años, reflejando la inflación acumulada y el aumento de los costos de materiales importados y mano de obra especializada.
El Modelo 5, un PH moderno de 94,3 m² en el barrio de Saavedra, mostró un valor de $2.271.533 por m², con una variación negativa del 0,35% respecto de agosto. Esta baja, inusual en un contexto inflacionario, podría explicarse por una corrección en los precios de algunos insumos específicos o por una menor demanda en el segmento de departamentos pequeños. Es importante notar que este modelo había experimentado fuertes subas en meses previos, por lo que este retroceso podría ser una pausa transitoria.
El Modelo 6, un edificio de nueve plantas con semipisos de dos dormitorios y una superficie cubierta de 150,378 m², registró un costo de $2.738.332 por m², con un alza del 0,47% mensual. Este tipo de construcción en altura suele estar influenciado por los costos de estructuras de hormigón y sistemas de elevación, que han mostrado incrementos sostenidos. En comparación con septiembre de 2025, cuando el valor rondaba los $1.500.000 por m², el aumento interanual supera el 80%, en línea con la inflación general.
El Modelo 11, que implica el reciclaje de una casa chorizo de 220 m² en dos plantas, alcanzó los $2.807.253 por m², con una variación del 0,62% respecto de agosto. Este modelo es particularmente sensible a los costos de demolición y reforma, que han aumentado debido a la mayor regulación en la gestión de residuos y a la escasez de mano de obra especializada en trabajos de refacción.
En términos históricos, los valores actuales duplican o triplican los de hace cinco años. Por ejemplo, en septiembre de 2021, el Modelo 2 costaba alrededor de $120.000 por m², lo que muestra un incremento del 2.260% en cinco años. Este aumento vertiginoso se explica por la combinación de inflación crónica, devaluaciones periódicas y el impacto de la pandemia en las cadenas de suministro globales.
Índices del sector: el ICC y el Índice Construya
El INDEC publicó que el ICC de agosto de 2026 subió un 2,5% mensual, con los materiales avanzando un 1,7%, la mano de obra un 3,2% y los gastos generales un 2,2%. Dentro de materiales, los mayores aumentos se dieron en maderas (3,0%), aberturas (2,7%) y productos de hormigón y cemento (2,5%). Estos datos son consistentes con los costos relevados por ARQ, que muestran incrementos moderados pero positivos en la mayoría de los modelos.
Por otro lado, el Índice Construya (IC), que mide las cantidades vendidas al sector privado de productos para la construcción, mostró en agosto una caída del 3,46% mensual desestacionalizada y del 5,3% interanual. Esta contracción sugiere una desaceleración en la actividad, posiblemente por la caída de la demanda interna y la incertidumbre económica. El empleo formal en la industria de la construcción alcanzó en julio de 2026 a 352.500 trabajadores registrados, una cifra que, si bien es superior a la de 2020, muestra un estancamiento respecto de 2025, cuando superaba los 370.000.
Implicancias: consecuencias sociales y económicas
El aumento sostenido de los costos de construcción tiene múltiples implicancias. En primer lugar, encarece el acceso a la vivienda, tanto para compradores como para inquilinos, ya que los desarrolladores trasladan los mayores costos a los precios finales. Esto agrava el déficit habitacional estructural de Argentina, que según estimaciones oficiales supera los 3,5 millones de hogares.
En segundo lugar, la caída en las ventas de insumos (reflejada por el Índice Construya) anticipa una posible recesión en el sector, con impacto en el empleo. La industria de la construcción es intensiva en mano de obra y un freno en la actividad puede generar despidos y precarización laboral.
En tercer lugar, la disparidad entre tipologías refleja cambios en la demanda: mientras las viviendas en country y los reciclajes mantienen cierto dinamismo, los PH y departamentos pequeños muestran señales de estancamiento. Esto podría estar vinculado a cambios en las preferencias de los compradores post-pandemia, que valoran más los espacios abiertos y la baja densidad.
Conclusión informativa
En septiembre de 2026, el costo de la construcción en Argentina presenta una evolución heterogénea: mientras algunos modelos registran alzas moderadas, otros muestran leves retrocesos. Los datos del INDEC y del Índice Construya confirman una desaceleración en la actividad, con aumentos de costos aún positivos pero menores a los de años anteriores. La comparación histórica revela que los valores actuales son varias veces superiores a los de hace cinco años, producto de la inflación acumulada y los vaivenes macroeconómicos. Hacia adelante, la evolución dependerá de la política económica, la estabilidad cambiaria y la confianza de los inversores, factores que históricamente han determinado los ciclos de la construcción en el país.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
