En un escenario cultural donde la inteligencia artificial y los algoritmos de recomendación condicionan cada vez más la creación, la distribución y la recepción del discurso literario, la novelista italo-mexicana Claudia Marcucetti Pascoli plantea una postura que interpela directamente al tejido creativo contemporáneo. Ante el avance sostenido de estas tecnologías, la autora nacida en La Spezia, Italia, el 11 de agosto de 1968, formuló un llamamiento que pocas veces se escucha en los círculos literarios y culturales: la necesidad de ejercer una forma deliberada de resistencia estética e intelectual.
\n\n’Debemos salirnos del algoritmo; mostrar rebeldía y pelear por ejercer sin la presión de las redes sociales ni de los adelantos. Nosotros somos los que hemos organizado todo esto, no se debe olvidar eso. Yo siento que siempre vamos a estar adelante de la inteligencia artificial’, declaró Marcucetti en entrevista con la agencia EFE, realizada en el marco de la presentación en Ciudad de México de la nueva edición conmemorativa de su primera novela.
\n\nLa declaración no surge de un desconocimiento tecnológico ni de una postura apocalíptica ante los cambios digitales. Por el contrario, revela una arquitectura intelectual que distingue entre la herramienta y el dominio. El énfasis de la escritora reside en un principio que los debates contemporáneos sobre inteligencia artificial tienden a soslayar: la tecnología no es un agente autónomo sino un producto del ingenio humano, y cederle la primacía en la toma de decisiones culturales implica renunciar a una soberanía que legítimamente corresponde a quienes la han creado.
\n\nEsta convicción sobre la precedencia del ser humano sobre su creación no se traduce, sin embargo, en un discurso de confrontación simplista frente a las plataformas digitales. La posición de Marcucetti se distancia de la actitud beligerante que caracteriza a no pocos críticos de su generación, quienes conciben las redes sociales únicamente como vectores de banalización cultural. Para la autora, ese antagonismo frontal carece de utilidad práctica. ‘Los jóvenes están hambrientos de buena literatura y de entender el mundo. Lo hacen desde sus métodos, desde sus visiones, pero están buscando honduras. A las redes no podemos hacerles una guerra; al contrario, debemos aprender cómo elevar el discurso’, aseguró.
\n\nLa autora reconoce con honestidad las tensiones que se generan al intentar elevar la calidad discursiva en plataformas diseñadas para la inmediatez y la captura de la atención. Quien desea compartir contenidos inteligentes en espacios como TikTok se enfrenta a un sistema de premiación que exige un gancho comercial y la capacidad de entretener en apenas tres segundos. Aun así, Marcucetti se declara optimista respecto de las posibilidades expresivas que ofrecen estas infraestructuras: ‘Eso se vuelve difícil, pero yo veo las redes como una gran herramienta’, sostuvo.
\n\nLa trayectoria de Marcucetti sustenta de manera singular estas reflexiones. Arquitecta graduada en 1992 por la Universidad Anáhuac de la Ciudad de México, ejerció la profesión hasta el año 2002 como fundadora de la firma Euritmia Arquitectos Asociados. Ese año abandonó los planos para dedicarse por completo a la literatura, tras publicar ‘¡Lotería! Historias de rifas diarias’, un compendio de cuentos que ofrecía una crítica mordaz de la alta sociedad mexicana. El giro profesional fue seguido por un periodo sabático en París, donde encontró el escenario para su primer ejercicio novelístico.
\n\nResultado de esa estancia capitalina fue ‘Los inválidos’, publicada originalmente en 2005 bajo el sello de Editorial Diana, del Grupo Planeta, y posteriormente reeditada por Punto de Lectura, del sello Penguin Random House, tanto en México como en España. La novela, que narra la historia de Bárbara de Banlievre, una escritora recién estrenada que tras la muerte de su madre y la ruptura de una relación amorosa intenta componer una novela en un apartamento cuya ventana da a la Explanada de los Inválidos en París, fue considerada desde su aparición una obra de culto dentro del panorama narrativo en lengua española.
\n\nLa protagonista, aislada en su refugio parisino, sospecha que un crimen se ha cometido a su alrededor, lo que desencadena una serie de acontecimientos que estructuran la trama. La obra combina elementos del thriller psicológico con una indagación existencial profunda, en la que convergen la soledad, la creación artística, la otredad y el descubrimiento del yo auténtico. Éric, la vecina desaparecida, y un misterioso vecino, operan como catalizadores de una peripecia que el propio aparato crítico ha calificado como una parábola posmoderna sobre la condición humana.
\n\nLa nueva edición, publicada bajo el sello independiente Bolsillo PRO con la que la propia autora recuperó los derechos de la obra y la sometió a una modernización breve pero significativa, procura alcanzar a nuevas generaciones de lectores. ‘Es una novela honesta, primitiva, que salió de adentro y quiero mucho. Estoy feliz de seguir estando orgullosa de ella, aunque por supuesto le veo todos los defectos del mundo, pero es un reencuentro afortunado’, señaló la autora en declaraciones recogidas por el diario Milenio.
\n\nLa novela fue leída en su momento por el escritor y guionista Guillermo Arriaga, ganador del premio Alfaguara, quien manifestó su interés en adaptarla al cine. ‘Él decía que, si bien sucede en París, la temática es tan fuerte que podría suceder en el Zócalo de la Ciudad de México. Yo defendía que París era un personaje más’, recordó Marcucetti, quien reconoció que en tres ocasiones diferentes la obra estuvo a punto de convertirse en película sin que el proyecto llegara a concretarse.
\n\nEl relanzamiento de ‘Los inválidos’ adquiere una dimensión adicional al considerar los temas que aborda bajo la lente de las transformaciones culturales de las últimas dos décadas. La novela trató en su momento la figura de una mujer libre, sin prejuicios sexuales ni de otra índole, un personaje que hoy sigue interpelando a lectores jóvenes. ‘Los jóvenes se sorprenden de que haya una mujer tan libre que al final lo que necesita es que alguien le quite esa libertad. Ese era un poco mi discurso en mi momento histórico cuando escribí el libro’, explicó Marcucetti, quien contrasta esas reacciones con la evolución de las concepciones del amor y la libertad en las nuevas generaciones.
\n\nLa autora aborda además dos ejes temáticos recurrentes en su obra narrativa posterior: la paternidad y las formas de relacionarse con el otro. En sus posteriores novelas -‘Heridas de agua’ (2012), ‘Donde termina el mar’ (2018) y ‘Fuego que no muere’ (2022)-, así como en sus ensayos y volúmenes de entrevistas como ‘Apuntes de viaje’ y ‘De lecturas y vidas: 80 entrevistas sobre el poder de los libros’ (2017), estos motivos han permeado un universo narrativo consistente.
\n\nUn rasgo distintivo de la perspectiva crítica de Marcucetti es su posición deliberadamente periférica frente a los grupos y las corrientes. La autora ha declarado en reiteradas ocasiones que no pertenece a ningún partido ni a ningún grupo literario, una condición que le permite ‘observar sin predisposiciones’ y ‘ver todas las opciones y perspectivas’. ‘Si te colocas de lejos puedes ver mejor. Siempre tomo distancia’, afirma, estableciendo un paralelismo explícito entre su metodología observacional y la postura de su protagonista literaria, que mira la vida desde una ventana y desde una posición ligeramente oblicua.
\n\nEsta capacidad de examinar desde la distancia se proyecta en su análisis del ecosistema digital actual. Marcucetti no propone una desconexión romántica ni un retorno nostálgico a formatos pretecnológicos. Propone, en cambio, un ejercicio de agency cultural: reconocer el origen humano de los sistemas algorítmicos y asumir la responsabilidad de definir los términos de su uso. La rebeldía que preconiza no es tecnofóbica, sino que se dirige contra la automatización del pensamiento y la delegación de criterios estéticos, éticos y culturales en sistemas de optimización de la atención.
\n\nEn un momento en que la discusión pública sobre inteligencia artificial oscila entre el determinismo tecnológico y la utopía, la posición de Marcucetti ofrece una vía intermedia fundada en la tradición literaria humanista: mantener la primacía del sujeto creador, elevar el nivel del discurso en las plataformas existentes y sostener la convicción de que, en la jerarquía de las capacidades creativas, la condición humana conserva atributos que ningún sistema computacional puede replicar. Con este relanzamiento de su novela de culto, la autora no solo renueva el acceso a una obra capital del thriller existencial en lengua española, sino que materializa en el plano editorial el principio que enuncia en el plano discursivo: la literatura como territorio de soberanía individual frente a toda forma de injerencia tecnológica.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
