En el dinámico mercado inmobiliario de la Zona Sur del Gran Buenos Aires, los desarrollos de usos mixtos se multiplican al compás del crecimiento de los barrios cerrados. En este marco, se anunció el inicio de la comercialización de Plaza Marechal, un complejo a cielo abierto que promete transformar el corredor Canning-San Vicente. Con una inversión estimada en US$ 30 millones, el proyecto busca responder a una demanda insatisfecha de bienes y servicios de primer nivel, impulsada por el aumento poblacional de la región. La propuesta, liderada por el Grupo Innova, se posiciona como el primer emprendimiento de esta envergadura en el partido de Presidente Perón.
El crecimiento de los desarrollos inmobiliarios en Canning y sus alrededores no es un fenómeno reciente. Desde la década de 1990, la zona experimentó una transformación significativa con la aparición de countries y barrios cerrados que atrajeron a familias de sectores medios y altos en busca de seguridad, contacto con la naturaleza y calidad de vida. Este proceso se intensificó en los años 2000 y 2010, cuando la expansión de la mancha urbana y la mejora de accesos viales, como la Ruta 58 y la Autopista Buenos Aires-La Plata, facilitaron la conexión con la Ciudad de Buenos Aires. Así, Canning, San Vicente y localidades cercanas pasaron de ser áreas rurales o de quintas a convertirse en polos residenciales permanentes.
Sin embargo, este crecimiento poblacional no siempre estuvo acompañado de infraestructura comercial y de servicios suficiente. Los residentes debían desplazarse largas distancias para acceder a supermercados, centros de salud, colegios de alta calidad o espacios de trabajo modernos. Esa carencia comenzó a ser cubierta en los últimos años por emprendimientos aislados, pero la magnitud de Plaza Marechal apunta a un salto cualitativo. El proyecto, diseñado por el estudio Emprender Obras, abarcará una superficie proyectada de 38.000 metros cuadrados, de los cuales 30.000 serán cubiertos.
La ubicación estratégica es uno de sus pilares. El complejo se erigirá en un predio de seis hectáreas sobre la calle Pampero, en su esquina con Marechal, a solo 500 metros del kilómetro 12 de la Ruta 58, principal vía de acceso a San Vicente. Esta cercanía a una arteria clave no solo facilita el acceso de los residentes de los barrios cerrados cercanos, sino que también capta el tránsito de quienes se desplazan entre la Ciudad de Buenos Aires y la zona sur. En términos comparativos, otros polos comerciales de la región, como el centro de San Vicente o los corredores de Adrogué y Burzaco, se desarrollaron de manera más orgánica y fragmentada, sin una planificación integral de usos mixtos. Plaza Marechal, en cambio, nace con una visión de conjunto que busca integrar compra, trabajo, disfrute y entrenamiento en un solo lugar.
El director general de Grupo Innova, Damián Facio, explicó que el proyecto «será el primer proyecto de esta envergadura en el partido de Presidente Perón» y que está concebido bajo cuatro pilares conceptuales: «comprar, trabajar, disfrutar y entrenar». Esta concepción responde a una tendencia global de desarrollo urbano, pero también a las particularidades locales. La empresa cuenta con más de una década de experiencia en la zona de Canning, lo que le permitió identificar las necesidades no satisfechas de una población que creció aceleradamente. La convocatoria a profesionales con trayectoria en cada rubro apunta a garantizar calidad y funcionalidad.
El componente comercial y gastronómico del proyecto ocupará 9.000 metros cuadrados, con 136 locales que incluirán opciones gastronómicas a cielo abierto, un supermercado de 1.000 metros cuadrados y servicios financieros, educativos y de salud. La operación estará a cargo de Retco, una firma especializada en gerenciamiento de centros comerciales, lo que asegura un modelo de negocio centralizado y profesional. Este tipo de gestión es habitual en grandes shoppings, pero menos frecuente en desarrollos de usos mixtos abiertos, lo que podría marcar una diferencia en la experiencia del usuario.
El Business Center, por su parte, dispondrá de 14.500 metros cuadrados con 128 oficinas de entre 50 y 120 metros cuadrados, flexibles y funcionales, destinadas tanto a profesionales independientes como a medianas y grandes empresas. Esta oferta responde a la creciente demanda de espacios de trabajo modernos en la zona, donde muchos residentes trabajan de forma remota o tienen pequeñas empresas y necesitan oficinas cerca de sus hogares. Hasta ahora, las opciones se limitaban a locales comerciales adaptados o a coworkings de menor escala.
El área de Deporte y Bienestar, aunque no se detalla completamente en la información disponible, forma parte de los cuatro pilares y probablemente incluya instalaciones para actividad física, como gimnasios, canchas o espacios verdes. Este componente es crucial en una zona donde el estilo de vida al aire libre y la práctica deportiva son valorados por los residentes de barrios cerrados.
La inversión de US$ 30 millones, que abarca tanto el desarrollo como la radicación de primeras marcas, representa un desafío y una apuesta fuerte al futuro de la región. En un contexto económico nacional con volatilidad cambiaria e inflación, los desarrollos inmobiliarios en dólares suelen ser refugio de valor, pero también enfrentan el riesgo de ralentización si la demanda se contrae. No obstante, la zona sur del conurbano ha mostrado resiliencia: según datos de la Cámara Argentina de la Construcción, la inversión en desarrollos suburbanos se mantuvo estable en los últimos años, impulsada por la demanda de vivienda permanente y de servicios.
El proyecto se suma a otros emprendimientos similares en la zona, como el centro comercial San Justo Shopping o los desarrollos en Ezeiza, pero con la particularidad de estar íntegramente planificado bajo el concepto de usos mixtos. Esto lo diferencia de los shoppings tradicionales, que priorizan el comercio minorista, o de los parques industriales, que se enfocan en la actividad productiva. Plaza Marechal apunta a crear un ecosistema urbano autosuficiente.
Las implicancias de este desarrollo son múltiples. En primer lugar, dinamizará la economía local con la creación de empleos directos e indirectos, tanto en la construcción como en la operación de los locales y oficinas. En segundo lugar, elevará el valor de las propiedades en los barrios cerrados cercanos, al ofrecer servicios de proximidad que mejoran la calidad de vida. En tercer lugar, podría incentivar la radicación de nuevas empresas y profesionales en la zona, consolidando un polo de desarrollo más allá de lo residencial. Por último, establecerá un precedente para futuros emprendimientos en el partido de Presidente Perón y alrededores, que podrían replicar el modelo.
Sin embargo, también plantea desafíos. La infraestructura vial y de servicios públicos (agua, cloacas, electricidad) en la zona podría verse exigida por la mayor afluencia de personas y vehículos. La gestión de tránsito y la provisión de transporte público serán aspectos críticos para evitar congestionamientos. Asimismo, la sostenibilidad ambiental es un punto que el proyecto dice contemplar, pero deberá demostrarse en la práctica con medidas como el uso eficiente de recursos, espacios verdes y movilidad sustentable.
En conclusión, el inicio de la comercialización de Plaza Marechal marca un hito en el desarrollo urbano de Canning y San Vicente. Con una inversión significativa y una visión integral, el emprendimiento busca capitalizar el crecimiento poblacional y la demanda de servicios de primer nivel. Su éxito dependerá de la capacidad de atraer marcas, ocupar las oficinas y generar un flujo constante de visitantes. Si lo logra, no solo transformará el corredor, sino que también sentará las bases para un nuevo modelo de desarrollo en la Zona Sur del Gran Buenos Aires, donde el pasado de barrios cerrados aislados evoluciona hacia comunidades más integradas y autosuficientes. La historia de la región muestra que cada gran proyecto inmobiliario ha reconfigurado el mapa social y económico; Plaza Marechal aspira a ser el próximo capítulo de esa evolución.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
