Arquitectura

Barracas: la ex fábrica de Alpargatas se transforma en un complejo residencial de US$ 100 millones

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) asiste a un nuevo capítulo en la transformación de su paisaje urbano. La icónica ex fábrica de Alpargatas, ubicada en el perímetro delimitado por las avenidas Regimiento de Patricios, Lamadrid, Olavarría y Azara, en el barrio de Barracas, dejará de ser un símbolo de la producción industrial para convertirse en ‘Palacio Molina’, un ambicioso complejo de usos mixtos que demandará una inversión de US$ 100 millones. El anuncio se enmarca en la inauguración de una nueva edición de Casa FOA, la tradicional muestra de arquitectura, diseño y paisajismo que estará abierta hasta el 1° de noviembre de 2026.

El proyecto, desarrollado por GES Desarrollos y comercializado por Achaval Cornejo, busca consolidar una nueva centralidad urbana en Barracas, un barrio históricamente industrial que en las últimas décadas viene experimentando un proceso de gentrificación y reconversión. La ex fábrica de Alpargatas, fundada en 1885, fue durante décadas un motor de empleo y desarrollo para la zona sur de la ciudad. Su cierre progresivo y posterior abandono dejaron un vacío que ahora será ocupado por un complejo que combinará viviendas, oficinas y espacios comerciales.

El diseño arquitectónico está a cargo del estudio Dujovne-Hirsch, que respetará la estructura original de hormigón armado, con módulos de 5,50 x 6,00 metros y alturas interiores superiores a los cuatro metros, preservando así la identidad industrial del conjunto. El lote tiene una superficie de 12.765 m2 y la superficie total proyectada alcanza los 58.116 m2. La propuesta incluye 45 lofts que habitan la arquitectura del siglo XIX (Lofts del Palacio), 166 lofts industriales rediseñados (Distrito Molina), cinco pisos de plantas flexibles para oficinas y coworking (Molina Office), 227 residencias distribuidas en nueve niveles (Molina Home), 280 cocheras y un basamento comercial con atrio gastronómico interior. Además, contará con 7.000 m2 de amenities premium: jardines con flora autóctona, pileta tipo laguna, rooftop con parrilleros, sum para eventos, gimnasio y pileta indoor.

La comercialización de la primera etapa, lanzada en abril de 2026, comprendió 187 lofts de entre 46 y 134 m2 a un valor de US$ 1.700 por m2. Según Iván Achaval, presidente de Achaval Cornejo, estos se vendieron en solo 50 días, un éxito atribuido a la buena recepción del producto en la zona. El perfil del comprador es una combinación de inversor y consumidor final, en general gente de Barracas. Ahora, en el marco de Casa FOA, se lanza la segunda etapa con Molina Home: 227 residencias de uno a cuatro ambientes, distribuidas en nueve niveles, todas equipadas con sistema de domótica integral. Las unidades tienen entre 36 y 91 m2 y se comercializan desde US$ 2.300 por m2, con opciones desde US$ 83.000 hasta US$ 282.000. La desarrolladora ofrece un plan de financiación con un anticipo del 30% en dólares y 96 cuotas en dólares a una tasa anual del 9,8%, o bien un plan en pesos con anticipo del 30% en dólares y el saldo en 36 cuotas actualizadas por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción.

Este proyecto no es un hecho aislado. Se inscribe en una tendencia más amplia de reconversión de antiguos predios industriales en barrios como Barracas, La Boca, San Telmo y Parque Patricios. La Zona Sur de CABA ha sido objeto de políticas públicas tendientes a promover el desarrollo urbano, como la Ley de Distritos Económicos y el programa ‘Barracas Productiva’. La llegada de Casa FOA a la ex fábrica de Alpargatas actúa como un catalizador de interés, atrayendo a miles de visitantes y generando visibilidad para el proyecto. Históricamente, Casa FOA ha intervenido en edificios emblemáticos, desde su primera edición en 1985 en el Museo Fernández Blanco, y ha sido un termómetro del mercado inmobiliario y del diseño argentino.

La transformación de la ex Alpargatas se suma a otros desarrollos recientes en la zona, como el Distrito Tecnológico en Parque Patricios, que ha atraído inversiones en oficinas y viviendas. Según datos del Gobierno de la Ciudad, la comuna 4, que incluye Barracas, La Boca, Parque Patricios y San Telmo, ha registrado un crecimiento del 25% en permisos de construcción en los últimos cinco años. No obstante, persisten desafíos: la integración social de los nuevos habitantes con los residentes históricos, la presión sobre la infraestructura de servicios y el riesgo de expulsión de sectores de menores ingresos. Organizaciones vecinales han manifestado preocupación por el aumento de los valores de la tierra y el alquiler, que podría desplazar a familias de larga data.

El contexto económico nacional también incide. La estabilidad cambiaria y la demanda de activos en dólares han impulsado la inversión en ladrillos como refugio de valor. Los desarrolladores ofrecen financiación en dólares, algo inusual en el mercado local, lo que refleja la confianza en el segmento de lujo. Sin embargo, la economía argentina muestra signos de heterogeneidad: mientras el sector inmobiliario de alta gama se dinamiza, persisten bolsones de pobreza y déficit habitacional. Según el INDEC, el 40% de los hogares en la comuna 4 no tiene acceso a servicios básicos completos.

La elección del nombre ‘Palacio Molina’ no es casual: Molina fue un empresario textil que adquirió la fábrica en 1920 y la convirtió en un emblema de la industria nacional. La preservación de la fachada y de sectores significativos busca mantener viva esa memoria. El arquitecto Guido Barenboim, director general de GES Desarrollos, destaca que el proyecto ‘incluirá siete mil m2 de amenities premium’ y que se priorizará la sustentabilidad con la incorporación de flora autóctona y sistemas de eficiencia energética.

En términos de implicancias, el proyecto promete dinamizar la economía local, generar empleo durante la construcción (se estiman 500 puestos directos) y atraer nuevos residentes y visitantes. La inauguración de Casa FOA, que espera recibir más de 100.000 visitantes, otorga una plataforma de lanzamiento inmejorable. No obstante, el éxito a largo plazo dependerá de la capacidad de integrar el complejo con el tejido urbano existente y de evitar que se convierta en un enclave aislado. La experiencia internacional muestra que la reconversión industrial puede ser motor de revitalización, pero también puede profundizar desigualdades si no se acompaña de políticas inclusivas.

En conclusión, la transformación de la ex fábrica de Alpargatas en Palacio Molina representa un hito en la evolución urbana de Barracas y de la Zona Sur de CABA. El proyecto, que combina preservación patrimonial con diseño contemporáneo, refleja la madurez del mercado inmobiliario argentino en segmentos de alta gama. Su desarrollo estará marcado por el contexto macroeconómico, las políticas urbanas y la respuesta de la comunidad. La inauguración de Casa FOA no solo exhibe el potencial del sitio, sino que también invita a reflexionar sobre el futuro de las ciudades y la necesidad de equilibrar crecimiento económico con equidad social.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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