La tensión interna en el Gobierno de Javier Milei se intensificó esta semana tras el cruce entre Santiago Caputo, asesor presidencial, y la vicepresidenta Victoria Villarruel por la cuestión Malvinas. El episodio, que trascendió a la prensa, expone las fracturas dentro de La Libertad Avanza (LLA) en un contexto de estancamiento legislativo y desafíos económicos. A su vez, la reforma electoral que busca eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) continúa trabada en el Senado, con aliados que desafían al ministro del Interior, Guillermo Francos, y advierten sobre una posible postergación del debate para 2027.
El cruce entre Caputo y Villarruel se produjo luego de que la vicepresidenta reafirmara la posición histórica argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas, en un acto con veteranos de la Guerra de 1982. Según fuentes oficiales, Caputo habría cuestionado la estrategia de Villarruel por considerarla confrontativa con el Reino Unido en un momento en que el Gobierno busca fortalecer lazos comerciales y diplomáticos. La disputa refleja las diferencias entre el ala pragmática que lidera el asesor y el sector más ideológico que representa la vicepresidenta, quien ha mantenido una postura firme en temas de defensa y soberanía.
En paralelo, la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo enfrenta un panorama complejo en la Cámara alta. El oficialismo necesita dos tercios de los votos para aprobar la eliminación de las PASO, pero hasta ahora no logra reunir el apoyo necesario. Los aliados, principalmente los gobernadores de Juntos por el Cambio (JxC) y provinciales, han expresado reservas y desafían la conducción de Santilli en la estrategia parlamentaria. En el mejor de los escenarios, el Gobierno podría celebrar una nueva suspensión de las primarias, aunque los negociadores admiten que el debate podría postergarse para el próximo año.
La interna se da en un momento económico delicado. Un informe reciente revela que la industria manufacturera utiliza solo el 58% de su capacidad instalada, lo que refleja una caída de la actividad y una subutilización de recursos. Este dato, correspondiente a julio de 2026, evidencia las dificultades del sector productivo para recuperarse tras años de estancamiento. La política económica del Gobierno, basada en un ajuste fiscal y una desregulación acelerada, aún no muestra resultados contundentes en términos de crecimiento, lo que aumenta la presión sobre la coalición gobernante.
En el plano internacional, la figura de Milei sigue generando controversia. Sus recientes declaraciones contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, a quien calificó de «ladrón y mentiroso», se producen en vísperas del balotaje en Brasil entre Lula y Flavio Bolsonaro. Estas declaraciones podrían afectar las relaciones bilaterales con el principal socio comercial de Argentina en el Mercosur. Asimismo, el presidente español Pedro Sánchez volvió a criticar a Milei, en el marco de la campaña electoral española, y lo equiparó con líderes de extrema derecha como Marine Le Pen y Donald Trump. La gira de Milei por España y sus ataques a la prensa y a Sánchez han generado un clima de tensión diplomática.
En el ámbito cultural, el músico Fito Páez criticó duramente a Milei desde España, afirmando que «hoy reinan las finanzas y los políticos son monigotes de turno». Estas declaraciones se suman a las voces del ámbito artístico que han manifestado su rechazo a las políticas del gobierno libertario.
Por otro lado, una noticia proveniente de Israel generó expectativa en Argentina. Según el diario británico The Telegraph, el primer ministro Benjamin Netanyahu habría ordenado a sus diplomáticos apoyar el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas, promoviendo un ámbito de negociación entre Argentina y el Reino Unido. Aunque la información no fue confirmada oficialmente, fuentes diplomáticas israelíes sugirieron que la medida busca estrechar lazos con Argentina en un contexto de realineamiento geopolítico. Este gesto, de concretarse, representaría un respaldo significativo a la posición argentina, aunque su impacto real dependerá de la disposición del Reino Unido a negociar.
El escenario político se complica además por la suspensión de las PASO, que el Gobierno pretende eliminar o al menos suspender para las elecciones de 2027. La reforma electoral es vista por el oficialismo como una herramienta para consolidar su poder y evitar primarias que podrían exponer divisiones internas. Sin embargo, la oposición y algunos aliados consideran que la medida es un intento de manipular el calendario electoral. En el Senado, los números no cierran y las negociaciones continúan. El ministro del Interior, Guillermo Francos, ha mantenido reuniones con gobernadores y legisladores, pero aún no logra los consensos necesarios.
La interna entre Caputo y Villarruel no es un hecho aislado. Desde el inicio de la gestión, han existido roces entre el círculo íntimo del presidente y la vicepresidenta, quien ha buscado diferenciarse en temas como seguridad, defensa y política exterior. La cuestión Malvinas es particularmente sensible para Villarruel, quien ha hecho de la causa un eje de su militancia política. El cruce con Caputo podría interpretarse como un intento del asesor de marcar límites y evitar que la vicepresidenta gane protagonismo en un área que el Ejecutivo considera estratégica.
En cuanto a la economía, el dato de la capacidad instalada de la industria manufacturera es un síntoma de la recesión que atraviesa el país. La falta de inversión y la caída del consumo interno han llevado a muchas empresas a operar por debajo de su potencial. El Gobierno atribuye esta situación a la herencia recibida y a la necesidad de un ajuste para estabilizar la economía, pero los expertos advierten que la recuperación será lenta y que las políticas de shock podrían profundizar la crisis social.
En el frente externo, las declaraciones de Milei contra Lula y Sánchez podrían tener consecuencias económicas. Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas, y un deterioro en la relación bilateral podría afectar el comercio. Con España, las tensiones diplomáticas ya han llevado a un intercambio de declaraciones y podrían escalar si Milei mantiene su retórica agresiva. La estrategia del presidente parece orientada a consolidar su base electoral con un discurso confrontativo, pero los costos diplomáticos son significativos.
La posibilidad de que Israel apoye el reclamo argentino por Malvinas es un elemento novedoso en el tablero geopolítico. Argentina ha buscado históricamente apoyo internacional para su causa, y el respaldo de un actor relevante como Israel podría fortalecer su posición en foros multilaterales. No obstante, el Reino Unido ha mantenido una postura firme y cuenta con el respaldo de Estados Unidos y otros aliados. Cualquier avance dependerá de negociaciones diplomáticas complejas y de la disposición del gobierno británico a discutir la soberanía, algo que hasta ahora ha rechazado.
En síntesis, el Gobierno de Milei enfrenta múltiples frentes de conflicto: una interna palaciega que expone sus divisiones, un estancamiento legislativo que frustra sus reformas, una economía que no despega y una política exterior que genera roces con socios clave. La suspensión de las PASO y la cuestión Malvinas son solo dos de los temas que evidencian las dificultades de una gestión que prometió transformaciones profundas pero que aún no logra consolidar su poder. En este contexto, la figura de Santiago Caputo emerge como un factor de poder que busca ordenar la agenda, mientras Villarruel resiste y mantiene su perfil propio. El futuro de la coalición dependerá de cómo se resuelvan estas tensiones y de la capacidad del Gobierno para traducir su discurso en resultados concretos.
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