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Denuncian sobreprecios de hasta 1.972% en compras de la ANDIS durante 2025

El Ministerio de Salud y el saliente secretario de Discapacidad, Alejandro Vilches, presentaron ante la Justicia una serie de documentos que exponen presuntas irregularidades en las compras realizadas por la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Según los informes técnicos, la entidad habría abonado insumos a valores hasta un 1.972% superiores a los pagados por otras reparticiones públicas como el PAMI, además de registrar pagos duplicados y adquirir productos importados de mayor costo y menor durabilidad que alternativas nacionales. Los escritos, firmados el 15 de octubre de 2025 y el 10 de abril de 2026, califican estos hechos como «desvíos que resultan técnicamente indefendibles».

La investigación, revelada por La Nación, se centra en compras puntuales de válvulas pulmonares, prótesis, implantes cocleares, sillas de ruedas y un neuroestimulador, entre otros insumos ortopédicos. El primer documento analiza operaciones específicas, mientras que el segundo incorpora referencias de mercado y presuntos errores administrativos. Ya en octubre de 2025, Vilches había advertido que su intervención estaba orientada a la «detección de hechos relevantes y/o irregularidades», incluyendo observaciones que «podrían configurar apartamientos a las normas».

Uno de los casos más significativos es el pago de 425 millones de pesos a la firma Farma Salud por un sistema de válvulas bicaval transcatéter, realizado el 8 de julio de 2025. El informe compara esta compra con una adjudicación del PAMI a la firma Siprotec SA, que el 25 de marzo de 2025 adquirió el mismo sistema por un valor unitario de 124,2 millones de pesos, menos de un tercio del precio pagado por la ANDIS. En otro caso similar, la diferencia entre lo facturado a la ex ANDIS y el precio de compra del PAMI para endoprótesis y una válvula pulmonar autoexpandible alcanzó el 711%.

El documento también detecta una «diferencia sustancial» en la adquisición de implantes cocleares a Droguería Floresta. El precio promedio abonado por unidad fue de 62.613 dólares, mientras que una adjudicación similar de septiembre de 2025 estableció un valor unitario de 12.125 dólares, considerando la escala de una compra por volumen. La referencia de mercado para ese insumo se situaba en torno a los 16.975 dólares por unidad. Según Vilches, «el incremento alcanza los 45.638 dólares por unidad, equivalente a un 269% por encima del precio estimado de mercado».

Las irregularidades no se limitan a los sobreprecios. El informe menciona pagos duplicados por productos importados que, además, tenían una durabilidad menor que los de origen nacional. También se identificaron supuestos errores de categorización que habrían facilitado la asignación de precios más elevados. Estos hallazgos se suman al escándalo desatado en agosto de 2025 por los audios atribuidos al exdirector de la entidad, Diego Spagnuolo, que ya habían puesto en duda la transparencia en la gestión de la ANDIS.

El contexto de estas denuncias se enmarca en un período de fuerte ajuste fiscal y control del gasto público en Argentina. La ANDIS, creada en 2017 para centralizar las políticas de discapacidad, maneja un presupuesto significativo destinado a la compra de insumos y la prestación de servicios. Sin embargo, las comparaciones con el PAMI, que cuenta con mayor poder de negociación y protocolos de compra más estandarizados, evidencian una gestión deficiente en la adquisición de bienes críticos para la salud.

La magnitud de los sobreprecios, que en algunos casos supera el 1.900%, sugiere fallas graves en los procesos de licitación y control interno. La duplicación de pagos y la preferencia por productos importados de menor calidad no solo implican un daño patrimonial al Estado, sino también un riesgo para la salud de los beneficiarios, que reciben insumos potencialmente menos duraderos. El hecho de que estos desvíos hayan sido detectados por informes técnicos firmados por funcionarios salientes indica la existencia de mecanismos de auditoría, aunque tardíos.

Las consecuencias de este caso podrían extenderse más allá de lo administrativo. La Justicia deberá determinar si existieron delitos como fraude al Estado o negociaciones incompatibles con la función pública. La opinión pública, ya sensibilizada por escándalos previos, exige respuestas. Además, el impacto económico de los sobreprecios representa una pérdida de recursos que podrían haberse destinado a ampliar la cobertura o mejorar la calidad de los servicios para personas con discapacidad.

En el ámbito geopolítico, la dependencia de insumos importados de alto costo y baja durabilidad plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la política de discapacidad. Argentina enfrenta restricciones cambiarias y una balanza comercial ajustada, por lo que el gasto en importaciones innecesarias o sobredimensionadas agrava la situación. Fomentar la producción nacional de insumos ortopédicos y dispositivos médicos podría reducir costos y garantizar estándares de calidad, pero requiere una estrategia industrial que hasta ahora no se ha consolidado.

Las implicancias sociales también son profundas. Las personas con discapacidad dependen de estos insumos para su movilidad, comunicación y calidad de vida. Si los productos adquiridos son de menor durabilidad, las familias deben enfrentar reemplazos más frecuentes, con el consiguiente costo económico y emocional. La confianza en las instituciones se ve erosionada cuando se percibe que los recursos públicos se malgastan mientras las necesidades concretas quedan insatisfechas.

La respuesta judicial y administrativa será clave para restaurar la credibilidad. Hasta el momento, no se han anunciado detenciones ni suspensiones de los involucrados, pero la presión sobre la ANDIS y el Ministerio de Salud aumenta. La sociedad civil y los organismos de control deberán seguir de cerca la evolución del caso para asegurar que se esclarezcan los hechos y se implementen las reformas necesarias.

El informe presentado por Vilches y el Ministerio de Salud constituye una prueba documental sólida, pero su impacto dependerá de la celeridad de la Justicia. La magnitud de los desvíos, con sobreprecios que en un caso alcanzaron el 1.972%, refleja un patrón sistemático de malas prácticas que no puede atribuirse a errores aislados. La comparación con el PAMI, que pagó menos de un tercio por el mismo sistema de válvulas, es particularmente elocuente.

En conclusión, las denuncias contra la ANDIS revelan un manejo irregular de fondos públicos en un área sensible. Los hechos documentados, que incluyen sobreprecios extremos, pagos duplicados y adquisiciones cuestionables, exigen una investigación exhaustiva y sanciones ejemplares. La transparencia en la gestión de recursos destinados a la discapacidad no es solo una obligación legal, sino un imperativo ético. La sociedad argentina espera que este caso marque un punto de inflexión hacia una administración más eficiente y honesta.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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