En Punta del Este, el mercado inmobiliario de alto poder adquisitivo atraviesa una fase de transformación. A la demanda estacional de la temporada de verano se ha sumado el interés por segundas residencias o viviendas permanentes, lo que exige infraestructura deportiva y de servicios. En ese marco, se anunció la construcción de Manantiales Golf, un emprendimiento liderado por un grupo empresario encabezado por Gianfranco Macri, con una inversión de US$ 42,5 millones destinados exclusivamente a infraestructura deportiva.
El proyecto, desarrollado por Manantiales Golf SAD, ocupará 300 hectáreas sobre la ruta 104, frente al Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry, a 12 kilómetros de José Ignacio, 18 de Punta del Este, a media hora del aeropuerto internacional de Laguna del Sauce y a unos 90 minutos de Montevideo. La ubicación no es casual: el corredor Manantiales-José Ignacio se ha convertido en los últimos años en un epicentro de inversiones de lujo, con precios de tierra que se multiplicaron tras la pandemia.
El campo de golf ocupará 100 hectáreas y tendrá 27 hoyos distribuidos en tres circuitos de nueve, una configuración que permite operar durante todo el año, recibir torneos sin desplazar a los socios y realizar mantenimiento sin cerrar el club. El diseño está a cargo de Randall Thompson y Kelly Blake Moran, de la firma American Golf Design, con master planning de C. Stuart Moore y arquitectura de Martín Gómez Pustilnick.
Además, el complejo incorpora un Sport & Wellness Center de 3.000 metros cuadrados cubiertos, concebido como un club deportivo independiente del golf. Contará con gimnasio de 1.000 metros cuadrados, piscina climatizada, spa, hammam, áreas de coworking, kids club, servicios de fisioterapia, readaptación deportiva, nutrición y evaluación funcional. También habrá canchas de tenis, pádel y fútbol, y un driving range techado. El objetivo es alcanzar una comunidad de 1.500 socios en distintas categorías: adultos, jóvenes, niños, seniors y empresas.
El proyecto incluye un componente educativo de largo plazo: la creación de tres instituciones gratuitas y abiertas a jóvenes de Maldonado, como Escuelas de Golf, de Caddies y de Greenkeeping, para formar profesionales en atención, operación de campos, mantenimiento agronómico, riego y gestión de césped.
La gestión del agua constituye uno de los pilares ambientales del emprendimiento. Según sus responsables, se implementarán sistemas de riego eficientes y reutilización de agua para minimizar el impacto en la zona.
«El proyecto no se limita al golf, sino que busca convertirse en un centro deportivo y de bienestar para la comunidad, incluyendo familias jóvenes, adultos mayores, residentes permanentes y empresas de la zona», explicó Pablo Rubio, uno de los socios del proyecto.
El anuncio se produce en un contexto de fuerte dinamismo del mercado inmobiliario uruguayo en la zona este. Según datos de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya, las operaciones en Maldonado y Rocha crecieron un 18% interanual en 2025, impulsadas por compradores argentinos, brasileños y estadounidenses. La demanda de propiedades con servicios integrados, como campos de golf, marinas y clubes de campo, se ha consolidado como tendencia pospandemia.
La inversión de Gianfranco Macri no es un caso aislado. En los últimos años, otros desarrolladores argentinos han desembarcado en la zona: el Grupo Techint adquirió tierras en José Ignacio, y el empresario Eduardo Eurnekian posee viñedos y desarrollos turísticos en Garzón. La familia Macri ya tenía presencia en Uruguay a través de inversiones agropecuarias y en el sector inmobiliario. Gianfranco Macri, hijo del expresidente Mauricio Macri, ha desarrollado proyectos en Argentina y Uruguay, y este movimiento se interpreta como una apuesta a la diversificación en un mercado con reglas claras y estabilidad jurídica.
El impacto económico local podría ser significativo. La construcción de un complejo de esta envergadura generará empleo directo e indirecto en la región, estimado en 300 puestos de trabajo durante la fase de obra y 150 permanentes una vez operativo. Además, atraerá turismo de alto poder adquisitivo, especialmente de Brasil y Estados Unidos, que buscan destinos con infraestructura deportiva de primer nivel.
Sin embargo, no todo es aceptación. Organizaciones ambientales de Maldonado han expresado reservas sobre el uso del agua y el impacto sobre los humedales cercanos. La zona de Manantiales alberga ecosistemas frágiles, y la construcción de una cancha de golf de 27 hoyos requiere un consumo hídrico considerable. Los desarrolladores aseguran que se utilizarán tecnologías de riego eficiente y que se reutilizará agua tratada, pero el monitoreo será clave.
El proyecto se inscribe en una tradición de inversiones argentinas en Punta del Este que se remonta a décadas. Desde los años 80 y 90, empresarios argentinos como los Saguier, los Blaquier y los Roemmers adquirieron propiedades en la zona. La crisis de 2001 aceleró la compra de tierras por parte de argentinos que buscaban refugio en un sistema financiero más estable. Luego, el cepo cambiario entre 2011 y 2015 y la incertidumbre económica de las últimas décadas reforzaron la tendencia. Hoy, Uruguay se presenta como un destino confiable, con reglas claras para la inversión extranjera.
La competencia regional también juega un rol. Punta del Este compite con otros destinos de lujo como Aspen, en Estados Unidos, o los campos de golf de la Patagonia argentina. La diferencia es la combinación de playa, campo y servicios en un radio de 30 minutos, algo que pocos lugares ofrecen. La presencia de un aeropuerto internacional a media hora (Laguna del Sauce) facilita la conectividad con São Paulo, Buenos Aires y Miami.
El proyecto Manantiales Golf se suma a otros desarrollos recientes en la zona, como la ampliación del aeropuerto de Laguna del Sauce, la mejora de la ruta 104 y la instalación de nuevos emprendimientos gastronómicos y hoteleros. Todo apunta a consolidar un polo de atracción durante todo el año, no solo en verano.
Las expectativas de los inversores son altas. Según fuentes del sector, los lotes dentro del complejo ya generan interés, con valores que rondan los US$ 500.000 por parcela. Se espera que la primera etapa, que incluye nueve hoyos y el Sport & Wellness Center, esté operativa a fines de 2027.
En resumen, la inversión de US$ 42,5 millones liderada por Gianfranco Macri en Manantiales Golf representa un movimiento estratégico en un mercado inmobiliario uruguayo en expansión, con foco en la segunda residencia y el turismo deportivo. El proyecto busca diferenciarse mediante la incorporación de educación gratuita y servicios de wellness, aunque enfrenta desafíos ambientales y de infraestructura. Su evolución será un indicador de la madurez del corredor Manantiales-José Ignacio como destino global.
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