Mendoza se ha consolidado en los últimos años como uno de los destinos más atractivos para la inversión inmobiliaria en Argentina. Su amplitud de terrenos aptos para desarrollos, un microclima privilegiado y el encanto de sus paisajes vitivinícolas han convertido a la provincia en un polo de proyectos innovadores. Sin embargo, la nueva propuesta que surge en Estancia Atamisque, en el corazón del Valle de Uco y al pie de la Cordillera de los Andes, no busca solo vender propiedades: pretende redefinir el concepto de bienestar y longevidad.
Se trata de Tayén, el primer ‘Longevity Wine Destination’ de Argentina, un ecosistema que integra bienestar, hospitalidad, gastronomía, cultura del vino e inversión en un modelo de ‘real estate experiencial’. El nombre proviene del verbo mapuche que significa ‘fluir, transformarse y salir’, y la propuesta busca que el tiempo deje de ser algo que se consume para convertirse en algo que se habita. No se trata solo de vivir más años, sino de hacerlo con plenitud física y mental.
Contexto: la economía de la longevidad
Tayén se enmarca en una tendencia global que ha ido ganando fuerza en la última década: la economía de la longevidad. Según datos de Naciones Unidas, la esperanza de vida mundial pasó de 64,2 años en 1990 a 72,8 años en 2019, y se proyecta que para 2050 alcance los 77,2 años. Este fenómeno, impulsado por avances médicos y mejoras en la calidad de vida, ha generado una creciente demanda de productos y servicios orientados a adultos mayores activos y saludables.
En ese sentido, el proyecto apunta a un público de 40 a 70 años, que según sus desarrolladores dispone de más tiempo libre y decide invertir en viajes y experiencias saludables. “Trabajamos en la búsqueda de una longevidad saludable apoyados en tres pilares: físico, cognitivo y emocional, realizando distintas actividades, experiencias y tratamientos, todo en contacto con la naturaleza”, explicó Ramiro Alonso, fundador de RGR Group Developers, la desarrolladora del proyecto. “Apostamos al bienestar, a la prevención y al cuidado, al cambio de hábitos y a la desconexión total. Mendoza es el lugar ideal donde el paisaje suma un agregado y donde hay más de 300 días al año con sol, lo que permite ofrecer una propuesta integral y preventiva con gran cantidad de actividades al aire libre”, agregó.
El proyecto: hotel boutique y residencias de marca
El desarrollo se lleva a cabo en un predio de 1.000 hectáreas dentro de Estancia Atamisque, una bodega histórica del Valle de Uco. La primera etapa contempla 4.000 metros cuadrados construidos que incluirán un hotel boutique de montaña con 18 lodges, un centro de bienestar de lujo (Luxury Wellness Fitness & Recovery), espacios dedicados a la cultura del vino (tanto en gastronomía como en estética), un restaurante de comida consciente y experiencias al aire libre en contacto con la montaña. El objetivo es generar ingresos desde el inicio mediante la operación hotelera, mientras se desarrollan las llamadas ‘branded residences’, propiedades de lujo asociadas a la marca.
Este concepto, conocido como branded residences, ha tenido un crecimiento sostenido a nivel mundial. Según un informe de Savills de 2023, el sector de residencias de marca creció un 25% en los últimos cinco años, con un valor de mercado estimado en 20.000 millones de dólares. En Argentina, si bien el concepto aún es incipiente, ya hay antecedentes como la marca Alvear en Buenos Aires o la propuesta de Faena en Puerto Madero, aunque ninguna con el foco específico en longevidad y bienestar.
Implicancias: impacto económico y social en Mendoza
El proyecto Tayén no solo busca posicionarse como un referente internacional en turismo de bienestar, sino que también pretende generar impacto en la economía local. Mendoza, que ya es reconocida por su industria vitivinícola, podría sumar un nuevo motor: el turismo de salud y longevidad. Este tipo de turismo, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), representa el 20% del turismo global y crece a un ritmo del 25% anual, muy por encima del turismo tradicional.
El desarrollo de este destino podría generar empleo directo e indirecto, tanto en la construcción como en la operación hotelera y los servicios asociados. Además, la propuesta de integrar la cultura del vino con el bienestar podría atraer un perfil de turista de alto poder adquisitivo, dispuesto a gastar más por experiencias personalizadas. Sin embargo, también surgen interrogantes: ¿se trata de un nicho exclusivo para una élite? ¿Qué efectos tendrá en el tejido social local? Los desarrolladores aseguran que el objetivo es crear un ecosistema que beneficie a toda la comunidad, pero el tiempo dirá si estas promesas se cumplen.
Conclusión
Tayén representa una apuesta innovadora en el mercado inmobiliario argentino, con un concepto que combina lujo, bienestar y naturaleza en un entorno único como el Valle de Uco. Si bien el proyecto está en su fase inicial, su éxito podría abrir la puerta a nuevos desarrollos de este tipo en el país, aprovechando la tendencia global de la longevidad y el turismo de bienestar. Mendoza, con su clima, su paisaje y su tradición vitivinícola, parece ser el escenario ideal para esta revolución silenciosa. El impacto social y económico real se verá en los próximos años, pero por ahora, Tayén se posiciona como un referente a seguir.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
