Cultura

Salman Rushdie recibirá la medalla del Premio Nacional del Libro de Estados Unidos

En una decisión que mezcla la reivindicación literaria con la memoria de uno de los episodios más oscuros de la libertad de expresión contemporánea, la Fundación Nacional del Libro de Estados Unidos anunció que Salman Rushdie recibirá la medalla a la Contribución Distinguida a las Letras Estadounidenses. El premio, que se entregará durante la 77.ª ceremonia de los National Book Awards, el 18 de noviembre en el Cipriani Wall Street de Nueva York, reconoce una trayectoria de más de cinco décadas y 15 novelas que han redefinido los límites de la narrativa poscolonial y del realismo mágico.

Rushdie, de 79 años, se convertirá en el 39.º receptor de una distinción creada en 1988, que hasta la fecha solo había recaído en cuatro autores nacidos fuera de Estados Unidos: el canadiense Saul Bellow, la chilena Isabel Allende, el sueco Art Spiegelman y, ahora, el autor de origen indio. El galardón incluye una dotación económica de 10.000 dólares y una medalla que será entregada por Kiran Desai, amiga personal del autor y ganadora del Premio Man Booker en 2006 por ‘El legado de la pérdida’. Desai, nacida en Nueva Delhi y emigrada a Estados Unidos en su adolescencia, representa la continuidad de una tradición literaria que ambos comparten: la experiencia migratoria como materia prima de la ficción.

La trayectoria de Rushdie está marcada por una dualidad inevitable: la consagración académica y la persecución política. Nacido en Bombay —hoy Mumbai— en 1947, el mismo año de la independencia india, se trasladó a Inglaterra en su adolescencia y se nacionalizó estadounidense en 2016, conservando también la ciudadanía británica. Su obra más reconocida, ‘Hijos de la medianoche’ (1981), ganó el Premio Booker y fue elegida en 1993 como la mejor novela en los primeros 25 años del galardón, y en 2008 como la mejor en los primeros 40 años. Sin embargo, fue la publicación de ‘Los versos satánicos’ en 1988 la que transformó su vida en un caso de alcance geopolítico.

El 14 de febrero de 1989, el ayatolá Ruhollah Khomeini emitió una fetua que condenaba a muerte a Rushdie y a todos los implicados en la publicación del libro, acusándolos de blasfemia contra el islam. La orden derivó en una recompensa de tres millones de dólares ofrecida por la Fundación 15 de Khordad, afín al régimen iraní, y en una década de vida en clandestinidad bajo el alias de Joseph Anton. Traductores y editores de la obra fueron atacados: el traductor japonés Hitoshi Igarashi fue asesinado en 1991, y el editor noruego William Nygaard sobrevivió a un atentado en 1993. Aunque en 1998 el gobierno iraní declaró que no buscaría ejecutar la fetua, la recompensa nunca fue retirada oficialmente.

La amenaza pareció diluirse con los años, hasta que el 12 de agosto de 2022, Rushdie fue apuñalado más de diez veces en el escenario de un acto literario en la Institución Chautauqua, en el oeste del estado de Nueva York. El atacante, Hadi Matar, de 24 años y residente en Nueva Jersey, fue detenido en el lugar. Rushdie perdió la visión de un ojo, sufrió daños severos en el hígado y la sección de nervios en un brazo. Su recuperación, narrada en la memoria ‘Knife: Meditations After an Attempted Murder’ (2024), finalista del National Book Award en la categoría de no ficción, convirtió al autor en un símbolo global de la resistencia frente a la censura violenta.

El anuncio de la Fundación Nacional del Libro adquiere una dimensión que trasciende lo estrictamente literario. David Steinberger, presidente del consejo directivo de la organización, declaró que Rushdie es ‘un escritor audaz e innovador y un defensor incansable de la libertad de expresión’, cuya obra y activismo han inspirado a lectores y escritores durante cinco décadas. La ceremonia también reconocerá a la pediatra y activista por la alfabetización Perri Klass con el Literarian Award, destinado a quienes han prestado un servicio sobresaliente a la comunidad literaria estadounidense.

La lista de galardonados previos con la medalla a la Contribución Distinguida incluye nombres centrales del canon estadounidense: Toni Morrison (1996), Gwendolyn Brooks (1994), Ursula K. Le Guin (2003), Isabel Allende (2018) y, más recientemente, George Saunders (2025). La organización reveló además un dato llamativo: Dolly Parton, promotora reconocida de la lectura a través de su programa Imagination Library, rechazó el premio en varias ocasiones argumentando que no necesitaba el reconocimiento. Parton falleció en septiembre de 2026, a los 80 años.

El impacto de este reconocimiento opera en dos niveles. En el plano simbólico, consagra a Rushdie dentro de la tradición literaria estadounidense en un momento en que la libertad de expresión enfrenta presiones crecientes en campus universitarios, bibliotecas públicas y plataformas digitales. El autor, que presidió PEN America entre 2004 y 2006, ha sido una voz constante en la defensa del derecho a publicar sin represalias. En el plano práctico, la medalla visibiliza una obra que, más allá de la controversia, incluye títulos como ‘Los hijos de la medianoche’, ‘El último suspiro del moro’ (1995) y ‘Ciudad de la victoria’ (2023), además de una extensa producción ensayística.

Al preguntársele por su legado durante una entrevista reciente por Zoom, Rushdie evocó a su difunto amigo Martin Amis y respondió que le gustaría dejar como herencia ‘un estante lleno de libros’ con su propio nombre. Citó también una frase atribuida a Raymond Carver, quien al recibir un gran premio estadounidense se describió como ‘ahí afuera en la literatura ahora’, para añadir: ‘Quizá yo esté ahí afuera en la literatura estadounidense ahora’. La declaración, cargada de una contención deliberada, resume el tránsito de un escritor que durante décadas fue definido por la amenaza externa y que ahora recibe el reconocimiento institucional de su país de adopción.

La ceremonia del 18 de noviembre también otorgará premios competitivos en cinco categorías: ficción, no ficción, poesía, literatura traducida y literatura juvenil. El evento, que se transmitirá en directo para lectores de todo el mundo, cerrará con la entrega de la medalla a Rushdie, un autor que ha convertido la experiencia del desarraigo, la migración y la persecución en el centro de una obra que la crítica considera fundamental para entender la literatura global de las últimas cuatro décadas. La decisión de la Fundación Nacional del Libro no solo honra una trayectoria: también inscribe su nombre en la genealogía de autores que, desde Estados Unidos, han ampliado los límites de lo que la literatura puede decir y soportar.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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