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Prisión domiciliaria para el comerciante que mató a un adolescente en Mar del Plata: qué significa para la causa

La justicia marplatense decidió otorgar prisión domiciliaria a Ulises Cristiano, el comerciante de 36 años acusado de matar a un adolescente de 16 años en el barrio Regional, en un episodio ocurrido el 16 de agosto. La medida fue adoptada por la jueza Rosa Frende durante una audiencia celebrada este lunes, en la que se evaluó la situación procesal del detenido, quien permanecía alojado en el penal de Batán desde el día del hecho.

Según el expediente, Cristiano sigue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, lesiones graves y portación ilegal de arma de fuego atenuada. Sin embargo, la magistrada resolvió que el comerciante continúe detenido pero en su domicilio, un beneficio que había sido solicitado por su defensa, la cual argumentó arraigo familiar y laboral, ausencia de antecedentes penales y la inexistencia de riesgos de fuga o de entorpecimiento de la investigación.

La defensa, a cargo del abogado particular, sostuvo que Cristiano es un vecino del barrio Regional, tiene una familia establecida y su trabajo como comerciante depende de su presencia física. Además, señalaron que no hay peligro de que intente influir en los testigos o destruir pruebas, ya que el hecho ocurrió en un espacio público y las cámaras de seguridad ya registraron parte del episodio.

En contraposición, la fiscalía había solicitado que se mantenga la prisión preventiva en el penal de Batán, argumentando la gravedad del delito imputado y la necesidad de evitar cualquier posibilidad de fuga. No obstante, la jueza Frende consideró que, analizadas las condiciones personales del imputado y las características del caso, correspondía otorgar el arresto domiciliario como una medida cautelar menos gravosa, pero que aún garantiza la sujeción al proceso.

El hecho que motivó la causa se produjo el 16 de agosto en el barrio Regional, cuando Cristiano efectuó disparos con un arma de fuego contra un grupo de adolescentes que, según su versión, intentaban robarle su camioneta. En el ataque, Sebastián Nazareno García, de 16 años, perdió la vida, y otro joven resultó herido, aunque no se precisó su estado de salud actual. Las autoridades locales confirmaron que Cristiano fue detenido en el lugar y posteriormente trasladado al penal de Batán.

La decisión de la jueza generó distintas reacciones en la comunidad. Familiares y vecinos de Cristiano se convocaron en las inmediaciones de los tribunales para expresar su apoyo al comerciante, mostrando carteles y manifestando que actuó en defensa de su patrimonio. En tanto, organizaciones de derechos humanos y allegados a la víctima expresaron su preocupación por la medida y pidieron que la justicia determine con celeridad la responsabilidad del acusado.

Desde la perspectiva jurídica, el arresto domiciliario es una medida restrictiva de la libertad que se aplica en determinadas circunstancias, como cuando existen razones de edad, salud o condiciones personales que lo justifiquen. En este caso, la jueza entendió que se daban los supuestos para otorgar el beneficio, teniendo en cuenta que Cristiano no presenta antecedentes penales y que su arraigo en la zona es sólido. La medida implica que deberá permanecer en su vivienda, con control electrónico y otras restricciones que establezca el juzgado.

Sin embargo, la decisión no implica que se haya resuelto el fondo del asunto. La investigación continúa en curso, y se espera que la fiscalía presente más pruebas durante el proceso. La portación ilegal de arma de fuego atenuada es uno de los cargos que enfrenta, lo que sugiere que el arma utilizada no estaba registrada a su nombre, un extremo que deberá esclarecerse en el juicio.

Este caso reabre el debate sobre la legítima defensa y el uso de armas de fuego en situaciones de robo. En Argentina, la normativa establece que la legítima defensa requiere una agresión ilegítima actual o inminente y que el medio empleado sea racionalmente proporcionado. En este episodio, los investigadores buscan determinar si existió o no un peligro real para la vida del comerciante en el momento de los disparos, lo que será clave para definir la calificación legal final.

Por ahora, la prisión domiciliaria para Cristiano es un paso más dentro del proceso judicial, que sigue su curso en los tribunales de Mar del Plata. La audiencia de apelación por parte de la fiscalía podría darse en los próximos días, aunque aún no se ha confirmado oficialmente. Mientras tanto, la comunidad espera que la justicia aclare los hechos con la mayor precisión posible, brindando respuestas tanto a la familia de la víctima como al acusado.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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