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Polémica por participación virtual en el Senado: otro legislador pide sumarse a la sesión de la Ley de Tierras

La discusión por la Ley de Tierras, que el oficialismo busca aprobar en el Senado este jueves, sumó un nuevo capítulo de tensión institucional. El senador de la UCR por Catamarca, Flavio Fama, pidió formalmente a la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, que le permita participar de manera virtual en la sesión, invocando un problema de salud que le impide viajar a la Ciudad de Buenos Aires.

En un video difundido en su cuenta de Instagram, Fama explicó que fue operado recientemente de la rodilla y que su condición médica le impide trasladarse. «Pedí participar de manera virtual en la sesión de mañana; estoy recientemente operado de la rodilla y no puedo trasladarme», declaró. El legislador radical también aprovechó la publicación para adelantar su postura sobre el proyecto de ley que impulsa el Gobierno nacional: «Voy a votar en contra. Los motivos los expondré en el plenario», afirmó, respondiendo así a las consultas que, según dijo, recibió sobre su posición.

Esta solicitud se produce un día después de que la propia Villarruel autorizara a la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti a participar de las sesiones con voz y voto mediante videoconferencia, a raíz de un embarazo de riesgo que le impide viajar desde Mendoza. La vicepresidenta habilitó esa modalidad «mientras subsistan las restricciones médicas acreditadas», aunque aclaró que la decisión final corresponderá al cuerpo legislativo. De hecho, los senadores deberán votar este jueves, antes del inicio del debate, si permiten que Sagasti se sume de manera remota. En el caso de Fama, aún resta que la presidencia se pronuncie; si lo acepta, también será sometido a consideración del pleno.

La posibilidad de que ambos legisladores participen a distancia podría ser determinante para el resultado de la votación. Según el conteo de votos que manejaban diversas bancadas, la oposición necesita sumar la mayor cantidad de voluntades para rechazar el proyecto, que cuenta con la firma del ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger. Si tanto Sagasti como Fama logran emitir su voto en contra, el escenario para el oficialismo se vuelve más adverso, ya que se sumarían a la posición de otros bloques opositores que ya manifestaron su rechazo.

El proyecto de Ley de Tierras, que el Ejecutivo envió al Congreso, modifica el régimen de propiedad y arrendamiento de tierras rurales, con especial impacto en las zonas fronterizas y en los grandes emprendimientos agropecuarios. La iniciativa había sido cuestionada desde distintos sectores, tanto por sus implicancias ambientales como por el eventual efecto sobre la inversión extranjera. En ese marco, la disputa por la modalidad virtual de votación se convirtió en el foco de atención, dado que podría alterar el equilibrio de fuerzas en el recinto.

El debate sobre la participación virtual en el Senado no es nuevo. Durante los años de pandemia, el cuerpo legislativo adoptó sistemas remotos para sesionar, pero desde 2023 se volvió a la presencialidad plena. Las reglas vigentes, contenidas en el Reglamento de la Cámara, no contemplan explícitamente la modalidad mixta, por lo que cada caso debe ser resuelto mediante una resolución especial. Esto ha generado diferencias interpretativas entre los bloques y dio lugar a que la decisión final recaiga en los propios senadores, en una votación previa que condiciona el desarrollo de la sesión.

Los antecedentes indican que el kirchnerismo ya había solicitado este tipo de excepciones en ocasiones anteriores, aunque no siempre fueron concedidas. En 2021, por ejemplo, se instó a los legisladores a participar presencialmente, a pesar de las restricciones sanitarias. Sin embargo, la situación de Sagasti, por su condición de embarazo y la recomendación médica expresa, fue fundamentada con documentación clínica, algo que la vicepresidencia tuvo en cuenta. En el caso de Fama, también se espera que presente el certificado correspondiente para justificar su pedido.

La vicepresidenta Villarruel, por su parte, evitó hacer declaraciones públicas sobre el tema, pero a través de sus voceros reiteró que actuará «con estricto apego a la normativa vigente» y que el cuerpo tendrá la última palabra. En los pasillos del Congreso, algunos senadores manifestaron su preocupación por el precedente que podría sentar una habilitación amplia de la participación remota, mientras que otros defendieron la necesidad de garantizar el derecho al voto de quienes no puedan asistir por cuestiones de salud.

La sesión de mañana se prevé extensa. Antes del tratamiento de la Ley de Tierras, el pleno deberá resolver el pedido de Sagasti y, eventualmente, el de Fama. Tras esa primera definición, se abrirá la discusión del proyecto en general y en particular. Las expectativas están puestas en el resultado de la votación, que deja en evidencia la fragilidad de los números y la intensidad de la disputa legislativa en torno a una de las leyes más sensibles del último tramo del año.

En este contexto, la decisión que tomen los senadores sobre la virtualidad tendrá implicancias no solo en el caso concreto, sino también en la dinámica futura de la Cámara alta, donde la presencialidad plena ha sido una marca de gestión. La resolución de mañana definirá si el cuerpo se abre a nuevas modalidades o si, por el contrario, mantiene el formato tradicional. Hasta el momento, el oficialismo se opone a la participación remota, argumentando que la Ley de Tierras requiere de un debate presencial cara a cara. La oposición, en cambio, sostiene que negar ese derecho equivaldría a un cercenamiento de las facultades legislativas.

En definitiva, la sesión de mañana se convierte en un escenario clave para la gobernabilidad y el equilibrio de poder en el Congreso. Los votos remotos de Sagasti y Fama podrían inclinar la balanza, pero la decisión final estará en manos de los senadores presentes. La historia institucional de la Cámara alta y las reglas establecidas marcarán el límite de esta disputa, en la que se entrelazan la salud, la técnica legislativa y la estrategia política. Los legisladores tendrán la última palabra, y con ella se escribirá un capítulo más en la compleja relación entre el Ejecutivo y el Senado.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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