La apertura de Pinta BA Photo 2026 se produjo este jueves 22 de octubre en el Pabellón 8 vidriado de La Rural, en un mediodía que devolvió algo de luz solar tras varios días de cielo cubierto en Buenos Aires. La anécdota climática, que en apariencia pertenece al registro menor de la crónica social, adquiere relevancia cuando se observa la arquitectura del pabellón: su estructura de vidrio expone la feria a la luz natural y convierte el recorrido en una experiencia visual dependiente del clima. La feria permanecerá abierta hasta el domingo 25 de octubre, en lo que constituye la 22ª edición consecutiva del encuentro en el predio de Av. Sarmiento 2704, y funciona además como apertura informal de la Semana del Arte porteña.
El dato estructural de esta edición es la cifra de participación: 56 galerías, entre nacionales e internacionales, cinco más que en la edición anterior. Se trata de un crecimiento moderado pero significativo en un contexto regional de ajuste en el gasto cultural y de retracción de ferias de mediano porte. La comparación con otros encuentros del circuito latinoamericano resulta pertinente: mientras ferias como Art Basel Miami Beach o SP-Arte concentran volúmenes de participantes muy superiores, Pinta BA Photo opera con una escala acotada y una identidad definida por la fotografía como especialidad, no como categoría subsidiaria dentro de un conjunto de disciplinas. Esa especificidad, sostenida durante más de dos décadas, es la variable que explica su supervivencia.
La dirección artística y la curaduría global están a cargo de Irene Gelfman, quien explicó el eje de esta edición: potenciar lo regional. La formulación no es meramente retórica. Uno de los mecanismos concretos que la materializa es la modalidad de stands compartidos entre galerías, una decisión de diseño de feria que reduce la barrera financiera de acceso. El costo de un stand individual en una feria internacional incluye alquiler de superficie, montaje, transporte de obra, seguros, viáticos del equipo y derechos de participación; para galerías de fuera de Buenos Aires o de países vecinos, la suma puede volver inviable la presencia. La solución de compartir espacio distribuye esas erogaciones entre dos o más participantes y permite que proyectos de escala reducida accedan a visibilidad frente a coleccionistas, curadores y prensa especializada. Se trata, en términos de política de feria, de un subsidio cruzado entre pares, no de un beneficio otorgado desde la organización.
La conmemoración de los 200 años de la fotografía atraviesa el programa completo. La referencia histórica remite a las primeras experiencias conservadas de Joseph Nicéphore Niépce en la década de 1820, habitualmente datadas hacia 1826-1827, cuando el inventor francés logró fijar una imagen obtenida desde la ventana de su taller en Saint-Loup-de-Varennes mediante un procedimiento de betún de Judea sobre placa de peltre. La cronología exacta sigue siendo objeto de debate académico, y las conmemoraciones oficiales se extienden entre 2026 y 2027 precisamente por esa indeterminación documental. Las instituciones culturales europeas, con el impulso del Ministerio de Cultura de Francia y el Centro Pompidou, articulan un calendario de exposiciones que dialoga con las iniciativas latinoamericanas. Pinta BA Photo se inscribe en esa red global de celebraciones sin subordinarse a ella: la feria no organiza una retrospectiva histórica, sino que utiliza el aniversario como marco conceptual para interrogar la producción contemporánea.
El programa FORO, coordinado por Gelfman, traduce esa idea en formato de conversación. Su eje declarado son las múltiples temporalidades del medio: la convivencia entre lo analógico y lo digital, y la pregunta por las formas de futuro de la fotografía. La formulación resulta pertinente frente a un fenómeno verificable en el mercado: la revalorización de procedimientos químicos considerados obsoletos hace apenas quince años, hoy recuperados tanto por artistas como por coleccionistas.
## De la constelación al vitral: la propuesta de Rothschild
En el stand de la galería española Jorge López, el artista argentino Miguel Rothschild —nacido en Buenos Aires en 1963 y radicado en Berlín— presenta una serie que trabaja sobre la materialidad del vidrio y la del papel. El procedimiento consiste en fotografías del cielo nocturno cubiertas por vidrio astillado y roto, dispuesto de modo que los fragmentos coinciden con la posición de cada estrella. El resultado es un mapa de constelaciones construido por fractura, donde el daño del material no oculta la imagen sino que la reorganiza. Una de las piezas invierte el planteo: un cielo oscuro con el cristal rayado en forma de cúpula, composición que produce el dibujo simultáneo de una constelación y del domo de una catedral, es decir, de un cielo simbólico construido por mano humana.
El segundo conjunto de obras de Rothschild en la feria desplaza la operación del vidrio al papel. Se trata de impresiones de retratos de vitrales de iglesia perforadas, con los fragmentos desprendidos cayendo por debajo de la imagen como confeti. La lectura técnica es precisa: la perforación modifica la incidencia de la luz sobre el soporte y genera una nueva imagen por sustracción. La lectura simbólica admite dos interpretaciones no excluyentes: la desacralización de la figura representada o la reasignación de sentido a lo sagrado a través de su destrucción material. La trayectoria del artista refuerza la pertinencia del conjunto: Rothschild expone actualmente en la Bienal de Lyon una instalación de quince metros sobre el Río de la Plata, lo que sitúa su obra en circulación internacional simultánea a su presencia en Buenos Aires.
## Goldenstein: la playa como objeto sociológico
La propuesta de Alberto Goldenstein en el stand de la galería Nora Fisch opera en un registro distinto, más próximo a la documentación social. El artista viajó solo a Mar del Plata en dos veranos separados por veinticinco años, 2001 y 2026, para fotografiar la temporada alta: la acumulación de gente, sombrillas, ropa, pelotas y paisaje en un mismo encuadre. La playa funciona como taller y como objeto de estudio; las vacaciones de la clase media argentina se convierten en material de análisis casi sociológico.
El montaje confronta ambas series. La de 2001, en formato analógico, fue la que llevó por primera vez la obra de Goldenstein a museos, y permanece como pieza canónica de la fotografía argentina de comienzos de siglo. La de 2026 es una recreación digital de mayor formato y encuadre panorámico, decisión técnica que no responde solo a criterios estéticos. El cambio de soporte modifica la relación entre el fotógrafo y el sujeto fotografiado: la cámara analógica impone una economía de disparos y una distancia física; la captura digital permite mayor proximidad y volumen de registro. La comparación entre ambas series permite observar, en un mismo autor y un mismo escenario, cómo la transformación tecnológica altera la construcción del vínculo fotográfico. La declaración del artista sobre la situación que retrata —la alienación de compartir la intimidad personal en un espacio sin paredes— funciona como hipótesis de lectura sostenida durante dos décadas y media.
## Técnicas históricas y error como método
La galería The White Lodge presenta obra de Nicola Costantino construida sobre procedimientos previos a la universalización del papel fotográfico. La artista trabaja un autorretrato que cita la Venus de Milo sobre chapa, con un proceso químico que produce luces y sombras en zonas específicas de la imagen. La operación remite a los soportes metálicos y vítreos del siglo XIX —daguerrotipos, ambrotipos, ferrotipos— y se vincula con el colodión húmedo, técnica que la crítica especializada identifica como uno de los procedimientos recuperados en esta edición, junto con el platino-paladio. La recuperación de estas técnicas no constituye nostalgia técnica: implica costos de producción elevados, tiempos de ejecución prolongados y resultados irreproducibles, condiciones que en el mercado contemporáneo funcionan como indicadores de valor.
En el stand de Estudio A, Florencia Aprile interviene el espacio con fotografías montadas y grabadas directamente sobre las paredes. Los paisajes en tonos pastel se superponen hasta adquirir un carácter espectral. La artista trabaja con rollo fílmico de 35 milímetros y asume el error como parte del método: su formulación, según la cual lo nítido miente, invierte el supuesto técnico de la fotografía como registro objetivo y desplaza la discusión hacia la credibilidad de la imagen. La operación resulta especialmente pertinente en un año en que la generación sintética de imágenes mediante inteligencia artificial ha reabierto el debate sobre la verdad fotográfica.
## Secciones y estructura de la oferta
La organización por secciones sostiene la lógica curatorial de la feria. Cabinet, presentada por The Remax Collection, reúne proyectos individuales seleccionados por su propuesta y presentados con independencia de lo que las galerías exhiben en la Sección Principal; en esta edición participan Oda Arte, Herlitzka & Co. y Galería Towpyha, esta última con una selección de fotografías de Gabriel Rocca curada por la historiadora del arte Marcela Astudillo. NEXT, dedicada a propuestas emergentes, está cocurada por Facundo Belén y Virginia Martín, artistas y gestores de La Plata, e integra a Acéfala Galería, ALMACÉN arte contemporáneo, FUTBOLITIS, Galería PHUYU, La Mesa, María Wonda, Moria Galería, Oficina de Proyectos, Satélite y SUBTERRÁNEO GALLERY. La sección de publicaciones suma sellos internacionales como Nobody Books, Loose Joints, Mack Books, Outer Space Press, FW Books y Pseudo Editions, junto con editoriales latinoamericanas entre las que figuran KWY, Lovely House, Buen Lugar, Selo Turvo y Ediciones Réplica, y una representación argentina integrada por Metaninfa, La Balsa, Asunción y SED Editorial.
## Implicancias: mercado, región y visibilidad
El crecimiento de cinco galerías respecto de la edición anterior debe leerse en relación con su composición, no solo con su número. La combinación de participación internacional consolidada, galerías regionales con costos compartidos y secciones de artistas emergentes configura un modelo de feria que distribuye el riesgo. Para el coleccionista, la estructura ofrece niveles de precio diferenciados: obra de artistas con trayectoria institucional en la Sección Principal y Cabinet, y producción de artistas en etapa de construcción de carrera en NEXT. Para el sistema artístico local, la feria cumple una función de calendario: concentra en cuatro días la atención de curadores, medios especializados y compradores que de otro modo requerirían desplazamientos prolongados por el circuito de galerías.
La apuesta por lo regional, sin embargo, enfrenta una restricción estructural que la feria no puede resolver por sí sola: la dependencia de la demanda de coleccionistas extranjeros en un mercado de divisas volátil y la limitada presencia de compradores institucionales en Argentina. La modalidad de stands compartidos mitiga el costo de entrada, pero no garantiza ventas. La comparación con ediciones previas sugiere que el indicador relevante no es la cantidad de galerías sino la proporción de obras efectivamente vendidas y el destino de esas obras, dato que las ferias habitualmente no publican de manera desagregada.
## Conclusión
Pinta BA Photo 2026 se sostiene sobre tres ejes verificables: un incremento moderado de la participación (56 galerías, cinco más que en la edición previa), una estructura de secciones curadas que diferencia niveles de trayectoria y precio, y un marco conmemorativo —los 200 años de las primeras imágenes fotográficas conservadas— que opera como eje conceptual antes que como homenaje histórico. Las obras presentadas por Rothschild, Goldenstein, Costantino y Aprile comparten un rasgo: todas trabajan sobre la materialidad del soporte y sobre las condiciones técnicas de producción de la imagen, sea la fractura del vidrio, el cambio de formato analógico a digital, la química del metal o la asunción del error en el revelado. La feria permanecerá abierta hasta el domingo 25 de octubre en el Pabellón 8 de La Rural.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
