El dirigente sindical de Camioneros, Pablo Moyano, protagonizó este lunes una serie de declaraciones de alto voltaje político en las que combinó críticas directas al empresariado nacional, al Gobierno y a la conducción del peronismo. En una entrevista con la radio Futurock, Moyano advirtió que el sector empresario “la va a pagar” cuando el peronismo retorne al poder, en un discurso que busca posicionarse como referente de la defensa de los trabajadores en un contexto de tensión social y económica.
Durante su intervención, Moyano calificó a Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre, como “el más millonario y más garca” del empresariado argentino. La acusación se enmarca en un diagnóstico más amplio: el sindicalista sostiene que los empresarios están “agrandados” por las políticas del Gobierno nacional, que percibe como favorables al sector privado en detrimento de los derechos laborales. Según Moyano, el clima de impunidad empresarial se manifiesta en prácticas cotidianas como la presencia de patrulleros en asambleas sindicales o la contratación masiva de escribanos para dificultar la actividad gremial.
El líder camionero también dirigió sus críticas hacia los gobernadores peronistas que, según afirmó, llegaron al poder con el voto de los trabajadores pero aprobaron la reforma laboral impulsada por el oficialismo. “Hacés una asamblea y hay un patrullero en la esquina o te llenan de escribanos. Esto posibilitaron los traidores de los gobernadores que llegan con los votos de los laburantes pero aprobaron la reforma laboral”, señaló, en referencia a las modificaciones normativas que flexibilizan el mercado de trabajo y que fueron sancionadas con apoyo de legisladores de distintas provincias.
La reforma laboral, sancionada en 2024, introdujo cambios en el sistema de indemnizaciones, amplió el período de prueba y habilitó nuevas modalidades de contratación. Según datos del Ministerio de Trabajo, desde su implementación se registró un aumento en la rotación laboral y una caída en la cantidad de convenios colectivos firmados. Organizaciones sindicales denunciaron que estas modificaciones precarizan las condiciones de empleo y debilitan el poder de negociación de los gremios.
En su análisis político, Pablo Moyano advirtió que la interna del peronismo constituye un obstáculo central para la construcción de una alternativa electoral competitiva. “¿Dónde está el peronismo? Seguimos discutiendo si Máximo, Cristina, Massa o Kicillof, cuando la gente se caga de hambre, a los viejos los cagan a palos, no hay plata para universidades, la salud pública”, lamentó. La referencia a “los viejos” alude a los episodios de represión en protestas de jubilados registrados durante 2025, que derivaron en denuncias por violencia institucional y en la intervención de organismos de derechos humanos.
El dirigente sindical reclamó “un gran debate con todas las partes” del peronismo para definir una estrategia común. En caso contrario, advirtió que el oficialismo volverá a ganar las elecciones del año próximo. Su preocupación se centra en la falta de propuestas concretas: “¿Qué le ofrecemos al laburante?”, cuestionó, en un intento de interpelar a la dirigencia política para que priorice las demandas sociales por sobre las disputas internas.
En relación con la gestión gubernamental, Moyano también denunció el estado de las rutas nacionales y aseguró que “se afanan la guita” recaudada a través del impuesto a los combustibles, que debería destinarse al mantenimiento vial. Esta acusación se produce en un contexto de deterioro de la infraestructura, con múltiples reclamos de transportistas y usuarios por la cantidad de accidentes y demoras en los corredores más transitados.
La entrevista se desarrolló en el marco de una movilización sindical en la que Moyano marchaba junto a otros dirigentes. Consultados sobre el episodio protagonizado por su hermano Facundo Moyano, quien fuera demorado días atrás luego de que su novia fuera vista corriendo por la Avenida Libertador en la madrugada, el líder de Camioneros evitó profundizar. “Estamos defendiendo la tierra, los puestos de trabajo. Que lo defina la Justicia”, respondió visiblemente incómodo.
En un intento por descomprimir la situación, Moyano ironizó cuando se le preguntó si había hablado con su hermano: “Encima el pibe mío se llama Facundo Moyano. Yo hablo todos los días con Facundo Moyano, mi hijo. Con Facu hace rato que no hablo”, contestó.
Las declaraciones de Pablo Moyano se inscriben en un escenario político atravesado por la tensión entre el movimiento sindical y el Gobierno, que mantiene una política de ajuste fiscal y reformas estructurales. La advertencia del dirigente sindical resuena en un contexto de alta conflictividad social y de creciente preocupación por el futuro económico del país.
En definitiva, el discurso de Moyano combina una denuncia contundente hacia el empresariado, una crítica feroz al peronismo por su parálisis interna y un llamado a la acción para las bases. El desafío para el dirigente será traducir estas palabras en una estrategia política que pueda capitalizarse electoralmente en 2027.
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