La figura del fútbol internacional Kylian Mbappé se vio envuelta este martes en una crisis de imagen de alcance global tras la difusión de un video en el que se refirió al líder histórico de la República Popular China, Mao Zedong, como ‘un dictador’. El incidente, que trascendió rápidamente en las redes sociales, derivó en una serie de reacciones institucionales y comerciales en el país asiático, incluyendo la suspensión de la difusión de LaLiga en territorio chino y la rescisión de contratos publicitarios con al menos tres empresas locales.
El origen de la controversia se remonta a un video en el que el jugador del Real Madrid, de 27 años, es consultado acerca de cuál es su meme favorito sobre sí mismo. En su respuesta, Mbappé hace referencia a una creación digital que lo muestra con el rostro superpuesto sobre el cuerpo de Mao Zedong, vestido con el característico traje azul del líder comunista, y menciona la palabra ‘dictador’ en su descripción. La circulación de este material en plataformas como Weibo, RedNote y otras redes sociales chinas desencadenó una ola de críticas por parte de usuarios y aficionados, quienes expresaron su rechazo a los comentarios del deportista.
Las consecuencias no tardaron en manifestarse en el ámbito comercial. El fabricante de bebidas Dongpeng, el gigante lácteo Mengniu y el productor de queso Milkground anunciaron, mediante comunicados con redacciones similares, la finalización de sus acuerdos de patrocinio con Mbappé. En dichos documentos, las empresas señalaron que se oponen a ‘cualquier palabra y acción que hiera el sentimiento nacional’. Cabe destacar que Mbappé había participado en campañas publicitarias para estas firmas en China, incluyendo un comercial de Dongpeng en el que pronunciaba un eslogan en chino, y un anuncio de Mengniu en el que aparecía junto a Lionel Messi. Asimismo, la plataforma RedNote informó que su alianza de contenidos con el jugador, vigente hasta el 31 de diciembre de 2024, fue terminada, y que retirará los materiales promocionales relacionados. La cuenta de Mbappé en dicha red social fue bloqueada para aceptar nuevos seguidores.
La reacción oficial del gobierno chino no se hizo esperar. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, al ser consultado sobre la controversia, declaró que ‘las palabras y acciones que hieren los sentimientos del pueblo chino naturalmente se encontrarán con la oposición conjunta de todos los sectores de la sociedad china’. En paralelo, en las redes sociales chinas, las etiquetas ‘Dongpeng pone fin a su alianza con Mbappé’ y ‘Varias marcas ponen fin a sus alianzas con Mbappé’ encabezaron la lista de tendencias de Weibo, mientras que ‘Aficionados al fútbol boicotean a Mbappé’ también se posicionó entre los temas más comentados, con usuarios expresando enojo y llamando al jugador a no visitar el país.
Ante la escalada de la situación, Mbappé emitió un comunicado en el que ofreció disculpas públicas. ‘Mi comentario fue desacertado y ahora entiendo que hirió a muchas personas en China y en comunidades chinas de todo el mundo. Pido disculpas a todas las personas a quienes mis palabras han molestado. Esa no fue en absoluto mi intención. Siento un profundo respeto por el pueblo chino y su historia y lo lamento sinceramente’, expresó el delantero. El texto busca contener el daño reputacional y comercial derivado de la controversia.
El impacto económico de este episodio resulta significativo. Según estimaciones del sector, la rescisión de los acuerdos con Dongpeng, Mengniu y Milkground podría representar pérdidas millonarias para Mbappé, considerando que China es uno de los mercados publicitarios más importantes para los deportistas de élite. Asimismo, la suspensión de la difusión de LaLiga en China, aunque no fue confirmada oficialmente por la organización, añade un componente de tensión institucional entre el fútbol español y el gigante asiático. La decisión de las empresas chinas de priorizar la defensa del ‘sentimiento nacional’ sobre los vínculos comerciales con una figura global refleja la sensibilidad existente en torno a la imagen de Mao Zedong y la historia política del país.
El caso de Mbappé se inscribe en una serie de incidentes previos en los que figuras públicas internacionales han enfrentado consecuencias comerciales y diplomáticas por declaraciones percibidas como ofensivas hacia China. La rápida respuesta de las marcas y la repercusión en redes sociales evidencian un entorno en el que las declaraciones de celebridades son monitoreadas y evaluadas con criterios de alineación con los valores nacionales. Para el jugador, la prioridad inmediata será reconstruir su imagen en el mercado chino y limitar el daño a su cartera de patrocinios, mientras que para las empresas involucradas, la decisión de desvincularse responde a una estrategia de gestión de riesgos reputacionales en un contexto de alta vigilancia social.
La conclusión del episodio dependerá de la evolución de las reacciones en las próximas semanas. Hasta el momento, Mbappé ha cumplido con la emisión de disculpas públicas, pero la restauración de los vínculos comerciales y la normalización de su presencia en plataformas chinas requerirán de un proceso de revisión y posiblemente de acciones adicionales de acercamiento. El incidente subraya la complejidad de la gestión de la imagen global en un mundo donde las fronteras culturales y políticas inciden directamente en los acuerdos comerciales y en la percepción pública.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
