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Riquelme revela el impacto del secuestro de su hermano Chanchi en su vida y su carrera

En una entrevista reciente, Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors y exfutbolista, se refirió al secuestro de su hermano Cristian, conocido como «Chanchi», ocurrido en abril de 2002. La declaración se produjo en la previa del superclásico y abordó aspectos personales y familiares que trascienden el ámbito deportivo.

El hecho, que conmocionó al entorno del jugador en ese entonces, tuvo lugar a principios de abril de 2002, cuando Cristian Riquelme fue privado de su libertad durante varios días hasta su liberación. Durante ese período, Juan Román atravesó una semana de incertidumbre que afectó su rutina de entrenamiento con el equipo xeneize.

En sus declaraciones, Riquelme explicó: «Somos 10 hermanos. Yo soy el más grande. Pero soy más cercano al Chanchi. ¿Por qué lo quiero tanto? Su secuestro tuvo mucho que ver. Lo tuvieron tres o cuatro días. El Chanchi es mi vida. Pensamos, vivimos y sentimos igual. Él y mis tres hijos son lo más importante que tengo en mi vida. A la María la tengo que sacar, es mi mamá». Con estas palabras, el dirigente subrayó la profundidad del lazo fraternal y el impacto duradero del episodio.

Tras recuperar la libertad, Chanchi le hizo un pedido especial a su hermano: que jugara el siguiente partido de Boca. «Cuando lo largaron me dijo: ‘Jugá el fin de semana porque pensé que no te veía nunca más’. Yo no había entrenado nada esos días. Le pedí a Tabárez y me puso», recordó Riquelme. El encuentro al que se refiere se disputó el 3 de abril de 2002, cuando Boca visitó a Huracán en el estadio Tomás Adolfo Ducó por la fecha 11 del Torneo Clausura. Con Óscar Washington Tabárez como entrenador, el Xeneize se impuso por 2 a 0 con goles de Ariel Carreño y Héctor Bracamonte. Riquelme fue titular pese a no haber podido entrenarse con normalidad durante los días previos.

El secuestro de Cristian Riquelme fue un episodio que trascendió lo estrictamente personal y se insertó en un contexto de inseguridad que afectaba al país. La rápida liberación y la decisión de jugar el partido inmediato reflejan la fortaleza emocional del futbolista y su compromiso con la institución.

En la actualidad, Cristian «Chanchi» Riquelme se desempeña como colaborador de confianza de su hermano en la gestión del club. Cumple funciones operativas vinculadas al día a día de Boca Juniors, tiene presencia habitual en el predio de Ezeiza y participa en tareas relacionadas con la estructura dirigencial. Sin embargo, su nombre también estuvo involucrado en controversias. En agosto de 2023, apareció en el marco de allanamientos en La Bombonera por una causa que investigaba una presunta reventa y falsificación de entradas. Además, fue denunciado por la asambleísta opositora Paula Seminara, con quien existen restricciones perimetrales dispuestas por la Justicia. Asimismo, la influencer Valentina Salcedo lo acusó públicamente y presentó una denuncia policial tras señalar que sufrió una agresión física en las inmediaciones de La Bombonera antes de un partido frente a Lanús. Estos episodios lo colocaron en el centro de las críticas de algunos sectores de la hinchada.

Las declaraciones de Riquelme se producen en un momento de alta exposición mediática para el club, a pocos días del superclásico. La entrevista, realizada en el programa de AZZ, abordó diversos temas del fútbol argentino, pero el énfasis en lo personal permitió vislumbrar aspectos menos conocidos de la vida del ídolo xeneize.

El impacto del secuestro en la relación entre los hermanos es evidente. Riquelme destacó que comparten una conexión especial: «Pensamos, vivimos y sentimos igual». Esta simbiosis se tradujo en la elección de Chanchi como colaborador en la gestión del club, un rol que combina confianza y operatividad.

El episodio de 2002 también arroja luz sobre la presión que enfrentan los deportistas de élite en situaciones familiares críticas. La decisión de Riquelme de jugar el partido contra Huracán, apenas liberado su hermano, puede interpretarse como un acto de resiliencia y compromiso, pero también como una muestra de la exigencia del entorno deportivo.

En síntesis, la confesión de Riquelme revela la centralidad de su hermano Chanchi y de sus hijos en su vida personal, así como el peso de un acontecimiento traumático que, a más de dos décadas, sigue marcando su historia familiar. La exposición pública de estos sentimientos contrasta con la reserva habitual del presidente de Boca, quien optó por compartir un aspecto íntimo en un contexto de alta visibilidad mediática.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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