En un movimiento que resuena en el ámbito inmobiliario y gastronómico, el chef argentino Mauro Colagreco, reconocido internacionalmente por su restaurante Mirazur en la Costa Azul—galardonado con tres estrellas Michelin—, ha anunciado una alianza estratégica con la desarrolladora Pride Developer para incorporar su visión culinaria en el country Pride Canning, ubicado en el Km 105 de la ruta 58, en Zona Sur. Este acuerdo, dado a conocer el 11 de septiembre de 2026, no solo representa la incursión de Colagreco en el mercado local, sino que también refleja una tendencia creciente en los barrios cerrados argentinos: la necesidad de trascender la mera oferta residencial para convertirse en ecosistemas integrales que satisfagan todas las necesidades de sus habitantes.
La noticia, publicada originalmente por Clarín, detalla que la colaboración contempla inicialmente la propuesta gastronómica del club house del emprendimiento, una imponente construcción de 2.800 m2 de estilo neoclásico. Sin embargo, el alcance se extiende a un futuro centro comercial a cielo abierto, el Pride Canning Center, que integrará retail, entretenimiento, deporte y gastronomía con un concepto de mercado gastronómico, y a un hotel en la Ciudad de Buenos Aires que formará parte de Autograph Collection Hotels de Marriott International. Esta triangulación de proyectos busca materializar una filosofía que combina gastronomía, arquitectura y hospitalidad, según explicó el propio Colagreco: «Volver a crear en Argentina tiene un significado especial. Hoy puedo mirar mi origen con todo lo aprendido en el camino. Mi país siempre fue una fuente de inspiración y con Pride Developer encontramos la posibilidad de transformar todo eso en nuevos proyectos».
Para comprender la magnitud de esta alianza, es necesario remontarse a la trayectoria de Colagreco y al contexto del mercado inmobiliario de countries en Argentina. Colagreco, nacido en La Plata en 1976, se formó en la Escuela de Gastronomía de Gato Dumas y luego perfeccionó su arte en Francia, donde trabajó con figuras como Alain Passard y Alain Ducasse. En 2006 abrió Mirazur en Menton, Francia, que en 2019 se convirtió en el primer restaurante francés en obtener tres estrellas Michelin y ser nombrado el mejor del mundo por The World’s 50 Best Restaurants. Su cocina se caracteriza por el uso de productos locales y de temporada, muchos cultivados en sus propios jardines, y por una conexión profunda con el entorno. Esta filosofía es la que pretende trasladar a Pride Canning, donde hará hincapié en «el producto, la procedencia de los ingredientes y el vínculo entre la gastronomía y el entorno», según el comunicado.
La evolución de los countries en Argentina ha sido notable desde sus inicios en los años 70 y 80, cuando surgieron como refugios suburbanos para las clases altas que buscaban seguridad y contacto con la naturaleza. Con el tiempo, se transformaron en comunidades cerradas con servicios básicos como seguridad, mantenimiento de espacios verdes y clubes sociales. En las últimas dos décadas, la demanda de amenities se intensificó: colegios, centros comerciales, áreas deportivas y, más recientemente, propuestas gastronómicas de alta gama. Según datos de la Cámara Argentina de Desarrolladores Urbanos (CADU), en 2025 los countries representaron el 30% de las ventas de inmuebles en la provincia de Buenos Aires, con un crecimiento interanual del 12%. La incorporación de servicios se volvió un diferencial competitivo clave. En este sentido, la llegada de un chef de la talla de Colagreco a un country no es un hecho aislado: en 2024, el chef Germán Martitegui inauguró un restaurante en un barrio cerrado de Pilar, y en 2025, el grupo gastronómico Don Julio abrió una sucursal en un country de Tigre. Sin embargo, la escala y el prestigio internacional de Colagreco marcan un nuevo estándar.
El Pride Canning, desarrollado por Pride Developer, ocupa un predio de 185 hectáreas con 750 terrenos de entre 700 y 2.500 m2, con vistas a lagos y bosques. Los lotes tienen precios desde US$ 182.000, con planes de financiación personalizados. La desarrolladora, que tiene proyectos en Argentina y Uruguay, busca con esta alianza «trascender el desarrollo inmobiliario e incorporar propuestas que generen identidad y nuevas formas de habitar», según sus representantes. La estrategia se alinea con una tendencia global: los desarrollos inmobiliarios de lujo ya no se venden solo por sus metros cuadrados, sino por las experiencias que ofrecen. Ejemplos como el Serenbe Community en Georgia, EE.UU., o el proyecto Amanyara en Turks and Caicos, integran gastronomía de autor y hospitalidad de primer nivel.
Las implicancias de este anuncio son múltiples. En primer lugar, para el mercado inmobiliario, representa una validación del modelo de countries como comunidades autosuficientes. La asociación con una figura de renombre internacional puede atraer a compradores de alto poder adquisitivo y aumentar el valor de las propiedades. Según un informe de la consultora Reporte Inmobiliario, los countries con servicios gastronómicos de primer nivel experimentaron un incremento del 15% en el valor de sus lotes en 2025. En segundo lugar, para el sector gastronómico, implica una diversificación de formatos: Colagreco no solo abrirá un restaurante tradicional, sino que participará en un mercado gastronómico y en un hotel, lo que amplía el concepto de hospitalidad. Esto podría inspirar a otros chefs a explorar alianzas con desarrolladores. En tercer lugar, para la economía local, la inversión extranjera y la generación de empleo son significativas: se estima que el proyecto del club house y el centro comercial crearán más de 200 puestos de trabajo directos e indirectos.
Sin embargo, no todo es positivo. Algunos críticos señalan que la llegada de chefs de élite a countries puede profundizar la segregación socioespacial y aumentar la brecha entre barrios cerrados y abiertos. Además, la sostenibilidad de estos proyectos a largo plazo depende de la demanda constante de servicios de lujo, que puede fluctuar con la economía. La crisis económica argentina, con una inflación acumulada del 150% en 2025 y un tipo de cambio volátil, plantea desafíos para la financiación en dólares. No obstante, la desarrolladora ofrece planes personalizados y confía en que el segmento de alto poder adquisitivo es menos sensible a las crisis.
En comparación con eventos previos, la alianza Colagreco-Pride Developer recuerda a la asociación entre el chef Francis Mallmann y el desarrollo Estancia Vik en José Ignacio, Uruguay, en 2010, que transformó la zona en un destino gastronómico de élite. También evoca la incorporación de tiendas de lujo en countries como Nordelta, que en 2015 inauguró un centro comercial con marcas internacionales. La diferencia radica en la escala global de Colagreco y en la integración de múltiples formatos (restaurante, mercado, hotel) bajo una misma visión.
La conclusión es clara: la gastronomía se consolida como un pilar fundamental en el diseño de comunidades modernas. La asociación entre Mauro Colagreco y Pride Developer no solo marca un hito para el chef en su país natal, sino que también establece un precedente para el desarrollo inmobiliario en Argentina. Con un enfoque en la calidad, la procedencia de los ingredientes y la experiencia del comensal, este proyecto podría redefinir lo que significa vivir en un country, transformándolo en un espacio donde la vida cotidiana se fusiona con el arte culinario. El tiempo dirá si esta tendencia se consolida o si queda como un experimento de nicho, pero por ahora, las señales apuntan a que la hospitalidad de autor tiene un lugar reservado en el futuro de los barrios cerrados argentinos.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
