La cuenta regresiva hacia el cierre de una de las etapas más significativas en la historia del fútbol argentino ingresó en su fase terminal. Tras el triunfo por 7-0 frente a Burkina Faso en el Estadio Monumental, el seleccionado nacional dirigido por Lionel Scaloni concentra sus esfuerzos en el partido amistoso que se disputará el próximo martes frente a Benín, encuentro que marcará la despedida oficial de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina en territorio nacional. En este contexto, la jornada del domingo adquiere una relevancia simbólica y operativa de primer orden: el capitán y máximo goleador histórico del combinado albiceleste tiene previsto arribar al predio de Ezeiza para incorporarse a la concentración, participar del entrenamiento vespertino programado por el cuerpo técnico y compartir posteriormente un asado con el resto de la delegación.
El cronograma establecido por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) contempla que Messi viaje desde la ciudad de Rosario hacia Buenos Aires durante la mañana del domingo, con el objetivo de estar presente en la práctica que se desarrollará en el Predio Lionel Andrés Messi. Esta instalación, inaugurada en 2023 y bautizada en honor al jugador, se convierte así en el epicentro de una jornada que combina la preparación técnica con un componente emocional y de cohesión grupal que ha caracterizado al ciclo liderado por Scaloni desde su asunción en 2018. La actividad no se limitará exclusivamente al trabajo de campo: por la noche, en el mismo complejo, está prevista una cena de confraternización que incluirá un asado, práctica recurrente en la interna del plantel y que ha funcionado como instancia de integración en momentos clave del proceso que culminó con la obtención de la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y la Copa del Mundo Qatar 2022.
La convocatoria para este encuentro presenta características excepcionales. Junto a Messi, se incorporarán únicamente para este partido Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso y Nicolás Otamendi. Este último confirmó públicamente que también pondrá fin a su ciclo en la Selección Argentina tras la disputa del Mundial 2026, certamen que se desarrollará entre junio y julio del próximo año en Estados Unidos, México y Canadá. La presencia de estos cuatro futbolistas responde a una decisión del cuerpo técnico de otorgarles una despedida acorde a su trayectoria y su rol dentro del grupo, más allá de que el resto del plantel convocado para la doble fecha FIFA correspondiente a octubre mantiene su continuidad habitual.
El retorno de Messi al país se produjo el viernes por la madrugada, cuando aterrizó junto a su esposa Antonela Roccuzzo, sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, y su madre Celia Cuccittini. La familia se instaló en una vivienda de su propiedad ubicada en un barrio privado de la localidad de Funes, en las inmediaciones de Rosario, ciudad natal del jugador. Este desplazamiento responde a una decisión personal de mantener un entorno familiar cercano durante los días previos a un encuentro que trasciende lo estrictamente deportivo. Durante la jornada del sábado, Messi publicó en su cuenta de Instagram una historia en la que observaba, a través de una tablet, el partido en el que el Club Deportivo Eldense, institución española que adquirió recientemente, derrotó por 4-1 al Real Oviedo en el marco de la Segunda División del fútbol español.
La dimensión estadística de la trayectoria de Messi con la Selección Argentina resulta ineludible para comprender la magnitud del evento del martes. Con 125 goles en 191 partidos oficiales, el delantero rosarino se posiciona como el máximo artillero histórico del combinado nacional, superando por amplio margen a Gabriel Batistuta (56) y Sergio Agüero (42). Su palmarés con la Albiceleste incluye la Copa América 2021, la Copa América 2024, la Finalissima 2022 y la Copa del Mundo de Qatar 2022, además de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Asimismo, acumula cuatro finales de Copa América (2007, 2015, 2016 y 2021) y una final del Mundial (2014), instancias en las que el seleccionado argentino obtuvo resultados dispares.
Las declaraciones de los integrantes del plantel posterior al encuentro frente a Burkina Faso evidenciaron el clima emocional que rodea a la despedida. Emiliano «Dibu» Martínez, arquero titular y figura determinante en la obtención de los títulos recientes, reveló que mantuvo conversaciones con Messi durante los últimos días y confirmó los detalles de la planificación: «Viene el domingo a la noche, hacemos un asado en el predio con él y trataremos de mimarlo lo poco que le queda». El guardameta marplatense, que compartió 55 partidos con el capitán, incluyendo cinco finales de las cuales cuatro concluyeron con victoria, destacó el honor que significó contribuir a los objetivos deportivos del delantero: «Me siento parte de eso y gracias a Dios el martes quiero disfrutar y quiero verlo sonreír».
El impacto institucional de esta despedida excede el ámbito estrictamente futbolístico. La figura de Messi ha funcionado como eje articulador de un proceso de reconstrucción deportiva y anímica del seleccionado argentino que, tras décadas de frustraciones en instancias decisivas, logró consolidar un ciclo de éxitos sin precedentes en la historia reciente del fútbol sudamericano. La generación liderada por Scaloni, con Messi como referente máximo, modificó la narrativa histórica del combinado nacional y estableció nuevos estándares de competitividad a nivel internacional.
En términos económicos, la presencia de Messi en el partido del martes frente a Benín genera un impacto significativo en múltiples sectores. La venta de entradas para el encuentro en el Estadio Monumental se agotó en tiempo récord, con precios que oscilaron entre los 80.000 y los 350.000 pesos argentinos según la ubicación. Se estima que la recaudación total superará los 12.000 millones de pesos, cifra que constituye un récord para partidos amistosos de la Selección Argentina. Asimismo, la transmisión televisiva del encuentro generará acuerdos comerciales con cadenas internacionales que adquirieron los derechos de emisión para mercados de América, Europa y Asia.
El sector turístico también se verá beneficiado por la afluencia de visitantes extranjeros que arribarán al país exclusivamente para presenciar el partido. Se calcula que más de 15.000 turistas provenientes de países limítrofes, Europa y Estados Unidos se desplazarán hacia Buenos Aires durante el fin de semana, con un gasto promedio estimado de 800 dólares por persona, lo que representa un ingreso adicional de aproximadamente 12 millones de dólares para la economía local.
En el plano deportivo, el encuentro frente a Benín, seleccionado que ocupa la posición 84 en el ranking FIFA, presenta características de un partido de trámite accesible para el combinado argentino. Sin embargo, la relevancia del cotejo radica en su dimensión simbólica más que en su implicancia competitiva. Scaloni tiene previsto utilizar una formación que combine a los futbolistas convocados exclusivamente para esta despedida con los jugadores que integran el núcleo habitual del plantel, buscando otorgar minutos a todos los participantes y garantizar que Messi dispute la totalidad del encuentro o la mayor parte del mismo.
La coyuntura internacional del fútbol argentino se encuentra atravesada por la proximidad del Mundial 2026, certamen que se disputará en tres países y que representará la primera edición del torneo con un formato ampliado a 48 selecciones. La eventual participación de Messi en dicha competencia, si bien no ha sido confirmada oficialmente por el jugador ni por el cuerpo técnico, constituye una incógnita que el propio protagonista ha dejado abierta en declaraciones recientes. No obstante, el encuentro del martes frente a Benín representa, en los hechos, su último partido con la camiseta de la Selección Argentina en suelo nacional.
La dimensión geopolítica del fútbol como herramienta de proyección internacional de la Argentina también se manifiesta en este contexto. La figura de Messi ha operado como embajador informal de la marca país en múltiples escenarios globales, facilitando la proyección de intereses comerciales y diplomáticos argentinos en regiones donde el acceso tradicional resultaba limitado. La cobertura mediática internacional del partido del martes, con presencia de más de 400 periodistas acreditados de 35 países, evidencia la centralidad del evento en la agenda informativa global.
La conclusión del ciclo de Messi en la Selección Argentina, más allá de la eventual continuidad del jugador en el ámbito de clubes, marca el cierre de una era que transformó la relación entre el público argentino y su seleccionado nacional. El proceso iniciado en 2018 bajo la conducción de Scaloni, con Messi como capitán y referente, reconfiguró las expectativas y los estándares de exigencia en torno al combinado albiceleste, estableciendo un legado que trasciende los resultados deportivos y se inscribe en la memoria colectiva del fútbol argentino.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
