En el límite entre una zona industrial y el paisaje natural del lago Glisholm, en la ciudad danesa de Odense, la nueva sede de la empresa Dymak se presenta como un volumen circular que envuelve un patio interior ajardinado. Diseñada por el estudio BIG (Bjarke Ingels Group), la obra ha obtenido las certificaciones DGNB Gold Heart y Diamond, un logro poco frecuente que ha llevado a muchos especialistas a calificarla como “una obra maestra de la arquitectura sustentable”.
El estándar DGNB (Deutsche Gesellschaft für Nachhaltiges Bauen) es uno de los sistemas de certificación de sostenibilidad más rigurosos del mundo. A diferencia de otras certificaciones que se centran casi exclusivamente en el consumo energético, la DGNB evalúa los edificios de manera holística en tres pilares: medio ambiente, economía y calidad sociocultural. Obtener el nivel Gold (Oro) ya es un reconocimiento notable, pero la inclusión adicional de los sellos Diamond y Heart implica que la edificación también sobresale en excelencia arquitectónica y en bienestar para sus ocupantes.
La sede de Dymak combina oficinas, salas de exposición e instalaciones compartidas en una superficie de 2800 m2. La forma circular responde a una estrategia bioclimática: organiza el espacio alrededor de un patio central que actúa como pulmón natural, aislado del ruido de la autopista cercana. Bjarke Ingels, fundador y director creativo de BIG, explicó en el comunicado oficial del proyecto que “la forma circular del edificio ofrece un entorno de trabajo bien iluminado organizado alrededor de un patio central, protegido del ruido exterior. El techo está inclinado para optimizar la producción de energía, minimizar la ganancia de calor solar y maximizar las vistas de los humedales colindantes. La forma escultórica resultante recuerda a una cinta de Moebius: no solo tiene un aspecto único, sino que también ofrece un rendimiento excepcional”.
El techo ondulado es uno de los elementos más innovadores. Se eleva hacia el norte, brindando vistas panorámicas del bosque cercano, y desciende en cascada hacia el sur, generando sombra que regula la temperatura interior y reduce la contaminación acústica. Sobre esa superficie se instalaron aproximadamente 880 paneles fotovoltaicos de diseño personalizado, que contribuyen significativamente a la producción de energía in situ. A esto se suma el uso de zostera marina, una planta acuática que genera oxígeno, empleada como material de cubierta, lo que, sumado a la madera maciza y las tejas de arcilla, reduce la huella de carbono del edificio.
La materialidad fue clave para lograr el alto puntaje en la certificación DGNB. Según consta en la documentación técnica del proyecto difundida por el Consejo de Construcción Sostenible de Dinamarca (DK-GBC), el edificio utiliza madera maciza en su estructura principal, tejas de arcilla en las fachadas y zostera marina en los techos. Estos materiales no solo son renovables y de bajo impacto, sino que también generan un ambiente interior cálido y orgánico, alejado de la estética fría y metálica habitual en los edificios corporativos.
La ubicación en Odense, la tercera ciudad más grande de Dinamarca, no es casual. La zona combina un pasado industrial con un creciente interés por la integración paisajística. Medios locales como el diario Fyens Stiftstidende señalaron que el proyecto fue recibido con entusiasmo por la comunidad, que ve en Dymak un modelo de cómo la arquitectura puede mediar entre el desarrollo económico y la preservación del entorno natural. A diferencia de edificios corporativos similares en otros países escandinavos —como la sede de la empresa sueca IKEA en Helsingborg—, Dymak no solo prioriza la eficiencia energética, sino que también integra un programa social: los espacios compartidos, el gimnasio y el patio con plantas están diseñados para fomentar la interacción entre los empleados y reducir el estrés.
Las implicancias de este proyecto trascienden el ámbito local. En un contexto global donde la construcción es responsable de aproximadamente el 39% de las emisiones de CO2 según la Alianza Global para los Edificios y la Construcción, iniciativas como la sede de Dymak demuestran que es posible alcanzar altos estándares de sostenibilidad sin sacrificar la funcionalidad ni la estética. Sin embargo, expertos consultados por el medio danés Børsen advierten que el costo de implementación de este tipo de soluciones sigue siendo elevado, lo que limita su replicación a gran escala. Pese a ello, la certificación DGNB Diamond y Heart posiciona a Dymak como un caso de estudio obligado para arquitectos, ingenieros y promotores interesados en la construcción sustentable.
En conclusión, la sede de Dymak en Odense representa un hito en la arquitectura sustentable contemporánea. Su diseño circular, la integración de materiales naturales como la zostera marina y la madera, y la innovadora cubierta inclinada que alberga casi 900 paneles solares, le han valido los más altos reconocimientos del sistema DGNB. Más allá de su valor estético, el edificio demuestra que la eficiencia energética y el bienestar de los usuarios pueden ir de la mano, y sienta un precedente para futuros desarrollos en la intersección entre industria, naturaleza y hábitat humano.
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