El analista internacional Juan Belikow ofreció una visión crítica y detallada sobre la situación geopolítica actual, en un contexto marcado por la escalada del conflicto en Oriente Medio y las políticas comerciales agresivas de Estados Unidos. Según Belikow, la guerra en la región ha entrado en una nueva fase, caracterizada por una escalada vertical y horizontal que profundiza la crisis y dificulta cualquier salida diplomática.
Belikow describe la escalada vertical como ataques más profundos y dirigidos a blancos cada vez más alejados de lo estrictamente militar, mientras que la escalada horizontal implica un derrame del conflicto hacia otros actores regionales. Este escenario, según el analista, aleja las posibilidades de negociación, ya que las partes se cierran en su autopercepción de poder y adoptan posturas inflexibles. La guerra, que comenzó en febrero, se ha intensificado sin cambios significativos en su naturaleza agresiva, lo que sugiere una prolongación del conflicto con consecuencias devastadoras para la estabilidad regional.
El conflicto ha tenido un impacto directo en los precios del petróleo, que se han disparado, generando una sacudida en la economía global. En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha implementado una nueva ola de aranceles, lo que, según Belikow, empeora la situación. El analista señala que Trump, en su búsqueda desesperada de una victoria en política internacional que apuntale su imagen de cara a las elecciones legislativas, ha adoptado medidas que agravan la crisis. Las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos, agotadas, no permiten amortiguar la crisis energética desatada por la guerra contra Irán. Además, la imposición de aranceles a socios comerciales bajo nuevos pretextos afecta el comercio internacional, el acceso a insumos a precios estables y, en consecuencia, el mercado laboral en Estados Unidos y el resto del mundo.
Belikow critica el rol de Estados Unidos como primera potencia mundial, señalando que, en lugar de garantizar la estabilidad global, se ha convertido en el actor más disruptivo. Atribuye esta situación directamente a la presidencia de Trump. El analista afirma que la primera potencia no puede garantizar la seguridad de sus aliados en la región del Golfo, y que ser aliado de Estados Unidos se ha convertido en un problema. Irán ha bombardeado a los aliados de Estados Unidos en la región, y muchos de estos países preferirían que Washington se retirara. Trump, según Belikow, ha adoptado una actitud de «sálvese quien pueda», tratando el mundo como un negocio. Esto se refleja en sus políticas hacia la OTAN, a la que exige comprar armas estadounidenses para reponer las donadas a Ucrania, y en el memorando de entendimiento con Irán, que compensa los daños de la guerra con 300 mil millones de dólares, pero solo para comprar soja norteamericana, un subsidio para la base electoral de Trump. Belikow califica este acuerdo como incumplible, ya que Trump sabía que firmaba algo que no iba a cumplir.
En cuanto al programa nuclear iraní, Belikow señala que, durante décadas, fue el centro del conflicto con Estados Unidos e Israel. Aunque se desconoce la situación nuclear real de Irán, el impacto de las sanciones y la guerra ha sido significativo. El analista concluye que el movimiento pendular entre oportunismos de pseudoderecha y pseudoizquierda no ofrece soluciones reales a los problemas estructurales de la región y del sistema internacional, perpetuando un ciclo de crisis y confrontación.
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