El presidente Javier Milei volverá a hacer honor este domingo al adjetivo de «bilardista» con el que varias veces se refirió a sí mismo y repetirá la cábala que mantuvo durante los anteriores partidos de la Selección en el Mundial 2026: lo verá en el mismo lugar, con la misma compañía y con la misma vestimenta. La información fue confirmada por fuentes oficiales a Clarín, que detallaron que el mandatario seguirá el encuentro desde la Quinta de Olivos, acompañado por su hermana Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y otros colaboradores cercanos. El ritual, que incluye una camiseta específica y un lugar fijo en el living de la residencia, se ha convertido en un símbolo de la superstición presidencial durante el torneo.
Una vez terminado el partido, el Gobierno terminará de darle forma al asueto previsto para el próximo lunes. Según pudo saber Clarín, hasta ahora la intención es publicar el asueto por decreto en el Boletín Oficial, más allá de lo que pase en la final entre Argentina y España. La medida, que abarcaría a todos los empleados de la administración pública nacional, busca facilitar la celebración o el recibimiento del equipo, independientemente del resultado. Sin embargo, desde la oposición ya surgieron críticas por la falta de definición anticipada, que genera «desorden e incertidumbre» en el sector privado y en los trabajadores que deben organizar sus jornadas.
El diputado de Provincias Unidas, Pablo Paulón, se refirió este domingo a la posible decisión del Gobierno de decretar asueto. «¿En qué cambia y por qué estirar una definición que sólo trae desorden e incertidumbre? Siguen sin entender nada», apuntó el legislador desde su cuenta de X. Paulón insistió en que, independientemente del resultado del partido, mañana la Selección llegará a Argentina y será una fiesta, pero reclamó claridad para que los ciudadanos puedan planificar. En paralelo, el Consulado Argentino en Nueva York anunció un operativo especial durante el banderazo en Times Square, donde se espera una multitud de hinchas para ver el partido en pantallas gigantes.
En otro frente, el diputado Maximiliano Ferraro, referente de la Coalición Cívica, respondió este domingo a los dichos del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien días atrás había compartido una publicación en su cuenta de X en la que afirmó: «Siendo un país bananero nunca vamos a recuperar las Malvinas». En ese mismo posteo, Ravier sostenía que la posibilidad de avanzar en un reclamo de soberanía será mucho mayor si se logra «que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada», y que la única vía para recuperar las Islas es la diplomática. Ferraro, en respuesta, afirmó: «No señor, no somos un país bananero», y describió a la Argentina como «un país extraordinario con un potencial enorme» que sigue «atada a quienes lucran con la corrupción, la connivencia entre el poder político, los negocios y sectores de la Justicia, y la falsa idea de que cada argentino debe elegir una trinchera».
«La soberanía no se defiende siendo perritos falderos de ninguna potencia ni de intereses corporativos y/o extranjeros. Tampoco institucionalizando regímenes de excepción ni entregando nuestras tierras y recursos estratégicos», sentenció el legislador. Este intercambio refleja la tensión en el debate sobre la política exterior y la soberanía de las Islas Malvinas, que sigue siendo un tema sensible en la agenda política argentina. Mientras tanto, el Gobierno avanza con sus rituales y medidas administrativas, en un contexto de alta expectativa deportiva y definiciones pendientes sobre el asueto.
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