Arquitectura

Furo Buenavista: Un nuevo bloque residencial en Zona Norte que redefine el mercado de condominios en el Gran Buenos Aires

El mercado inmobiliario del Gran Buenos Aires, particularmente en el segmento de countries y condominios, experimenta una transformación sostenida desde la pospandemia. La demanda de viviendas en zonas periurbanas con acceso a servicios y espacios verdes se consolidó como tendencia, desplazando el interés de compradores que antes priorizaban ubicaciones céntricas en la Ciudad de Buenos Aires. En este contexto, Furo Buenavista, un condominio ubicado en el kilómetro 19 de la Autopista Panamericana, entre los partidos de San Isidro, San Fernando y Tigre, se posiciona como un referente de este fenómeno. La desarrolladora Grupo Uno en Uno acaba de iniciar la construcción y comercialización de su Torre 4, un bloque de 100 departamentos que busca captar a quienes buscan un equilibrio entre confort, conectividad y vida al aire libre.

El proyecto Furo Buenavista se desarrolla dentro de la urbanización abierta Buenavista, un conjunto que abarca más de 10.000 metros cuadrados de jardines diseñados por el estudio de paisajismo Estudio Bulla, reconocido por su trabajo en espacios verdes residenciales en la Región Metropolitana de Buenos Aires. La Torre 4 ofrece unidades de 60 a 200 metros cuadrados, con tipologías de dos a cuatro ambientes, todas con toilette y dormitorio en suite. Los últimos pisos incorporan terrazas privadas concebidas como expansiones al aire libre, una característica que responde a la creciente demanda de espacios exteriores en viviendas urbanas, tal como registraron informes de mercado de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) y consultoras como Reporte Inmobiliario, que destacan que desde 2021 las unidades con balcones o terrazas registran un premium de hasta 15% en el precio de venta en el corredor norte del GBA.

El masterplan, diseñado por el estudio y desarrolladora Grupo Uno en Uno, está compuesto por cuatro edificios de uso exclusivo residencial, integrados por un gran jardín central. Los amenities, a cargo del Estudio Vang, incluyen piscina interior y exterior, gimnasio, salón de eventos, sum Kids & Teens Zone, espacio de coworking, tienda gourmet, cocina profesional, habitaciones de hotel para invitados, servicio de conserjería y bicicleteros en todos los edificios. Esta oferta de servicios es clave en un mercado donde, según datos del INDEC de 2025, el 38% de los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) está compuesto por uno o dos miembros, lo que impulsa la preferencia por unidades de menor superficie pero con acceso a amenities compartidos.

Diego Rybka, socio y director comercial de Grupo Uno en Uno, explicó que «el masterplan está pensado para equilibrar arquitectura, paisaje y bienestar cotidiano a solo 15 minutos de la Ciudad de Buenos Aires y a cinco minutos de Panamericana. Ofrece la posibilidad de estar rodeado de verde y con excelente calidad de vida». La ubicación estratégica, en el triángulo que forman San Isidro, San Fernando y Tigre, es un factor determinante: la conectividad vial, sumada a la cercanía con centros comerciales como Unicenter, Dot Baires Shopping y el Distrito de Diseño de Nordelta, posiciona a la zona como una de las más dinámicas del GBA en términos de desarrollo inmobiliario. De hecho, informes del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sobre créditos hipotecarios UVA, que repuntaron en 2024 y 2025, muestran que el corredor norte del GBA concentró el 32% de los préstamos destinados a la compra de viviendas nuevas en el primer semestre de 2026, según datos de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA).

Las unidades de la Torre 4 tienen un precio de salida a partir de USD 240.000, con una financiación que permite abonar un 30% de anticipo y el saldo en 48 cuotas en pesos ajustadas por el índice de inflación (CER). Esta modalidad busca captar tanto a compradores de Zona Norte como a inversores de la Ciudad de Buenos Aires, que encuentran en el condominio una oportunidad de inversión en un contexto de alta inflación y restricciones cambiarias. «Las primeras torres tuvieron un gran éxito de ventas y vemos que tanto compradores de Zona Norte como de la Ciudad de Buenos Aires encuentran una oportunidad atractiva para residir y también para invertir», agregó Rybka. Esta dinámica se alinea con la tendencia observada por la consultora Deloitte en su informe «Real Estate 2026», que señala que el 45% de las nuevas unidades en countries y barrios cerrados del AMBA son adquiridas por inversores que buscan dolarizar su ahorro y obtener rentas en dólares.

El contexto macroeconómico argentino, con inflación anual que el INDEC proyectó en torno al 40% para 2026, y un mercado de alquileres aún tensionado por la Ley de Alquileres vigente desde 2023, genera un escenario propicio para desarrollos como Furo Buenavista, que ofrecen un producto con menor riesgo de vacancia y mayor potencial de revalorización. Según un relevamiento de la CIA, en el corredor norte del GBA, los valores de venta de departamentos en condominios de lujo registraron un incremento acumulado del 18% en dólares entre 2022 y 2025, superando el promedio del AMBA. La Torre 4, con su combinación de amenities y ubicación, intenta capitalizar esa tendencia.

A nivel político y social, el desarrollo de Furo Buenavista se inscribe en una etapa de reactivación del sector de la construcción impulsada por el programa de créditos hipotecarios del Banco Hipotecario y el relanzamiento del Procrear, que en 2024 volvió a otorgar líneas para desarrollos privados. No obstante, el mercado de condominios de lujo enfrenta desafíos: la volatilidad del tipo de cambio, los costos de construcción dolarizados y las regulaciones municipales sobre urbanizaciones abiertas en partidos como Tigre, que exigen compensaciones ambientales. La desarrolladora Grupo Uno en Uno, con experiencia en proyectos como Furo San Isidro y Furo Nordelta, asegura que el proyecto cumple con los requisitos de impacto ambiental y las normativas locales.

En conclusión, la Torre 4 de Furo Buenavista representa una apuesta por un modelo residencial que combina densidad urbana controlada, espacios verdes y servicios compartidos, en un contexto donde la demanda de viviendas en el corredor norte del GBA se mantiene firme, impulsada por la conectividad, la seguridad percibida y la oferta de amenities. El éxito del proyecto dependerá de la evolución del mercado crediticio y de la estabilidad macro, pero los datos de ventas de las primeras torres indican que el producto encuentra aceptación tanto en compradores finales como en inversores, en un segmento que, según la consultora Cushman & Wakefield, representa el 12% del mercado inmobiliario residencial del AMBA.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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