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Encuesta revela crisis de imagen política en Argentina: 19 de 20 dirigentes reprueban y solo un exfuncionario se salva

Una nueva encuesta nacional realizada por las consultoras D’Alessio IROL y Berensztein evaluó la imagen de 20 políticos argentinos, con resultados contundentes: 19 de ellos obtuvieron un saldo negativo, combinando alta desaprobación con baja valoración positiva. El único dirigente que no reprobó fue el exfuncionario Guillermo Francos, quien logró un empate técnico con un 44% de imagen positiva y un 44% de negativa. El estudio, que forma parte del Monitor de Humor Social de julio de 2026, incluyó a 12 oficialistas y 8 opositores, basándose en 800 entrevistas online a nivel nacional. Los datos, adelantados por Clarín, reflejan un escenario de estancamiento en la gestión del gobierno de Javier Milei y una creciente preocupación ciudadana por la economía personal y la incertidumbre.

El análisis detallado del estudio muestra un ranking de imágenes donde Patricia Bullrich (43% positiva, 53% negativa) y Diego Santilli (41% positiva, 51% negativa) completan el podio, ambos con saldos negativos pero posicionados entre los mejores evaluados. En contraste, el presidente Javier Milei, que solía liderar estas mediciones en meses anteriores, cayó al octavo puesto con un 36% de imagen positiva y un 60% de negativa, una caída atribuida a escándalos de presunta corrupción en su gabinete y al estancamiento económico. El caso más extremo es el de un dirigente libertario no identificado en el informe, que alcanzó un 88% de imagen negativa, un nivel similar al del expresidente Alberto Fernández durante su peor momento.

Las principales conclusiones del informe indican un estancamiento en los números del Gobierno tras un pico inicial a fin de 2025. Entre mayo y junio de 2026, la popularidad de Milei habría encontrado un piso, y ahora se mantiene en un amesetamiento con leves oscilaciones. La evaluación sobre la situación económica actual se estabilizó, pero sigue siendo crítica: un 66% de los encuestados considera que la situación está peor que el año pasado, mientras que solo un 33% cree que está mejor. Las expectativas económicas para el próximo año también cayeron ligeramente: un 40% de la población cree que la economía estará mejor dentro de un año, y un 57% evalúa que estará peor.

En cuanto a la situación económica personal, el 67% de los encuestados percibe que está peor posicionado respecto del año anterior, una cifra que solo disminuyó un punto porcentual respecto al mes previo. La percepción sobre la gestión del gobierno de Javier Milei continúa una tímida mejoría tras encontrar su piso en abril, producto de los escándalos y sospechas de corrupción dentro del Gabinete de gobierno. Actualmente, un 58% evalúa negativamente al gobierno (2 puntos menos que el mes anterior), mientras que un 40% apoya al equipo libertario. Esta leve mejora no alcanza para revertir la tendencia negativa general.

Las implicancias sociales y políticas de este estudio son profundas. La principal preocupación de los ciudadanos es el miedo a que los ingresos del hogar no alcancen para mantener el nivel de vida, con un 62% de menciones. Este temor supera incluso a la inseguridad y otras problemáticas. En segundo lugar, tres ítems empatan con un 59%: el costo de los servicios públicos, la incertidumbre en la situación económica del país y la inseguridad. Estos datos reflejan una sociedad atrapada en una crisis de confianza, donde la estabilidad macroeconómica no se traduce en bienestar cotidiano, y la desconfianza hacia la clase política se consolida como un fenómeno transversal.

La disparidad entre los resultados de Milei y otros dirigentes libertarios, como Francos o Bullrich, sugiere una fragmentación dentro del oficialismo, donde figuras asociadas a la gestión directa o a perfiles técnicos son mejor valoradas que el líder del Ejecutivo. Por otro lado, la irrupción de opositores como Myriam Bregman, con un 39% de imagen positiva y un saldo negativo, indica que la crisis de representatividad afecta a todo el espectro político. El hecho de que 19 de 20 dirigentes reprueben en una encuesta de alcance nacional es un indicador de una desafección democrática que podría tener consecuencias en procesos electorales futuros, aumentando la volatilidad del voto y el apoyo a opciones antisistema.

En conclusión, la encuesta de D’Alessio IROL – Berensztein para julio de 2026 revela un panorama político argentino marcado por la desconfianza generalizada. Con solo un dirigente no reprobado y un 88% de imagen negativa para un libertario, los datos confirman que la crisis de imagen no es exclusiva de un partido o sector, sino que abarca a la mayoría de los actores políticos. El estancamiento en la gestión de Milei y la persistente preocupación económica, donde el 67% de los encuestados se siente peor que el año anterior, configuran un escenario de fragilidad institucional. Las implicancias sugieren que la recuperación de la confianza pública requerirá no solo mejoras macroeconómicas, sino también una mayor transparencia y una comunicación política que aborde las necesidades inmediatas de una ciudadanía que, según el estudio, prioriza la estabilidad de sus ingresos sobre cualquier otra cuestión.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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