La consultora CELAG (Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica), dirigida por el economista español Alfredo Serrano Mancilla, ha publicado un nuevo relevamiento de opinión pública que anticipa un escenario de balotaje presidencial para 2027 entre Javier Milei y Axel Kicillof, con una diferencia de apenas dos décimas porcentuales. El estudio, realizado entre el 30 de septiembre y el 20 de octubre de 2026 mediante 2.000 entrevistas presenciales a nivel nacional y un margen de error de +/- 0,9% a +/- 2,1%, adquiere relevancia por el antecedente de esta consultora, que fue una de las pocas en anticipar con mayor precisión la ventaja de Alberto Fernández sobre Mauricio Macri en las elecciones primarias de 2019.
El trabajo incluye una serie de preguntas que han generado controversia, especialmente aquellas que indagan sobre la gestión de Milei y su comparación con la última dictadura militar. Según los datos difundidos, un 49,8% de los entrevistados considera que existen similitudes entre el actual gobierno y el régimen dictatorial, mientras que un 50,2% opina que Karina Milei es una funcionaria corrupta. Asimismo, en un ranking sobre los peores presidentes desde el retorno de la democracia, Javier Milei aparece en primer lugar, superando a Alberto Fernández y Fernando de la Rúa. Estos resultados se suman a otros indicadores que reflejan una imagen negativa del presidente: 38,6% positiva y 58,2% negativa, en línea con las mediciones de Cristina Fernández de Kirchner (+38% y -59,8%) y Axel Kicillof (+39% y -59,1%).
Sin embargo, a pesar de estos números desfavorables, la encuesta proyecta un escenario electoral competitivo. En un eventual balotaje entre Milei y Kicillof, la diferencia es mínima, lo que sugiere que el oficialismo mantendría un núcleo de apoyo significativo. Este fenómeno no es exclusivo de CELAG; otras consultoras cercanas a la oposición, como Analogías, también han registrado que, pese a un contexto crítico, Milei conserva chances electorales. Esto indica que, lejos de un partido terminado, el espacio libertario conserva una base de votantes que podría disputar la presidencia en una segunda vuelta.
El contexto económico y social en el que se realiza esta encuesta es crucial para interpretar los resultados. Argentina atraviesa una situación de alta inflación, ajuste fiscal y tensiones sociales, factores que suelen impactar en la imagen de cualquier gobierno. No obstante, la polarización política y la fragmentación del sistema de partidos podrían explicar por qué Milei, aun con altos niveles de rechazo, se mantiene competitivo. La figura de Kicillof, actual gobernador de la provincia de Buenos Aires y referente del kirchnerismo, aparece como el principal contendiente, lo que anticipa una elección polarizada entre dos modelos de país.
Las implicancias de estos datos son múltiples. En primer lugar, confirman la vigencia de CELAG como actor relevante en el ecosistema de encuestas, aunque sus preguntas sesgadas hacia temas como la dictadura o la corrupción de funcionarios generan dudas sobre la neutralidad del instrumento. En segundo lugar, evidencian que la oposición, aun con una imagen negativa del oficialismo, no logra capitalizar plenamente ese descontento en intención de voto, lo que sugiere una fragmentación del voto opositor. Por último, el empate técnico en un balotaje hipotético subraya la importancia de las alianzas y de la campaña electoral de cara a 2027.
Es importante destacar que este tipo de encuestas, realizadas por consultoras con afinidades políticas declaradas, deben ser analizadas con cautela. Si bien CELAG acertó en 2019, también es cierto que en la primera vuelta de ese año sus pronósticos no fueron exactos, como ocurrió con la mayoría de las encuestadoras. La metodología presencial y la amplia muestra otorgan cierto rigor, pero el diseño de las preguntas puede inducir respuestas. Por ejemplo, consultar si la gestión de Milei puede compararse con la dictadura es una pregunta cargada de connotaciones que difícilmente arroje un resultado imparcial.
En conclusión, la encuesta de CELAG plantea un escenario de máxima competitividad para 2027, con un Milei que, pese a los embates, mantiene un piso electoral que le permitiría disputar un balotaje. Los datos sobre imagen negativa y percepciones controversiales no se traducen automáticamente en una derrota electoral, lo que refleja la complejidad del electorado argentino. La diferencia de dos décimas entre Milei y Kicillof, si se confirma, anticipa una campaña intensa y un resultado incierto. La información proporcionada por la consultora, aunque polémica, aporta elementos para el debate público y obliga a seguir de cerca la evolución de las preferencias electorales en los próximos meses.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
