Arquitectura

Complejo Gamma Norte: el nuevo polo de usos mixtos que redefine la centralidad de Neuquén

La ciudad de Neuquén atraviesa un proceso de transformación urbana sin precedentes en las últimas dos décadas. El crecimiento demográfico, impulsado por la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, ha reconfigurado el mapa de la capital provincial, que pasó de ser una ciudad de paso a convertirse en un polo de servicios estratégico. En este contexto, el Complejo Gamma Norte, ubicado en una manzana próxima a la intersección de las avenidas Raúl Alfonsín y Dr. Ramón, delimitada por las calles Jujuy y Agrimensor Moreno, se presenta como una pieza clave para consolidar la nueva centralidad del sector.

La génesis de este proyecto se remonta a la compra del terreno por parte de Servicios Confluencia, una empresa local vinculada a la prestación de servicios petroleros y de infraestructura. La firma, que actualmente emplea a más de 800 personas en la región, necesitaba una sede corporativa que reflejara su crecimiento y, a la vez, generar un espacio que integrara usos complementarios. El lote, de forma poligonal y atípica, presenta un marcado desnivel entre la avenida Dr. Ramón y la calle Agrimensor Moreno, condición que desde el inicio se asumió como una oportunidad proyectual para crear una pieza arquitectónica que resolviera la topografía con inteligencia.

El proyecto se concibe como una pieza urbana capaz de consolidar la nueva centralidad del sector, un área que en los últimos años ha visto surgir emprendimientos inmobiliarios de alta densidad, como el complejo Torres del Alto y el centro comercial Alto Bosque. Más allá de resolver un programa específico, la intención fue aportar calidad al espacio público y constituir una referencia para el desarrollo futuro del área, según explicaron los arquitectos a cargo, quienes prefirieron no revelar su identidad hasta la inauguración oficial.

La implantación responde a esa mirada: el basamento resuelve el encastre con el desnivel del terreno, mientras que la torre se plantea como un elemento de referencia capaz de anunciar la presencia del conjunto desde la distancia, fijándose sobre el eje de la avenida Dr. Ramón y reforzando su lectura urbana. Esta estrategia no es nueva en la región: en el barrio de Rincón de Emilio Mitre, la torre Rucahue estableció un precedente de cómo la altura puede dialogar con la escala barrial, pero Gamma Norte va más allá al combinar usos que tradicionalmente se desarrollaban por separado.

El programa arquitectónico incluye un gimnasio con piscina semiolímpica, locales comerciales, cocheras y un edificio de oficinas donde se instalará la empresa Servicios Confluencia, propietaria del complejo. Esta mixtura de usos busca que el conjunto esté activo durante todo el día, evitando la despoblación que sufren los distritos de oficinas fuera del horario laboral. Según un informe del Colegio de Arquitectos de Neuquén, la tendencia en las ciudades medias argentinas es avanzar hacia modelos de desarrollo compacto, y Gamma Norte se inscribe en esa lógica.

Los accesos al complejo fueron diseñados con una lógica de claridad y legibilidad. Sobre la calle Agrimensor Moreno hay dos accesos que conducen al mismo hall, uno principal y otro secundario, que permiten separar los flujos de visitantes y empleados. Sobre la avenida Dr. Ramón, una recova actúa como fuelle entre una vía de circulación rápida y los locales comerciales del basamento, generando una escala más amable para el peatón. Sobre Agrimensor Moreno, el proyecto se abre con una vereda amplia, dársenas, paisajismo y dos pórticos que enmarcan los accesos principales.

El basamento concentra buena parte de la vida pública del conjunto y organiza su relación con el terreno. Allí se genera la plaza de acceso al gimnasio, concebida como un espacio de transición, encuentro y permanencia. Para el gimnasio, que tendrá una piscina semiolímpica (25 metros de largo), se prevé que sea utilizado tanto por los empleados de las oficinas como por los vecinos del sector, lo que lo convierte en un equipamiento de escala barrial con proyección metropolitana.

La resolución de las circulaciones fue un tema central del proyecto. Al tratarse de un conjunto con múltiples unidades funcionales implantado sobre un terreno en desnivel, se buscó que los accesos fueran claros, múltiples y legibles desde el exterior. Al gimnasio puede accederse desde la avenida Dr. Ramón a través de la plaza de ingreso; desde Agrimensor Moreno mediante la plaza seca ubicada sobre su cubierta; y también desde el nivel de cocheras. Todos estos accesos convergen en un mismo sistema de circulación vertical, lo que permite que un usuario pueda llegar desde su auto directo a la piscina sin pasar por el hall principal.

En el caso de las oficinas, el núcleo recorre la totalidad de la torre, permitiendo acceder tanto desde las cocheras como desde un ingreso peatonal sobre Dr. Ramón, avenida servida por transporte público, y desde Agrimensor Moreno, donde se dispone una dársena vehicular. Esto último es crucial para la operación diaria de la empresa, ya que recibirá visitas de proveedores y clientes. Además, se previó un acceso exclusivo para el personal de mantenimiento, lo que evitará conflictos con los usuarios regulares.

El complejo fue pensado con una lógica de integración entre programas, permitiendo que usuarios de oficinas puedan acceder al gimnasio a través del núcleo de ascensores mediante control de acceso. Esta interrelación refuerza la idea de un edificio activo donde las distintas funciones se potencian entre sí. Para los expertos en planificación urbana, esta sinergia es un ejemplo a seguir: «Gamma Norte no es un edificio, es un fragmento de ciudad que se construye con lógica de ciudad», afirmó la arquitecta Laura Espinoza, especialista en desarrollo inmobiliario, en declaraciones a La Nación.

El edificio incorpora decisiones que acompañan su desempeño ambiental. Se proyectó un sistema de captación de aguas grises para riego, paneles solares en la azotea que cubrirán el 30% del consumo energético de los espacios comunes, y una fachada ventilada que reduce la ganancia térmica en verano. Estas medidas responden a una demanda creciente de sostenibilidad en la región, donde el clima árido impone desafíos en términos de eficiencia hídrica y energética. Aunque no se buscará la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, por sus siglas en inglés), los desarrolladores aseguran que el diseño seguirá estándares internacionales.

El impacto económico del proyecto es significativo. Durante la construcción, se generaron alrededor de 400 puestos de trabajo, según estimaciones de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), que monitorea el avance de la obra. Una vez inaugurado, se espera que las oficinas alberguen a unos 700 empleados de Servicios Confluencia, además de los comerciantes que operarán en los locales del basamento (cafetería, restaurante, locales de servicios). Esto dinamizará la economía del entorno, que ya cuenta con el hospital regional y varias clínicas privadas, pero que carecía de una oferta gastronómica y de servicios de calidad.

Desde el punto de vista geográfico, el área donde se emplaza Gamma Norte es estratégica por su conectividad: la avenida Dr. Ramón es una de las principales vías de acceso al centro desde el oeste, mientras que Raúl Alfonsín la atraviesa de norte a sur. En los últimos años, el municipio ha mejorado la iluminación y la señalización de la zona, y hay planes de ampliar el recorrido de varias líneas de colectivo para llegar hasta el complejo. «Este tipo de inversiones privadas son bienvenidas porque aportan infraestructura y servicios sin necesidad de que el Estado invierta recursos», señaló el secretario de Obras Públicas municipal, en una nota publicada por El Cronista.

En síntesis, el Complejo Gamma Norte se inscribe en una tendencia más amplia de densificación y mixtura de usos que está reformulando la periferia de Neuquén. Su diseño apuesta a la integración con el entorno, la generación de espacio público de calidad y la eficiencia energética, estableciendo un estándar que podría ser replicado en otras ciudades intermedias del país como Cipolletti o Roca. Aún resta definir la fecha oficial de inauguración, pero se espera que sea a principios de 2027. El proyecto, sin duda, marcará un hito en el desarrollo urbano de la capital neuquina.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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