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Caso Cuadernos: un ex directivo de Techint ratificó en el juicio oral el pago de casi un millón de dólares en sobornos a Roberto Baratta

En el marco del debate oral por el caso Cuadernos, que investiga el circuito de sobornos presuntamente desplegado entre 2003 y 2015 durante los gobiernos kirchneristas, un ex directivo de la empresa Techint declaró como testigo y confirmó la realización de pagos indebidos a Roberto Baratta, ex funcionario del Ministerio de Planificación Federal. El testimonio de Héctor Zabaleta, contador público de 80 años, se produjo ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7), integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli.

Zabaleta, quien se desempeñó como gerente administrativo de la compañía siderúrgica, manifestó bajo juramento que fue el responsable de realizar pagos a Baratta por un monto estimado entre 900.000 y 1.000.000 de dólares. En su declaración, el testigo corroboró que las anotaciones del ex chofer Oscar Centeno, contenidas en los denominados ‘cuadernos’, eran correctas en cuanto a las fechas de los pagos que él mismo efectuó. Según detalló, las entregas de dinero se realizaron durante el año 2008 y tuvieron lugar en el segundo subsuelo del edificio de la empresa, un sector donde no existían cámaras de seguridad. Además, precisó que los montos se entregaron en pesos, una modalidad que, según su relato, generaba malestar en Baratta.

El testigo llegó al estrado poco después de las 9 de la mañana y su comparecencia fue propuesta por el Ministerio Público Fiscal, representado en este juicio por la fiscal Fabiana León, quien inició el interrogatorio. Cabe recordar que Zabaleta fue detenido en 2018 por orden del juez federal Claudio Bonadio y decidió acogerse a la figura del imputado colaborador. Sin embargo, tiempo después, y junto a otros integrantes de la empresa de la familia Rocca, fue sobreseído en la causa. Su situación procesal, la de un imputado colaborador sobreseído que ahora declara como testigo, fue calificada por algunas defensas como ‘inédita’. En particular, la abogada de Baratta, Elizabeth Gómez Alcorta, remarcó que esta situación les impedía ‘confrontar los dichos contradictorios de un testigo que fue arrepentido y sobreseído’ en la causa, lo que a su criterio vulnera el derecho de defensa.

Durante su testimonio, Zabaleta relató aspectos de su trayectoria dentro de la compañía. Ingresó a Techint antes de graduarse y se desarrolló como gerente administrativo, un cargo que, según sus palabras, ocupó gracias a la confianza depositada en él por la familia Rocca. En ese sentido, aclaró que con Paolo Rocca, titular del grupo, ‘jamás habló de Tenaris ni de Techint Argentina ni de otras compañías’, limitando su relación a temas personales. El testigo también narró cómo tomó conocimiento del caso Cuadernos cuando este se hizo público, y posteriormente cuando se dictó su prisión preventiva. En ese momento, se le atribuyó haber realizado pagos al ex funcionario de Planificación Federal en seis oportunidades.

A lo largo de la declaración, la fiscal León preguntó a Zabaleta si había recibido una directiva de alguien para entregar esos paquetes de dinero. Sin dudarlo, el testigo respondió de manera afirmativa y señaló a Luis Betnaza como la persona que le habría dado la instrucción. Esta declaración adquiere particular relevancia en el contexto del juicio, ya que apunta a determinar la cadena de mando y las responsabilidades dentro de la estructura empresarial de Techint en relación con los presuntos sobornos.

El caso Cuadernos se centra en un presunto esquema de corrupción que habría funcionado durante más de una década, en el que empresarios de diversas cámaras y compañías habrían realizado pagos millonarios a cambio de contratos de obra pública. La investigación tuvo su origen en los cuadernos manuscritos de Oscar Centeno, quien se desempeñaba como chofer del entonces ministerio de Planificación, y que registraron entregas de dinero, anotaciones que ahora son contrastadas en el debate oral con los testimonios de los involucrados.

Las implicancias de este juicio trascienden el caso particular. La declaración de Zabaleta refuerza la hipótesis fiscal sobre la existencia de un sistema de recaudación ilegal que habría operado de manera sistemática. La confirmación de los pagos y la identificación de una cadena de mando interna en la empresa Techint podrían tener consecuencias significativas en el análisis judicial y público sobre la responsabilidad corporativa en hechos de corrupción. El juicio, que se desarrolla con amplia cobertura mediática, continúa su curso con la expectativa de nuevas declaraciones y pruebas que permitan esclarecer el alcance de los hechos denunciados.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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