Arquitectura

Arquitectos argentinos y brasileños podrán ejercer sin revalidar títulos: el convenio que profundiza la integración del Mercosur

El lunes 7 de septiembre de 2026, en un acto realizado en la sede del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), se firmó el Convenio de Reconocimiento Recíproco de Matrícula Profesional Temporaria entre la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA), el CPAU y el Consejo de Arquitectura y Urbanismo de Brasil (CAU/BR). El acuerdo permite que arquitectos y urbanistas registrados en su país de origen puedan ejercer en el país vecino por un período inicial de hasta dos años, renovable por un plazo equivalente, sin necesidad de revalidar sus títulos universitarios. La medida se enmarca en el Acuerdo Marco del Mercosur para la Movilidad Profesional Transitoria, aprobado mediante la Decisión CMC N.º 18/21, y fue impulsada por las cancillerías de ambas naciones.

El acto estuvo encabezado por la presidenta del CPAU, arquitecta Graciela Novoa; la secretaria del CPAU, arquitecta Claudia Lanosa; la presidenta del CAU/BR, arquitecta Patrícia Sarquis Herden; y el presidente de FADEA, arquitecto David Ray. Participaron también una delegación brasileña del CAU/BR, representantes de FADEA, expresidentes y consejeros del CPAU, representantes de la Junta Central, decanos de facultades de arquitectura, la legisladora porteña Bárbara Rossen y el diplomático Ernesto de la Guardia, cuyo acompañamiento desde el área de asuntos económicos del Mercosur fue clave para la concreción del acuerdo.

Antecedentes: del Mercosur educativo a la movilidad profesional

La firma de este convenio no es un hecho aislado. Se inscribe en una larga tradición de integración regional que comenzó con el Tratado de Asunción en 1991, que creó el Mercosur. En sus primeros años, el bloque priorizó la integración comercial, pero a partir de la década de 2000 avanzó hacia dimensiones sociales, educativas y profesionales. Un hito fundamental fue el Acuerdo de Admisión de Títulos y Grados Universitarios para el Ejercicio de Actividades Profesionales en los Estados Partes del Mercosur, firmado en 1997 y reglamentado posteriormente, que estableció un mecanismo de reconocimiento mutuo para carreras de grado. Sin embargo, su implementación fue lenta y desigual: cada país debía adecuar su normativa interna y los colegios profesionales mantenían un rol decisivo en la habilitación para ejercer.

En el caso de la arquitectura, la revalidación de títulos argentinos en Brasil y viceversa seguía siendo un obstáculo burocrático y costoso. Los profesionales debían cursar materias adicionales, rendir exámenes de equivalencia o, directamente, reinscribirse en universidades locales, con procesos que podían demorar años. La Decisión CMC N.º 18/21, adoptada en el Consejo del Mercado Común, buscó destrabar esa situación al crear un marco general para la movilidad profesional transitoria, sin necesidad de revalidación permanente. Ese instrumento habilitó a los Estados parte a negociar acuerdos sectoriales, como el que ahora se concreta para la arquitectura.

La región cuenta con aproximadamente 350.000 arquitectos y urbanistas, según datos de los consejos profesionales. Argentina aporta alrededor de 45.000 matriculados, mientras que Brasil concentra la mayor parte, con cerca de 300.000. La asimetría es relevante: Brasil tiene un mercado profesional mucho más grande y una regulación federal que convive con colegios estaduales. El CAU/BR es una entidad federal que agrupa a los consejos de cada estado, mientras que en Argentina la matriculación es provincial y el CPAU solo ejerce en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por eso, la inclusión de FADEA, que reúne a los colegios provinciales, resultó clave para que el convenio tenga alcance nacional.

Un mecanismo inédito: registro temporario sin revalidación

El convenio establece un procedimiento inédito en la relación bilateral. Los arquitectos registrados en su país de origen podrán solicitar un registro profesional temporario ante el organismo competente del país receptor. Ese registro tendrá una vigencia inicial de hasta dos años, renovable por un período equivalente. No se exigirá la revalidación del título universitario, pero el profesional deberá comprometerse a cumplir plenamente las normas técnicas, éticas, profesionales y urbanísticas del país donde ejercerá. Esto incluye las regulaciones de seguridad, accesibilidad, medio ambiente y planeamiento urbano vigentes.

La implementación será coordinada por los consejos profesionales. En Argentina, el CPAU gestionará las solicitudes para la Ciudad de Buenos Aires, mientras que FADEA articulará con los colegios provinciales. En Brasil, el CAU/BR coordinará con sus regionales estaduales. El acuerdo también prevé mecanismos de intercambio de información sobre sanciones disciplinarias y antecedentes profesionales, para evitar que un profesional inhabilitado en un país pueda ejercer en el otro.

Durante el acto, Graciela Novoa destacó el recorrido institucional: “Emprender este camino de cooperación entre Brasil y Argentina para arquitectos y arquitectas es un paso muy importante para el desarrollo académico, profesional y para la integración con el Mercosur”, y celebró que el acuerdo “abrirá nuevas posibilidades y traerá muchos beneficios para quienes ejercen en nuestros países”. Por su parte, Patrícia Sarquis Herden remarcó que “cuando los gobiernos decidieron avanzar en este acuerdo nos dimos cuenta de que era muy importante que los consejos pudieran adentrarse en los detalles de su implementación, ya que en su momento no estaban establecidos”. Y agregó: “Este puede ser apenas el comienzo de un marco para mayor integración entre nuestros países”.

Además del convenio principal, FADEA suscribió un convenio específico con el CAU/BR para articular la participación de los colegios de las provincias argentinas. Esto es relevante porque, como se mencionó, la matriculación en Argentina es provincial. Sin ese acuerdo complementario, el convenio principal solo habría tenido efectos en la Ciudad de Buenos Aires, dejando afuera a profesionales de Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán y otras jurisdicciones. La FADEA, presidida por David Ray, tendrá un rol central en la coordinación con los colegios provinciales para que el registro temporario sea accesible en todo el territorio.

Implicancias económicas y profesionales

El acuerdo tiene varias derivaciones económicas y profesionales. En primer lugar, amplía el mercado laboral para los arquitectos argentinos, que podrán trabajar en Brasil sin las barreras tradicionales. Brasil atraviesa un ciclo de inversión en infraestructura y vivienda, con programas públicos y privados que demandan profesionales. Para los brasileños, la Argentina ofrece un mercado más pequeño pero con nichos específicos, como la rehabilitación edilicia, el urbanismo sustentable y proyectos de cooperación internacional.

En segundo lugar, el convenio puede dinamizar el intercambio académico y la cooperación entre universidades. Los decanos de facultades de arquitectura que participaron del acto señalaron que el reconocimiento temporario facilitará convenios de doble titulación, pasantías y proyectos conjuntos. Esto se complementa con el sistema de acreditación de carreras del Mercosur, que ya funciona para algunas disciplinas.

En tercer lugar, el acuerdo se enmarca en una estrategia más amplia de movilidad profesional en el Mercosur. Ya existen convenios similares para ingenieros, médicos y odontólogos, aunque con distintos grados de implementación. La arquitectura se suma así a un grupo de profesiones que buscan superar las barreras nacionales para aprovechar un mercado regional de casi 300 millones de habitantes.

Sin embargo, persisten desafíos. La implementación requerirá la adecuación de normativas provinciales en Argentina y estaduales en Brasil. También habrá que definir los aranceles, los seguros de responsabilidad civil y los mecanismos de solución de controversias. Los colegios profesionales deberán establecer protocolos claros para la verificación de credenciales y el control del ejercicio. Además, el plazo de dos años, renovable, plantea la pregunta sobre qué ocurre después: ¿se puede extender indefinidamente? ¿Se puede solicitar la matrícula permanente? El convenio no lo especifica, pero deja abierta la puerta a futuras negociaciones.

Contexto regional y comparaciones

La firma de este convenio contrasta con otros procesos de integración. En la Unión Europea, el reconocimiento de títulos profesionales se rige por la Directiva 2005/36/CE, que establece un sistema automático para ciertas profesiones y un mecanismo de compensación para otras. En el Mercosur, el camino ha sido más lento y fragmentado, con acuerdos sectoriales y una fuerte dependencia de la voluntad política de los gobiernos de turno. La Decisión CMC N.º 18/21 fue un intento de dar un marco general, pero su implementación depende de que los países y los colegios profesionales la hagan operativa.

Comparado con el acuerdo de 1997, este convenio es más ambicioso en un aspecto clave: no exige revalidación de títulos. El acuerdo de 1997 establecía un sistema de admisión de títulos que, en la práctica, requería que las universidades y los organismos de acreditación evaluaran cada caso. Eso generó demoras y costos. Ahora, el registro temporario se basa en la matrícula de origen y en el compromiso de cumplir las normas locales, lo que agiliza el proceso. Es un cambio de paradigma: se pasa de un sistema de equivalencias a un sistema de confianza mutua.

Este tipo de enfoque ya se aplica en otros bloques, como el Mercado Común del Sur ampliado o la Alianza del Pacífico, donde algunos acuerdos de movilidad profesional funcionan con base en la acreditación de origen. La diferencia es que en el Mercosur la institucionalidad es más débil y los colegios profesionales tienen más peso. Por eso, el rol de CPAU, FADEA y CAU/BR fue determinante: sin su acuerdo, la decisión gubernamental no se habría traducido en un mecanismo operativo.

Conclusión: un paso concreto hacia la integración profesional

El convenio firmado el 7 de septiembre de 2026 representa un avance concreto en la integración profesional entre Argentina y Brasil. No se trata de una declaración de principios, sino de un mecanismo operativo que permite a arquitectos y urbanistas ejercer en el país vecino sin revalidar sus títulos. Su implementación dependerá de la coordinación entre los consejos profesionales, las autoridades nacionales y las provincias. Si funciona, podría convertirse en un modelo para otras profesiones y para otros países del Mercosur. La historia de la integración regional muestra que los acuerdos comerciales avanzan más rápido que los profesionales, pero también que cada paso en el reconocimiento mutuo de credenciales contribuye a tejer una comunidad regional más densa. Este convenio es, en ese sentido, una pieza más en un rompecabezas que comenzó con el Tratado de Asunción y que aún está lejos de completarse.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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