El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, participó este lunes en un encuentro realizado en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), junto al diputado nacional y referente del Frente Patria Grande, Juan Grabois. Durante el cierre del evento, Kreplak realizó un llamamiento explícito a la dirigencia política, a la militancia y a la ciudadanía para «hacer el esfuerzo necesario para sacar a Milei» del poder. La actividad se enmarcó como antesala del próximo Encuentro Nacional de Salud, que se llevará a cabo en el Campus de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Córdoba.
El funcionario bonaerense, alineado con el gobernador Axel Kicillof, centró su discurso en la crítica al rumbo económico del gobierno de Javier Milei, al que calificó como de «ajuste». Según Kreplak, las políticas actuales castigan a los sectores más vulnerables: «No le podemos pedir más a los jubilados, a los discapacitados y a nuestros vecinos que pongan el lomo porque los están castigando a ellos. Nosotros tenemos que pedirle a toda la dirigencia política, a la militancia y al final a toda la ciudadanía que hagamos el esfuerzo necesario para sacar a Milei del lugar donde está y construir una Argentina en donde vivir sea orgullo».
En su alocución, el ministro también apeló a la unidad y a la generosidad dentro del espacio político opositor: «Que lo hagan con el ejemplo que estamos dando desde la salud: con generosidad, con trabajo, sin mezquindades, y que lo que venga sirva para garantizar la salud como un derecho y que todos y todas puedan vivir de la mejor manera posible». Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre el gobierno nacional y la administración provincial, especialmente en torno a la coparticipación y la ejecución de programas sanitarios.
Kreplak presentó datos concretos sobre el impacto de las políticas nacionales en el sistema de salud. Denunció una caída del 72% en el presupuesto del plan Remediar entre 2023 y 2026, así como una reducción del 52% en los tratamientos entregados entre 2022 y 2025. El plan Remediar es un programa histórico que provee medicamentos esenciales a millones de argentinos a través de centros de salud públicos. Según fuentes del Ministerio de Salud bonaerense, la disminución de los fondos nacionales ha obligado a la provincia a redoblar esfuerzos para sostener la entrega de fármacos, aunque reconocen dificultades crecientes.
El encuentro contó también con la participación de Juan Grabois, quien coincidió en la necesidad de articular una alternativa política amplia. El diputado sostuvo: «Tenemos la tarea de sacar a Milei, luego que haya un gobierno popular con un buen presidente o una buena presidenta que defienda al pueblo argentino, y hay una tercera tarea que es hacerlo con un programa de gobierno. Y acá en la provincia de Buenos Aires los compañeros y compañeras del área de salud desarrollaron algo que suena viejo pero que tenemos que hacer que sea nuevo». Con estas palabras, Grabois hizo referencia a la necesidad de recuperar un proyecto de salud pública robusto, que trascienda la emergencia y se consolide como política de Estado.
El evento forma parte de una serie de reuniones preparatorias del Encuentro Nacional de Salud, que busca congregar a trabajadores del sector, académicos, organizaciones sociales y dirigentes políticos para elaborar propuestas conjuntas. La elección de La Plata como sede no es casual: la provincia de Buenos Aires, gobernada por Kicillof, se ha convertido en un bastión de resistencia a las políticas de Milei, especialmente en áreas como salud, educación y desarrollo social.
Las declaraciones de Kreplak y Grabois reflejan un clima de confrontación política en Argentina. El gobierno nacional ha defendido sus medidas como necesarias para reducir el déficit fiscal y controlar la inflación, aunque reconoce que implican un «esfuerzo» para la población. Sin embargo, desde la oposición peronista y sectores de izquierda se argumenta que el ajuste recae desproporcionadamente sobre los más humildes y que está desmantelando el sistema público de salud.
El plan Remediar, creado en 2002 en medio de la crisis, ha sido una herramienta clave para garantizar el acceso a medicamentos esenciales a más de 15 millones de personas. La reducción de su presupuesto ha generado alertas entre gobernadores y organizaciones sanitarias, que advierten sobre el riesgo de desabastecimiento en hospitales y centros de atención primaria. En la provincia de Buenos Aires, el gobierno de Kicillof ha implementado programas complementarios, pero la caída de los fondos nacionales complica la sostenibilidad.
La referencia de Kreplak a «construir una alternativa» se inscribe en un debate interno dentro del peronismo y el campo popular sobre cómo enfrentar al libertarismo. Mientras algunos sectores abogan por una oposición frontal y movilizada, otros apuestan a la construcción de una propuesta de gobierno que capitalice el descontento. El Encuentro Nacional de Salud en Córdoba podría ser un espacio para articular esas visiones, aunque también expone las tensiones entre distintos liderazgos.
En términos económicos, el ajuste del gasto público ha sido una de las principales banderas de la administración Milei. La reducción de transferencias a las provincias y la eliminación de programas sociales han generado conflictos con varios gobernadores. En salud, la caída de la inversión nacional contrasta con el aumento de la demanda en hospitales públicos, que reciben a pacientes que pierden cobertura de obras sociales o prepagas debido a la crisis.
De cara al futuro, la convocatoria de Kreplak y Grabois busca ampliar el frente opositor. Sin embargo, la fragmentación del peronismo y la falta de una conducción única plantean desafíos. La figura de Kicillof emerge como un posible articulador, aunque su rol como gobernador lo obliga a mantener un equilibrio entre la confrontación y la gestión. Las próximas elecciones legislativas de 2027 serán un test crucial para medir la fuerza de esta alternativa.
El cierre del encuentro en La Plata dejó en claro que la salud será un eje central de la disputa política. Los datos presentados por Kreplak sobre el desfinanciamiento de programas clave alimentan el malestar social y podrían convertirse en un argumento potente para la oposición. La consigna de «sacar a Milei» resuena en un sector del electorado que rechaza el ajuste, pero aún está por verse si logra traducirse en una mayoría electoral.
Mientras tanto, el gobierno nacional continúa defendiendo su rumbo y acusa a la oposición de obstruir las reformas necesarias. En este contexto, la salud pública se ha convertido en un campo de batalla donde se dirimen no solo políticas sanitarias, sino también modelos de país. La convocatoria a «hacer el esfuerzo» apela a una militancia dispuesta a movilizarse, pero también a una ciudadanía que, según las encuestas, sigue dividida.
El Encuentro Nacional de Salud en Córdoba será la próxima cita para medir la capacidad de convocatoria y la unidad de la oposición. Los organizadores esperan superar las expectativas y consolidar una agenda común que incluya financiamiento, acceso a medicamentos y condiciones laborales para los trabajadores del sector. La presencia de Grabois y Kreplak anticipa que el evento tendrá un fuerte componente político, más allá de lo técnico.
En síntesis, el acto en La Plata evidenció la estrategia de un sector del peronismo y la izquierda para capitalizar el descontento con el ajuste y construir una alternativa electoral. La salud, como derecho fundamental, se posiciona como un tema central en el discurso opositor. El llamado a «sacar a Milei» condensa un objetivo inmediato, pero también plantea la necesidad de un programa de gobierno que vaya más allá de la resistencia. El tiempo dirá si estas expresiones se traducen en una fuerza política capaz de disputar el poder.
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