El jefe de Gabinete, Diego Santilli, brindará este jueves por la tarde el discurso de cierre del AmCham AgriBusiness Forum 2026, un evento que reúne a los principales referentes del sector agroindustrial y que este año adquiere una relevancia particular en el marco de las negociaciones entre el Poder Ejecutivo y los gobernadores provinciales por fondos coparticipables y la presión del campo por la eliminación de retenciones.
La participación de Santilli se produce un día después de que el Gobierno sufriera una derrota legislativa en la Cámara de Baja, un revés que el oficialismo intentó encuadrar como una victoria en la discusión reglamentaria. Según fuentes cercanas al presidente de la Cámara, Martín Menem, la estrategia comunicacional apuntó a presentar el resultado como «una discusión de reglamento ganada por el oficialismo». Este episodio refleja la fragilidad parlamentaria que enfrenta La Libertad Avanza y la necesidad de buscar acuerdos con las provincias para viabilizar proyectos clave.
En este contexto, la disertación de Santilli ante los empresarios del campo cobra un significado doble: por un lado, ratificar el rumbo económico de déficit cero y articulación con las provinciias; por otro, tender puentes con un sector que ha expresado demandas concretas, entre ellas la eliminación de los derechos de exportación. La semana pasada, durante su participación en el ciclo «Democracia y Desarrollo», el jefe de Gabinete ya había defendido la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y de coordinar políticas con los gobernadores, en línea con la visión del presidente Javier Milei.
El evento de AmCham, que se celebra anualmente, congrega a líderes de empresas agroexportadoras, proveedores de insumos, transportistas y representantes de cámaras sectoriales. La agenda de esta edición incluye paneles sobre comercio internacional, infraestructura logística, innovación tecnológica y financiamiento. La presencia de Santilli en el cierre sugiere que el Gobierno busca transmitir certidumbre y continuidad en las políticas para el sector, a pesar de las tensiones políticas y económicas.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó este jueves el inicio de la gestión privada de la vía navegable troncal, un anuncio que considera clave para reducir costos logísticos y mejorar la competitividad de la producción argentina. «Menores costos logísticos, más infraestructura y mayor competitividad para la producción argentina», escribió Caputo en su cuenta de X. La medida implica la concesión a operadores privados de la administración y mantenimiento de la hidrovía, una demanda histórica de los exportadores que permitirá mejorar la navegabilidad y reducir tiempos de transporte.
El sector agropecuario ha sido uno de los principales motores de divisas para la economía argentina, pero también uno de los más golpeados por las retenciones y los costos logísticos. La reelección de Nicolás Pino al frente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), con casi el triple de votos que su vicepresidente, Marcos Pereda, reafirma la conducción actual y su postura combativa en defensa de los intereses del campo. Tras conocerse el resultado, Pino volvió a pedir «retenciones cero» y agradeció el saludo de Milei, quien había publicado un mensaje en redes sociales: «Roma no paga traidores». Consultado por radio Mitre, Pino interpretó el mensaje como un gesto de apoyo y señaló que «evidentemente él estaba al tanto de lo que iba pasando en la rural».
La relación entre el Gobierno y el campo es compleja. Si bien comparten la visión de una economía más liberal y menos regulada, persisten diferencias en torno a la velocidad de la reducción de impuestos y la compensación por las asimetrías regionales. La promesa de campaña de eliminar las retenciones no se ha concretado, y el sector presiona para que se avance en ese sentido. La negociación con los gobernadores es otro frente abierto: las provincias reclaman mayores fondos coparticipables y compensaciones por la quita de subsidios al transporte y la energía.
El FMI monitorea la mora de créditos de los hogares argentinos. Este jueves, el organismo dijo en Washington que sigue de cerca el aumento de las tasas de morosidad en los hogares, aunque no considera que represente «un riesgo significativo para la estabilidad financiera» del país. La declaración llega en un momento en que el crédito al consumo muestra signos de deterioro debido a la inflación y la caída del poder adquisitivo. Si bien el FMI no ve riesgo sistémico, la tendencia podría afectar el consumo y, por ende, la actividad económica.
Otro foco de conflicto es el reclamo de los bomberos voluntarios, que este jueves realizaron un «sirenazo» en todo el país para exigir el pago de casi 60.000 millones de pesos adeudados por el Gobierno nacional. La protesta incluyó marchas y movilizaciones en distintas provincias, y visibiliza las dificultades fiscales que enfrenta la administración para cumplir con compromisos asumidos.
En el plano político, la derrota legislativa del miércoles obligó al oficialismo a reacomodar su estrategia. Karina Milei, hermana del presidente y figura clave del espacio, concurrió al Congreso para pedir que se retome la iniciativa con proyectos propios. Este movimiento sugiere que el Gobierno buscará impulsar leyes que le permitan marcar la agenda, aunque necesitará negociar con la oposición y con los gobernadores para obtener los votos necesarios.
La agenda de Javier Milei para los próximos días incluye reuniones con mandatarios provinciales y con representantes de distintos sectores productivos. La expectativa está puesta en si se lograrán acuerdos que permitan destrabar la situación fiscal de las provincias y avanzar en reformas estructurales. Mientras tanto, el campo espera señales concretas sobre la reducción de impuestos y la mejora de la infraestructura.
El AmCham AgriBusiness Forum se desarrolla en un contexto de incertidumbre global, con precios de los commodities volátiles y una demanda internacional que muestra signos de desaceleración. Los empresarios argentinos buscan mantener su competitividad y ampliar mercados, pero enfrentan desafíos como la brecha cambiaria, los costos internos y la presión impositiva. La disertación de Santilli será seguida con atención por los presentes, que esperan anuncios o definiciones sobre la política agropecuaria.
En resumen, la jornada del jueves estuvo marcada por múltiples frentes: la negociación con los gobernadores, la presión del campo, el monitoreo del FMI, el conflicto con los bomberos y la reorganización política tras la derrota legislativa. La intervención de Santilli en el foro empresario se convierte en un termómetro de la relación entre el Gobierno y el sector agroindustrial, y en una oportunidad para reafirmar el rumbo económico en medio de las tensiones.
La conclusión es que el Gobierno enfrenta un escenario complejo, con desafíos en el frente fiscal, político y social. La capacidad de negociación con los gobernadores y la respuesta a las demandas sectoriales serán determinantes para la gobernabilidad y para la consolidación del plan económico. El discurso de Santilli ante los empresarios del campo será una señal clave de la dirección que tomará la gestión en las próximas semanas.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
