El Senado de la Nación retoma este jueves su actividad legislativa tras un período de inactividad con una sesión que comenzará a las 14 y que combinará temas de alto impacto social, definiciones judiciales y una jugada política destinada a condicionar al Poder Ejecutivo. La agenda, acordada en la reunión de Labor Parlamentaria del miércoles, incluye la reforma a la Ley de Salud Mental, la aprobación de pliegos de jueces, un proyecto de incentivo a las inversiones impulsado por la UCR y una convocatoria para que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, concurra al recinto a presentar su informe de gestión. En paralelo, quedó confirmada la exclusión del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) negociado con Estados Unidos, pese a que hace dos semanas había obtenido dictamen.
El tratamiento de la reforma a la Ley de Salud Mental, que el oficialismo de La Libertad Avanza dejó deliberadamente para el final del debate, se presenta como el punto más incierto de la jornada. Según fuentes parlamentarias, el bloque oficialista asegura contar con los votos necesarios, aunque el margen es ajustado y las negociaciones continuaban hasta altas horas de la víspera. La senadora Patricia Bullrich acordó nuevas modificaciones el miércoles: se especificará con mayor precisión la redacción para dejar en claro la necesidad de que exista partida presupuestaria para aplicar la ley, y se habilitará a las provincias a firmar convenios con la Nación. Con esos cambios, la Casa Rosada confía en alcanzar la sanción.
El núcleo del proyecto es la habilitación de internaciones involuntarias, que deberán ser confirmadas por un equipo interdisciplinario. Esta modificación representa un giro sustancial respecto del marco vigente desde la sanción de la Ley Nacional de Salud Mental en 2010, que prioriza la atención ambulatoria y comunitaria y restringe las internaciones forzadas a situaciones excepcionales. La iniciativa oficialista busca ampliar las facultades del sistema de salud para intervenir en casos de crisis, aunque organizaciones de derechos humanos y colegios profesionales han advertido sobre el riesgo de retroceder en garantías. El texto que se debatirá incorpora, como compensación, la exigencia de un equipo interdisciplinario que valide la medida, un mecanismo que ya existía en la norma original pero que ahora se adapta a la nueva lógica.
La sesión también abordará la designación de jueces. El Senado tiene pendiente la aprobación de pliegos que permitirán cubrir vacantes en el Poder Judicial, una demanda sostenida por el oficialismo y por sectores de la oposición que reclaman celeridad en la cobertura de cargos clave. La discusión de pliegos suele ser un termómetro de las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, y en esta ocasión se enmarca en un contexto de tensiones por la conducción de la política judicial.
En el capítulo económico, el jefe del bloque de la UCR, Eduardo Vischi, impulsa el Régimen de Incentivo para las Inversiones Relevantes (RIIR), un proyecto que busca atraer capitales por encima de los 12 millones de dólares mediante una devolución acelerada del impuesto a las Ganancias y que se aplicaría exclusivamente a proyectos nuevos. Vischi justificó la iniciativa al señalar que existe un bache entre el RIMI aprobado en la Ley de Modernización Laboral y el RIGI. La propuesta radical se diferencia de este último por su alcance más acotado y por el énfasis en la reinversión productiva.
La exclusión del PCT, negociado con la administración de Donald Trump en el marco del Acuerdo de Comercio firmado en febrero, constituye una señal política relevante. El tratado, que había obtenido dictamen hace dos semanas, no será tratado este jueves. La decisión de postergarlo refleja las dificultades internas para consensuar un texto que genera resistencias en sectores industriales y de propiedad intelectual. El PCT establece un sistema internacional de presentación de solicitudes de patentes, lo que para algunos actores locales implica ceder soberanía tecnológica.
Otro de los puntos salientes es la convocatoria a Diego Santilli para que brinde su informe de gestión el 18 de noviembre. La moción, definida en Labor Parlamentaria, busca forzar la comparecencia del jefe de Gabinete, quien no concurre al Senado desde junio de 2025, cuando lo hizo Guillermo Francos. La jugada es atípica porque las visitas del jefe de ministros suelen acordarse directamente entre las autoridades de ambas cámaras y la Casa Rosada, sin necesidad de una votación en el recinto. Al llevarlo a votación, la oposición pretende obligar al funcionario a dar explicaciones sobre áreas sensibles como la economía, la seguridad y la obra pública.
La sesión incluirá además tres homenajes: uno por el fallecimiento del senador libertario Juan Carlos Pagotto, otro por la muerte del secretario general de APL, Norberto Di Próspero, y un tercero al cumplirse 16 años de la muerte del expresidente Néstor Kirchner. En el mismo acto asumirá la reemplazante de Pagotto, la actual diputada riojana Claudia López, quien completará el mandato del legislador fallecido.
El contexto político de la sesión es de alta fragilidad. El oficialismo necesita demostrar capacidad de gestión legislativa tras semanas de parálisis, mientras la oposición busca marcar la agenda y condicionar al Ejecutivo. La aprobación de la reforma a la Ley de Salud Mental, con votos justos, se convierte en una prueba de fuego para La Libertad Avanza, que deberá sostener la unidad de su bloque y contener las demandas de los sectores que resisten los cambios. La convocatoria a Santilli, en tanto, anticipa un debate sobre la accountability del gabinete y el rol del Senado como órgano de control.
En materia de salud mental, la discusión se da en un escenario de déficit presupuestario crónico. La ley vigente establece que el Estado debe garantizar el acceso a la salud mental con perspectiva de derechos humanos, pero su implementación ha sido despareja entre jurisdicciones. La modificación propuesta busca habilitar internaciones involuntarias con un control interdisciplinario, lo que para el oficialismo significa dotar de herramientas al sistema, mientras que para sus críticos implica un riesgo de medicalización forzada y de recorte de libertades. El hecho de que se incorpore la exigencia de presupuesto y la posibilidad de convenios provinciales apunta a morigerar esas resistencias.
La sesión de este jueves, en definitiva, condensará las tensiones de un Senado que busca recuperar protagonismo. Con temas que van desde la salud mental hasta la política judicial y la economía, el recinto se convertirá en el escenario de una pulseada entre el oficialismo y la oposición por marcar el rumbo de la agenda legislativa en el tramo final del año. La suerte de la reforma, la votación sobre Santilli y el destino del PCT serán indicadores de la correlación de fuerzas en la Cámara alta.
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