La televisión argentina atraviesa una noche de cambios abruptos.
El martes 28 de julio de 2026, Gran Hermano, el reality estrella de Telefe, anotó un descenso vertical: de los 121 puntos del lunes a solo 88 en su primera parte.
Una caída del 27% en 24 horas.
Cinco meses después de su debut, ocurrido el 23 de febrero, el programa parece haber perdido el rumbo. La casa sigue llena. Hay participantes originales, ex concursantes que vuelven por días, nuevos ingresados y familiares que entran en segmentos especiales.
Pero nada funciona como antes.
El lunes, Telefe emitió los Premios Pinti, lo que desplazó los programas habituales. Eso incluyó la ausencia de Guido Kaczka y Mario Pergolini, quienes conducen Es mi sueño y Pasapalabra respectivamente en El Trece.
El martes, ambos volvieron a la pantalla. El impacto fue inmediato.
La primera parte de Gran Hermano lideró la franja con 88 puntos. Sin embargo, su segunda parte bajó a 79. El Noticiero de la gente, con 75 puntos, completó el podio del día.
El Top Five del rating del martes quedó así:
– Primera parte de Gran Hermano: 88 puntos.
– Segunda parte de Gran Hermano: 79 puntos.
– El noticiero de la gente: 75 puntos.
– Pasapalabra (Iván de Pineda) y Telefe noticias: 73 puntos cada uno, en empate técnico.
Es mi sueño, el certamen de música conducido por Guido Kaczka, promedió 72 puntos. Quedó a una décima de entrar a esa tabla. Fue lo más visto de El Trece en toda la jornada.
¿Qué pasó dentro de la casa?
El martes, los participantes estaban mayoritariamente concentrados alrededor del teléfono dorado. Sabían que sonaría. Atendió Zilli. Eso le costó no poder votar este miércoles y, además, anular la chance de votación a otro participante, que resultó ser Selva.
También anticipaban la llegada de los Congelados, el segmento donde ingresan familiares por unos minutos mientras todos quedan quietos y mudos. Entraron la mamá de Campanita y la hija de Majluf.
Nada fue sorpresa.
Desde producción intentan justificar la baja con la competencia de El Trece, pero el problema de fondo es estructural: el reality perdió magia.
Ya no hay sorpresas. El reglamento se sigue estirando. Los participantes saben qué va a pasar. El encierro dejó de generar facetas interesantes frente a cámara. El público se desconecta.
En los canales de menor audiencia, el panorama fue más estable.
En América, lideró Intrusos con 34 puntos de promedio. En Elnueve, Telenueve al mediodía fue lo más visto con 27 puntos. En Net, El señor de los cielos midió 0,5 puntos. En Bravo, Destilando amor alcanzó 0,2 puntos. En la TV Pública, Mediodía bien arriba encabezó con 0,5 puntos.
Telefe fue el canal más visto del día: promedio general de 6,6 puntos. El Trece quedó segundo con 5 puntos. En la puja por el tercer puesto, América (2,6) superó a Elnueve (1,8). Luego se ubicó la TV Pública con 0,2 puntos, por delante de un empate en 0,1 entre Bravo y Net.
El miércoles 29 de julio está prevista una gala de nominación con cambios en el reglamento.
Los participantes originales votarán por la tarde. La producción tendrá tiempo de analizar si hubo complot entre los diferentes grupos. En ese caso, deberá anular votos. Por la noche, se verá votar en vivo a los ex concursantes que acaban de reingresar.
Pincoya es la líder de la semana. Podrá hacer movimientos en la placa. Zilli y Selva no nominarán. Desde afuera, Cola, el flamante eliminado, le anuló los votos a uno de los participantes.
El reality busca desesperadamente una vuelta de tuerca que recupere audiencia. Pero los números del martes indican que la fórmula actual ya no convence.
El rating no miente.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
