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Parque Nacional Mburucuyá: la donación de 17.086 hectáreas en Corrientes que creó un santuario con más de 100 lagunas

Cómo entender la creación del Parque Nacional Mburucuyá: el resultado de una donación familiar que transformó 17.086 hectáreas de actividad ganadera en un área protegida de relevancia internacional.

En 1991, la familia Pedersen, de origen danés, donó al Estado argentino las estancias Santa Teresa y Santa María, ubicadas en la tercera sección del departamento de Mburucuyá, Corrientes. Diez años después, en 2001, el Congreso Nacional creó formalmente el Parque Nacional Mburucuyá, el primero de su tipo en la provincia. Este artículo reconstruye los hechos, los datos técnicos y las implicancias de una decisión que permitió conservar ambientes de tres regiones fitogeográficas y más de un centenar de lagunas.

**Desarrollo: hechos y datos técnicos**

– **Origen de la propiedad:** Las tierras fueron adquiridas en 1928 por Niels Peder Pedersen, empresario danés con negocios en Europa, como parte de la expansión de una familia de la alta burguesía de Dinamarca. Las estancias se dedicaron a la ganadería durante la mayor parte del siglo XX.
– **Actividad ganadera:** En la década de 1970, el establecimiento alcanzó su pico productivo con alrededor de 11.000 vacas. Se aplicaba un sistema de potreros con rotación y períodos de descanso para preservar el suelo.
– **Crisis y decisión:** Hacia finales del siglo XX, la actividad ganadera en Argentina perdió importancia relativa, y la cantidad de animales se redujo debido a la degradación del terreno y la pérdida de hábitats naturales. Ante este escenario, los propietarios resolvieron destinar las tierras a la conservación.
– **La donación:** En 1991, Niels Peder Pedersen y su esposa Nina Sinding donaron el territorio a la Administración de Parques Nacionales. Troels Mendel Pedersen, hijo del matrimonio, reconoció el valor ecológico del área, donde convergen las regiones fitogeográficas del Espinal, la Chaqueña y la Paranaense.
– **Creación del parque:** En 2001, el Congreso de la Nación sancionó la ley que creó el Parque Nacional Mburucuyá, con una superficie de 17.086 hectáreas. Se convirtió en el primer parque nacional de la provincia de Corrientes.
– **Biodiversidad:** El parque alberga pastizales, palmares de yatay, lagunas, esteros y bosques. Su fauna incluye carpinchos, corzuelas, yacarés, aguará guazú, ciervos de los pantanos y cientos de especies de aves. La presencia de más de 100 lagunas constituye un rasgo distintivo del área protegida.
– **Datos geográficos:** El parque se localiza en el departamento de Mburucuyá, en la provincia de Corrientes, dentro de la ecorregión de los Esteros del Iberá, un humedal de importancia global.

**Implicancias: consecuencias sociales, económicas y ambientales**

– **Conservación de ecosistemas:** La creación del parque permitió proteger una muestra representativa de tres regiones fitogeográficas y de ambientes acuáticos fundamentales para la regulación hídrica y la biodiversidad.
– **Turismo y desarrollo local:** El Parque Nacional Mburucuyá se integra a la oferta de turismo de naturaleza de Corrientes, atrayendo visitantes interesados en la observación de aves y la vida silvestre. Esto puede generar ingresos para las comunidades cercanas.
– **Investigación y educación:** Al ser un área protegida de administración nacional, el parque constituye un laboratorio natural para la investigación científica y un espacio para la educación ambiental.
– **Antecedente de filantropía:** La donación de los Pedersen se convirtió en un caso emblemático de donación privada con fines de conservación en Argentina, sentando un precedente para futuras iniciativas similares.

**Conclusión informativa**

El Parque Nacional Mburucuyá es el resultado directo de una donación de 17.086 hectáreas realizada en 1991 por la familia Pedersen, que priorizó la conservación de ambientes naturales frente a la degradación de la actividad ganadera. Su creación formal en 2001 lo convirtió en el primer parque nacional de Corrientes. Con más de 100 lagunas y una biodiversidad que incluye especies como el aguará guazú y el ciervo de los pantanos, el área protegida cumple funciones ecológicas clave y representa un modelo de articulación entre iniciativa privada y gestión estatal para la preservación del patrimonio natural.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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