Cultura

El Grial de Clermont-Tonnerre: el manuscrito artúrico más antiguo en manos privadas se vendió por 2,24 millones de libras en Christie’s Londres

El 8 de julio de 2026, la casa Christie’s en King Street, Londres, adjudicó por 2.246.000 libras esterlinas (aproximadamente 3 millones de dólares o 2,6 millones de euros) el manuscrito conocido como el Grial de Clermont-Tonnerre, una de las copias más antiguas y completas del ciclo artúrico medieval que jamás haya salido al mercado. La pieza, datada entre 1290 y 1310, superó así su estimación previa de entre 1,5 y 2 millones de libras, en una puja que el director de manuscritos medievales y renacentistas de Christie’s, Eugenio Donadoni, calificó como «extraordinariamente competitiva».

El comprador, cuya identidad no fue revelada por la casa de subastas, adquiere no solo un objeto de incalculable valor bibliográfico sino también un testimonio visual y textual que ha permanecido durante siete siglos en la más estricta privacidad. Nunca antes expuesto al público ni sometido a un estudio académico exhaustivo, el manuscrito representa una oportunidad sin precedentes para la investigación del ciclo del Lancelot-Grail, también conocido como Vulgate Cycle, compuesto anónimamente en Francia entre 1215 y 1235.

El Grial de Clermont-Tonnerre contiene tres de las cinco ramas del ciclo: la Estoire del Saint Graal (la historia del Grial desde José de Arimatea hasta Bretaña), la Estoire de Merlin (los orígenes del mago y su llegada a la corte de Arturo) y una sección extensa del Lancelot propre, que narra la vida de Lancelot, su amor por Ginebra y su amistad con Galehaut. Estas tres partes constituyen la apertura narrativa del ciclo completo, que luego continúa con la Queste del Saint Graal —donde Galahad alcanza el Grial— y la Mort Artu, que relata la caída de la Mesa Redonda y la muerte del rey.

Pintado sobre pergamino y adornado con pan de oro, el manuscrito en francés antiguo está decorado con 126 ilustraciones en miniatura de trazo minucioso. Entre ellas destaca una escena en la que el mago Merlín se transforma en un ciervo parlante, episodio que forma parte de una digresión en la que Merlín visita a Julio César en Roma para alertar al emperador sobre la infidelidad de su esposa. La imagen del mago convertido en un gran ciervo, documentada por Christie’s, es considerada una de las representaciones más singulares de la iconografía merliniana.

El estilo de las miniaturas ha llevado a los especialistas de Christie’s a atribuir la obra al Maestro del Apocalipsis de Lieja, un ilustrador anónimo que tomó su nombre del manuscrito apocalíptico más famoso que se le adjudica, activo en el entorno de la región de Metz y Lieja a finales del siglo XIII y principios del XIV. Esta atribución sitúa al Grial de Clermont-Tonnerre dentro de una tradición pictórica del norte de Francia y los Países Bajos meridionales, donde la producción de libros iluminados experimentó un auge significativo durante el periodo gótico.

La procedencia del manuscrito es extraordinariamente rica y recorrió cinco siglos de historia europea. Según el catálogo de Christie’s, el primer propietario documentado fue Michel de Gronnais (fallecido en 1501), un maestro alderman (regidor principal) de Metz, ciudad del Sacro Imperio Romano Germánico que gobernaba su propio territorio. De Gronnais, que fue uno de los representantes de Metz enviados a la coronación de Luis XI de Francia en 1461 y resultó armado caballero por el rey, dejó inscripciones con su nombre y su lema —»Moult vault franchise»— en los folios 77 y 233 del manuscrito. Posteriormente, la obra pasó a su nieto político Michel Chaverson (fallecido en 1532), señor de Montoy y senescal hereditario del obispado de Metz, quien participó en justas celebradas en 1494 y 1500 y añadió su escudo de armas al margen del folio 1.

El manuscrito tomó su nombre moderno del conde de Clermont-Tonnerre, una de las familias nobiliarias más antiguas de Francia, cuyos orígenes se remontan al Delfinado del siglo XII. En el siglo XIX, la obra fue adquirida por Sir Thomas Phillipps (1792-1872), el célebre barón británico y autodenominado «vellómano» que llegó a reunir la colección privada de manuscritos más grande del mundo, con más de 60.000 piezas. Phillipps estampó su sello de Middle Hill y el número 1047 en la primera guarda del libro. Tras su muerte, la biblioteca fue vendida progresivamente para financiar el legado, y el manuscrito fue adquirido en 1946 por el industrial francés Jean Lebaudy (1894-1969), condecorado en ambas guerras mundiales, y su esposa Henriette de Ganay. La mayor parte de su biblioteca fue donada a la Bibliothèque de Versailles en 1962, pero el Grial de Clermont-Tonnerre permaneció reservado.

La venta adquiere una dimensión crítica si se considera la escasez de ejemplares del ciclo artúrico. Según datos de la casa de subastas, solo siete copias completas del Vulgate Cycle sobreviven en instituciones públicas —bibliotecas nacionales, universitarias y museos— y la mayoría son fragmentos. De los manuscritos que contienen el ciclo íntegro, apenas otros dos permanecen en manos privadas, y el Grial de Clermont-Tonnerre es el más antiguo de esos tres. La cifra de ejemplares conservados es tan reducida que investigadores como M. Alison Stones, profesora emérita de la Universidad de Pittsburgh y directora del proyecto digital Lancelot-Grail Project, han dedicado décadas a mapear y catalogar cada copia iluminada utilizando sistemas de información geográfica.

La incógnita sobre el destino del manuscrito genera inquietud en la comunidad académica. Irene Fabry-Tehranchi, especialista en colecciones de la Universidad de Cambridge, declaró a The Guardian que sería «maravilloso» que el manuscrito finalmente ingresara en una colección pública y estuviera disponible para su estudio. Sin embargo, Christie’s no ha revelado si el comprador es una institución, un coleccionista privado o un inversor, lo que deja abierta la posibilidad de que el manuscrito vuelva a desaparecer del acceso público por otro periodo indefinido.

El precio alcanzado refleja no solo la rareza de la pieza sino también un mercado de manuscritos medievales que ha mostrado una notable resiliencia. La subasta Valuable Books and Manuscripts including Cartography de Christie’s incluyó también otros lotes significativos, pero fue el Grial de Clermont-Tonnerre el que acaparó la atención global. La combinación de calidad artística, importancia literaria y una procedencia ininterrumpida durante más de 700 años constituye un caso prácticamente único en la historia del coleccionismo de manuscritos.

La obra, encuadernada en terciopelo verde del siglo XVII con herrajes dorados, representa un eslabón fundamental para comprender la transmisión textual del ciclo artúrico. Como señaló Donadoni durante la presentación de la subasta, el propio Merlín profetiza dentro del texto: «Y la historia será contada para siempre y escuchada con agrado mientras dure el mundo». Esa profecía se ha cumplido, aunque el acceso a ese relato dependa ahora de la decisión de un comprador cuyo nombre permanece en la sombra.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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