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Bélgica retira su respaldo a Infantino: la oposición europea se amplía a once federaciones

La Real Federación Belga de Fútbol (URBSFA) comunicó este lunes su decisión de no respaldar la candidatura de Gianni Infantino para un nuevo mandato al frente de la FIFA, en las elecciones programadas para marzo de 2027. Con esta determinación, Bélgica se incorpora a un bloque de once asociaciones europeas que han manifestado formalmente su rechazo a la continuidad del dirigente italosuizo, quien ocupa la presidencia del organismo rector del fútbol mundial desde 2016.\n\nEl anuncio belga adquiere relevancia particular al producirse solo un día después de que la FIFA confirmara oficialmente la intención de Infantino de presentarse a la reelección. Un portavoz del organismo declaró que «nada ha cambiado» respecto a la candidatura, pese a las especulaciones surgidas en semanas recientes sobre un posible retiro del dirigente. Infantino, único postulante declarado hasta el momento, buscaría extender su mandato hasta 2031, lo que representaría un periodo de quince años al frente de la institución.\n\nLa configuración del panorama político ha experimentado una transformación sustancial en los últimos dos meses. Bélgica se suma a Inglaterra, Italia, Países Bajos, Escocia, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Rumania, todas ellas federaciones que han expresado su negativa a respaldar un nuevo periodo de Infantino. Asimismo, Albania, Georgia y Montenegro han retirado formalmente el apoyo que previamente habían manifestado, mientras que Nueva Zelanda, como representante de la Confederación de Fútbol de Oceanía, también ha revertido su posición inicial.\n\nEl caso noruego presenta características particulares: la Federación de Fútbol de Noruega ha solicitado directamente la renuncia de Infantino y ha planteado una revisión integral de la gobernanza de la FIFA, aunque no ha definido formalmente a qué candidato respaldará en los comicios. La Federación Alemana de Fútbol (DFB), por su parte, no ha tomado una decisión definitiva: confirmó que no suscribió la carta de apoyo a Infantino que circuló entre las asociaciones miembro, pero indicó que su posición final será determinada por sus autoridades en una reunión próxima.\n\nEl escenario francés requiere atención particular. La Federación Francesa de Fútbol no ha adoptado formalmente una postura institucional, pero su presidente, Philippe Diallo, ha expresado su oposición personal a la continuidad de Infantino. Diallo ha convocado al comité ejecutivo para el 10 de septiembre, fecha en la que se definirá la posición oficial del organismo galo. En declaraciones públicas, Diallo subrayó que «no podemos seguir sufriendo decisiones sin ser consultados», una afirmación que condensa el creciente malestar de las federaciones europeas con el estilo de conducción del presidente de la FIFA.\n\nEl punto de inflexión en la relación entre Infantino y las asociaciones europeas se produjo a raíz del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa impulsada por el dirigente para crear una filial comercial que gestionara las principales competiciones de la FIFA. El plan contemplaba una valoración aproximada de 20.000 millones de dólares, con la posibilidad de ofrecer alrededor del 20 por ciento del capital a inversores privados. La justificación oficial era incrementar significativamente los recursos destinados a distribución entre las 211 federaciones miembro, que constituyen la base del sistema de gobernanza del fútbol mundial.\n\nLa reacción de las confederaciones continentales fue inmediata y contundente. UEFA y la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) rechazaron públicamente la propuesta, y la presión institucional obligó a la FIFA a desistir de su implementación. Infantino había calificado la iniciativa como una «oportunidad de oro» para potenciar la inversión en desarrollo del fútbol, pero la falta de consulta previa a las federaciones y la opacidad en la estructuración del proyecto generaron un deterioro significativo en la confianza hacia su gestión.\n\nLas implicancias de esta progresiva pérdida de apoyos trascienden el ámbito estrictamente electoral. La cohesión del bloque europeo, históricamente influyente en las decisiones de la FIFA, se ha visto reforzada por estos acontecimientos, y su capacidad para articular una candidatura alternativa podría determinar el resultado de los comicios de 2027. No obstante, la ausencia hasta el momento de un postulante que aglutine el respaldo suficiente constituye un factor de incertidumbre. La estructura de votación, que asigna un voto a cada federación miembro independientemente de su peso deportivo o económico, otorga a las confederaciones de África, Asia y Oceanía un papel determinante en el resultado final.\n\nEn síntesis, la decisión belga configura un nuevo hito en el proceso de distanciamiento entre las federaciones europeas y la conducción actual de la FIFA. El escenario preelectoral, caracterizado por la ausencia de candidatos alternativos y la acumulación de rechazos formales, plantea interrogantes sustanciales sobre la viabilidad de la reelección de Infantino. El desarrollo de los acontecimientos dependerá, en medida considerable, de la capacidad de los sectores opositores para articular una propuesta unificada y de la respuesta que la FIFA ofrezca a las demandas de mayor transparencia y participación en la toma de decisiones.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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