La polémica en torno al arbitraje argentino volvió a instalarse con fuerza tras las declaraciones del director técnico de Estudiantes de La Plata, Alexander «Cacique» Medina, quien luego de la victoria por 3-0 ante Gimnasia de Mendoza por la fecha 11 del Torneo Clausura, no ocultó su malestar por lo sucedido en la Supercopa Internacional disputada en Santiago del Estero. Aquella final, jugada el 1 de febrero de 2025, terminó con derrota para el Pincha por 3-1 ante Rosario Central y dejó una profunda herida en el club platense, que se sintió perjudicado por las decisiones del árbitro Darío Herrera y del VAR, a cargo de Jorge Baliño. Medina, lejos de olvidar, utilizó la conferencia de prensa posterior al triunfo ante el Lobo mendocino para lanzar una comparación que puso en el centro de la escena la designación de los árbitros en instancias decisivas.
«Qué raro que después de lo que pasó en Santiago del Estero nos pusieron a los dos mejores árbitros del fútbol argentino. ¿Por qué no los pusieron para la final?», disparó el estratega uruguayo, dejando en claro que considera que hubo una diferencia sustancial entre el nivel arbitral de aquel encuentro y el de los partidos posteriores. Cabe recordar que para la final ante el Canalla, la AFA designó a Darío Herrera como juez principal, acompañado por Jorge Baliño en el VAR. Luego de aquella definición, Estudiantes disputó los cuartos de final de la Copa Argentina, donde cayó 1-0 ante Platense con Facundo Tello como árbitro, quien cuenta con dos Mundiales en su trayectoria. Este lunes, ante Gimnasia de Mendoza, fue el turno de Yael Falcón Pérez, cuyo desempeño fue elogiado por Medina.
«El arbitraje de hoy fue fabuloso, al lado de otros un espectáculo. Magnífico lo de Falcón Pérez. Hay otros arbitrajes que no estuvieron a la altura, pero ya no puedo gastar más energía en eso. Lamentablemente en su momento pasó lo que habíamos pronosticado», continuó el entrenador, visiblemente molesto por lo que considera una injusticia no resuelta. Sus palabras no solo apuntan a los errores arbitrales en sí, sino también a una presunta falta de previsión por parte de los organismos rectores del fútbol argentino al momento de designar a los jueces para una final de tal magnitud.
El Cacique Medina profundizó en su postura y aclaró que no se arrepiente de haber advertido sobre lo que podría suceder. «No me arrepiento de nada. ¿Por qué? Porque a ver, era una final, el equipo estaba ilusionado, en ese partido habíamos llegado bien. Nosotros tenemos un análisis al detalle con los futbolistas. Obviamente que nosotros antes del partido sabíamos que iba a ser muy difícil ganar la final porque se lo había contado a ustedes el lunes post Lanús. Sabía mucho de lo que iba a suceder o lo que podía suceder. Si ustedes fueron a la conferencia de prensa, ustedes recordarán lo que le manifesté, ¿no? Lo que me preocupaba a mí, ¿no?», enfatizó, dejando entrever que existía un conocimiento previo de las dificultades arbitrales que podrían presentarse.
La controversia no se limita al plano arbitral. Medina también se mostró en sintonía con las críticas del presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, respecto al apretado calendario que debe afrontar el club, inmerso en la Copa Libertadores y con una agenda congestionada. «El calendario está mal armado para todos los que compiten. Contra el calendario y muchas situaciones estamos en pie de vuelta. Vi un equipo que recuperó la emoción para jugar. Eso es importante para lo que viene. Nos había faltado el nivel de emoción que se necesitaba. No es excusa, es una realidad», agregó el DT, quien además destacó la importancia de la victoria ante Gimnasia de Mendoza para mantener las aspiraciones de clasificación a los playoffs.
El contexto de la Supercopa Internacional merece un análisis detallado. Aquel partido, disputado en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, enfrentó a Estudiantes de La Plata y Rosario Central, con arbitraje de Darío Herrera y asistencia de Jorge Baliño en el VAR. El Pincha cayó 3-1 y, según el propio Medina y varios referentes del club, el resultado estuvo condicionado por decisiones arbitrales controvertidas, entre ellas un penal no sancionado y un gol anulado que, a juicio de los platenses, cambiaron el rumbo del encuentro. La designación de Herrera, un árbitro de reconocida trayectoria pero con antecedentes de polémicas en partidos decisivos, fue cuestionada desde antes del pitazo inicial.
La comparación que hace Medina con los arbitrajes posteriores no es menor. Facundo Tello, con dos Mundiales en su haber, dirigió el partido ante Platense por Copa Argentina, y Yael Falcón Pérez, considerado uno de los jueces de mejor rendimiento en el ámbito local, estuvo a cargo del encuentro ante Gimnasia de Mendoza. Ambos son, según el propio entrenador, «los dos mejores árbitros del fútbol argentino». La pregunta que sobrevuela es por qué no fueron designados para la final si su nivel era superior al de Herrera y Baliño. Esta situación alimenta la teoría de que la AFA no priorizó la equidad deportiva en una instancia tan relevante.
Las implicancias de estas declaraciones trascienden el ámbito deportivo. En primer lugar, exponen una grieta en la relación entre los clubes y la conducción arbitral de la AFA, que ya venía siendo cuestionada por otros equipos. En segundo lugar, instalan un debate sobre la transparencia en las designaciones arbitrales y la necesidad de criterios objetivos para partidos definitorios. Además, el malestar de Medina y Verón refleja una preocupación más amplia: la acumulación de partidos en un calendario congestionado que afecta el rendimiento de los equipos que compiten en torneos internacionales. Estudiantes, con participación en la Copa Libertadores, debe afrontar una seguidilla de encuentros que, según el cuerpo técnico, atenta contra la preparación física y táctica.
En el plano económico, la derrota en la Supercopa Internacional significó para Estudiantes la pérdida de un ingreso significativo por premios y derechos de televisión, además del impacto en la imagen del club. La clasificación a los playoffs del Torneo Clausura se convierte ahora en una necesidad imperiosa para recomponer el aspecto financiero y mantener el proyecto deportivo. La victoria ante Gimnasia de Mendoza por 3-0, con goles que llegaron sobre el final, dejó al Pincha a tiro de la clasificación y renovó la confianza en el plantel.
El Cacique Medina, conocido por su carácter frontal y su defensa de los intereses de sus equipos, no es ajeno a las polémicas arbitrales. A lo largo de su carrera como entrenador, ha cuestionado en varias oportunidades el nivel del arbitraje argentino, aunque rara vez con la contundencia que lo hizo en esta ocasión. Su respaldo a las declaraciones de Verón refuerza la posición institucional de Estudiantes, que ha reclamado en reiteradas oportunidades mayor claridad en los criterios de designación y una revisión profunda del sistema arbitral.
La AFA, por su parte, no se ha pronunciado oficialmente sobre las declaraciones de Medina. Sin embargo, es probable que el tema sea abordado en las próximas reuniones del Comité Ejecutivo, sobre todo si otros clubes se suman al reclamo. La designación de árbitros para instancias decisivas ha sido un tema recurrente de debate en el fútbol argentino, y la Supercopa Internacional de 2025 se ha convertido en un símbolo de las falencias del sistema.
Mientras tanto, Estudiantes mira hacia adelante. Con la mente puesta en la semifinal de la Copa Libertadores ante Flamengo, el equipo de Medina buscará dejar atrás la frustración y enfocarse en un objetivo mayor. La victoria ante Gimnasia de Mendoza fue un bálsamo, pero la herida por la Supercopa sigue abierta. El propio Medina lo dejó claro: «Lamentablemente en su momento pasó lo que habíamos pronosticado». La frase resume el sentimiento de un club que siente que le arrebataron un título de manera injusta y que, pese al tiempo transcurrido, no encuentra consuelo ni respuestas.
La polémica está lejos de cerrarse. Cada designación arbitral, cada fallo controvertido, reaviva el recuerdo de Santiago del Estero. Y Medina, fiel a su estilo, seguirá alzando la voz mientras considere que las condiciones no son equitativas. El fútbol argentino, una vez más, queda en el centro de la tormenta, con un debate que excede lo deportivo y toca fibras sensibles como la transparencia, la justicia y la credibilidad de sus instituciones. La Supercopa Internacional de 2025 se ha convertido en un antes y un después para Estudiantes, y sus ecos resuenan cada vez que el equipo salta a la cancha.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
