Arquitectura

Parque Leloir: Nuevo condominio Atmosphére impulsa el mercado inmobiliario en el ‘Cariló del Oeste’

Parque Leloir, ubicado en el partido de Ituzaingó, a 30 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se consolida como uno de los corredores residenciales más atractivos de la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. En este contexto, la inmobiliaria Tavella, con 43 años de operación en la zona, anunció el lanzamiento de Atmosphére, un condominio de diseño contemporáneo que busca combinar naturaleza, confort y calidad de vida. El proyecto, desarrollado por Fernández Renati Arquitectos y Grupo Habitti Arquitectura + Desarrollo, se emplaza sobre una parcela de 4100 m2 de añosa forestación y ofrece 40 unidades de dos a cinco ambientes, distribuidas en casas y departamentos.

La historia de Parque Leloir se remonta a las décadas de 1950 y 1960, cuando se realizó el loteo de las 640 hectáreas de bosques pertenecientes a la familia Leloir. Sin embargo, su forestación tiene raíces más profundas: en la década de 1930, el estudio del reconocido paisajista Carlos Thays llevó a cabo la plantación de especies centenarias que hoy le otorgan un carácter único. Este legado verde, sumado a sus calles curvas y a la tranquilidad de su entorno, le valió el apodo de ‘Cariló del Oeste’, en alusión al balneario bonaerense conocido por sus bosques y su exclusividad.

A lo largo de las décadas, Parque Leloir atrajo a figuras públicas que buscaban privacidad y contacto con la naturaleza. El músico Indio Solari, exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, tuvo su refugio en la zona, y la actriz Moria Casán también eligió este rincón como lugar de residencia. Estas personalidades, junto a otros anónimos, contribuyeron a forjar la mística del barrio, que mantiene su esencia a pesar del avance del desarrollo inmobiliario.

El nuevo proyecto Atmosphére se presenta como una opción para quienes priorizan la vivienda permanente en un entorno natural sin resignar cercanía a servicios. Germán Tavella, CEO de la inmobiliaria homónima, destacó que el complejo ‘se posiciona como un condominio de diseño orientado a vivienda permanente para quienes priorizan una vida más vinculada a la naturaleza sin resignar cercanía a servicios, gastronomía y accesos estratégicos’. La parcela, de 4100 m2, albergará 40 unidades que se dividen en dos líneas residenciales: casas y departamentos.

Las casas, ubicadas en planta baja, tienen superficies de 180 a 279 m2 y se desarrollan en formato dúplex con jardines privados y espacios amplios, orientadas a familias o a quienes buscan una unidad más amplia dentro de un condominio. Como opcional, se puede agregar pileta. Los departamentos, de entre 80 y 150 m2, poseen generosos balcones aterrazados y expansiones diseñadas con foco en la funcionalidad, el confort y la conexión visual con el paisaje. Los espacios comunes son el eje del proyecto, aunque el comunicado no especifica detalles adicionales sobre amenities.

El diseño arquitectónico prioriza la funcionalidad, el confort y la integración con el entorno natural. Se destacan las grandes superficies vidriadas, las expansiones y los espacios luminosos y flexibles. Según Tavella, ‘se destacan las grandes superficies vidriadas y expansiones, diseño contemporáneo y funcional, y espacios luminosos y flexibles’. Esta orientación hacia lo natural se complementa con la ubicación: a pocos metros se encuentran los polos gastronómico y empresarial, los paseos comerciales de la Avenida Martín Fierro, el circuito aeróbico y el Acceso Oeste, que garantiza conectividad vial con las principales autopistas.

El mercado inmobiliario de Parque Leloir ha mostrado una evolución sostenida en las últimas décadas. Datos de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) y de consultoras locales indican que la zona experimentó un crecimiento en la demanda de viviendas permanentes y de segundas residencias, especialmente a partir de la década de 2000, cuando se intensificó el desarrollo de countries y barrios cerrados en el Gran Buenos Aires. Sin embargo, a diferencia de otros emprendimientos, Parque Leloir mantiene un equilibrio entre la densidad baja y la preservación de su bosque, lo que limita la oferta y sostiene valores de propiedad por encima del promedio de Ituzaingó.

Según un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre permisos de edificación, el partido de Ituzaingó registró un aumento del 12% en la superficie autorizada para construcción entre 2021 y 2023, impulsado principalmente por desarrollos en barrios cerrados y condominios. Este dinamismo se enmarca en un contexto de recuperación del sector tras la pandemia de COVID-19, que aceleró la preferencia por espacios abiertos y viviendas con jardín o balcón. La tendencia se refleja en proyectos como Atmosphére, que apunta a un segmento medio-alto y alto, con precios que, según fuentes del mercado, rondan los 2000 a 2500 dólares por metro cuadrado para unidades similares en la zona.

La irrupción de nuevos desarrollos en Parque Leloir no está exenta de debates. Vecinos y organizaciones ambientales han expresado en el pasado preocupación por la tala de árboles centenarios y la presión sobre la infraestructura de servicios. En 2019, un proyecto de ley en la Legislatura bonaerense buscó declarar a Parque Leloir como ‘paisaje protegido’, aunque no prosperó. No obstante, desarrolladores como Tavella sostienen que el nuevo condominio respeta la forestación existente y se integra al entorno. ‘El proyecto fue concebido bajo una mirada arquitectónica que prioriza la funcionalidad, el confort y la integración con el entorno natural’, afirmó el broker.

El contexto económico nacional también influye en la viabilidad de este tipo de emprendimientos. Tras la crisis de 2001-2002, el mercado inmobiliario argentino se recuperó lentamente, con un pico en 2017-2018 y una posterior recesión entre 2019 y 2020. A partir de 2021, la actividad mostró signos de reactivación, aunque la inflación y las restricciones cambiarias afectaron la inversión. En 2024, con un nuevo gobierno, se implementaron medidas de desregulación y estabilidad macroeconómica que, según analistas, podrían favorecer la inversión en ladrillos. Para Parque Leloir, esto se traduce en un interés renovado por parte de compradores locales y extranjeros que buscan refugio de valor en un entorno natural.

La competencia en la zona es variada. Además de Atmosphére, existen otros condominios como ‘Los Álamos’ o ‘El Bosque’, que ofrecen propuestas similares. Sin embargo, la reputación de Parque Leloir como ‘Cariló del Oeste’ y su cercanía a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le otorgan una ventaja comparativa. La conexión con el Acceso Oeste permite llegar al centro porteño en aproximadamente 40 minutos en automóvil, lo que lo convierte en una opción atractiva para quienes trabajan en la ciudad pero prefieren vivir en un entorno más tranquilo.

En términos sociales, el desarrollo inmobiliario en Parque Leloir plantea un desafío: preservar la identidad del barrio mientras se atrae nueva población. La llegada de más residentes puede dinamizar la economía local, con nuevos comercios y servicios, pero también puede generar tensiones por el aumento del tránsito y la demanda de infraestructura. La administración de Ituzaingó, liderada por el intendente Alberto Descalzo desde 1995, ha mostrado una postura ambivalente frente al desarrollo: por un lado, promueve la inversión privada; por otro, ha impulsado normativas para proteger espacios verdes. En 2022, el municipio aprobó una ordenanza que exige estudios de impacto ambiental para emprendimientos de más de 3000 m2, como es el caso de Atmosphére.

La comercialización de Atmosphére estará a cargo de la inmobiliaria Tavella, que opera en la zona desde 1980. La empresa ha participado en la venta de numerosos loteos y condominios en Parque Leloir, lo que le otorga un conocimiento profundo del mercado local. Según Tavella, ‘hay una demanda insatisfecha de viviendas de calidad en un entorno natural, y Atmosphére viene a cubrir esa necesidad’. Las unidades ya están en preventa, con entrega estimada para 2027.

En resumen, el lanzamiento de Atmosphére no es un hecho aislado, sino la continuación de un proceso histórico que comenzó con el loteo de las tierras de la familia Leloir en los años 50. A lo largo de siete décadas, Parque Leloir evolucionó de un bosque privado a un barrio residencial codiciado, que hoy enfrenta el desafío de crecer sin perder su esencia. La combinación de diseño contemporáneo, respeto por la naturaleza y ubicación estratégica convierte a este nuevo condominio en un reflejo de las tendencias actuales del mercado inmobiliario argentino, donde la calidad de vida y la sustentabilidad ganan terreno. El éxito del proyecto dependerá de su capacidad para integrarse armónicamente en un entorno que, por historia y paisaje, es único en la Zona Oeste.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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