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Hotesur-Los Sauces: el fiscal general Diego Velasco busca unificar el juicio contra Cristina y Máximo Kirchner ante la decisión del TOF 5 de dividir los procesos

La justicia federal argentina atraviesa un nuevo capítulo en la causa que involucra a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner, por presuntas maniobras de lavado de activos a través de las empresas familiares Hotesur y Los Sauces. El Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5), integrado por los jueces José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, resolvió esta semana desdoblar los procesos que hasta el jueves pasado conformaban un único juicio oral. La decisión, fundada en la necesidad de imprimir celeridad, derivó en que la causa vinculada a la inmobiliaria Los Sauces se inicie el 23 de octubre a las 10 de la mañana, mientras que el debate por la actividad hotelera de Hotesur quedó programado para marzo de 2027. Ante este escenario, el fiscal general Diego Velasco anunció que insistirá en la unificación de ambos expedientes, postura que el Ministerio Público Fiscal sostiene desde el primer día y que, según fuentes judiciales, se fundamenta en la eventual afectación de la prueba y en la identidad de los hechos investigados.

El origen de la causa se remonta a 2018, cuando el juez federal Julián Ercolini elevó a juicio oral ambos expedientes y decidió acumularlos. En aquel momento, el criterio rector fue la economía procesal: existía una evidente similitud en las maniobras, se compartían imputados y el fin último de las operaciones con las dos sociedades era idéntico: otorgar apariencia de licitud a fondos de origen ilegítimo que habrían terminado en el patrimonio de la familia Kirchner. La unificación permitía, además, reforzar la prueba de la acusación al exponer que, con diferentes rubros comerciales, la maniobra fue prácticamente la misma y ejecutada por las mismas personas. Sin embargo, el TOF 5 consideró ahora que la conexidad no puede convertirse en un obstáculo para la celeridad. Los magistrados argumentaron que la acumulación es una herramienta de organización y no debe retrasar ninguna de las causas. Al comparar los requerimientos de elevación a juicio, concluyeron que las causas poseen objetos procesales diferentes, pese a compartir un marco histórico, algunos imputados y varios puntos de contacto en cuanto a la prueba. En función de ello, resolvieron separar los casos y realizar dos debates independientes.

El fiscal Velasco se opone frontalmente a esta determinación. Fuentes judiciales indicaron a Clarín que el Ministerio Público Fiscal insistirá en la realización de un solo juicio, tal como se planteó desde un inicio. «Es el mismo hecho, no puede escindirse. Mismo hecho, mismo tiempo, mismos imputados, misma organización que no hacen en forma organizada para uno y después en forma organizada para…», habría señalado Velasco, según las fuentes consultadas. El fiscal entiende que separar los casos podría «debilitar la prueba» al fragmentar el análisis de una estructura delictiva que, según la acusación, operó de manera unificada. La postura del Ministerio Público se apoya en la jurisprudencia que prioriza la economía procesal y la visión integral de los hechos cuando existe conexidad, tal como se aplicó en 2018.

El calendario fijado por el TOF 5 establece que el 23 de octubre, a las 10 de la mañana, Máximo Kirchner se sentará por primera vez en el banquillo de los acusados. Deberá responder por los delitos de asociación ilícita en carácter de organizador y por maniobras de blanqueo de activos. Para su madre, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, este será el tercer juicio oral en materia de corrupción como acusada, sumándose a los ya transitados por las causas conocidas como «Vialidad» y «Los Sauces» (esta última, precisamente, la que ahora se desdobla). La relevancia política y jurídica del caso es mayúscula: por primera vez, el líder de La Cámpora y titular del Partido Justicialista bonaerense enfrentará un proceso oral y público por presunto lavado de dinero.

La causa Hotesur-Los Sauces investiga un entramado societario que, según la acusación, habría sido utilizado para blanquear fondos provenientes de la corrupción. Hotesur S.A. administraba el hotel Alto Calafate, en la provincia de Santa Cruz, mientras que Los Sauces S.A. gestionaba propiedades inmobiliarias y alquileres. La hipótesis fiscal sostiene que ambas empresas recibieron inversiones y contratos del empresario Lázaro Báez, quien a su vez habría sido beneficiado con obra pública durante los gobiernos kirchneristas. Esos fondos, presuntamente de origen ilícito, habrían ingresado al patrimonio de los Kirchner a través de alquileres y ventas simuladas, y luego habrían sido blanqueados mediante la compra de propiedades y activos. La estructura, según la imputación, funcionó entre 2003 y 2015.

La decisión del TOF 5 de dividir los juicios no es un hecho aislado. Responde a una tendencia judicial que busca acelerar los procesos de corrupción de alto perfil, muchos de los cuales se han visto demorados por la complejidad de las causas y la gran cantidad de imputados. Sin embargo, especialistas en derecho procesal penal advierten que la escisión puede tener consecuencias no deseadas. Por un lado, la duplicación de esfuerzos y recursos estatales; por otro, la posibilidad de que se produzcan fallos contradictorios sobre hechos que, en esencia, son parte de una misma maniobra. La fiscalía sostiene que la unidad probatoria es crucial para demostrar la asociación ilícita, ya que permite exhibir el modus operandi global de la organización.

En el plano político, la decisión del TOF 5 y la insistencia del fiscal Velasco generan un nuevo foco de tensión en el sistema judicial argentino. La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha denunciado en reiteradas oportunidades una persecución política en su contra, mientras que el oficialismo nacional, encabezado por el presidente Javier Milei, ha cuestionado la lentitud de la justicia en causas de corrupción. El caso Hotesur-Los Sauces se convierte así en un termómetro de la independencia judicial y de la capacidad del sistema para resolver casos de gran complejidad con celeridad y garantías.

La decisión final sobre la unificación o no de los juicios quedará en manos del TOF 5, que deberá resolver el planteo del fiscal Velasco. Mientras tanto, el calendario sigue firme: el 23 de octubre, Máximo Kirchner se sentará en el banquillo. Para la ex presidenta, el juicio por Los Sauces será una nueva instancia oral, con la particularidad de que esta vez el debate se centrará exclusivamente en las maniobras inmobiliarias, mientras que Hotesur quedará para más adelante. La pregunta de fondo es si la división fortalece o debilita la investigación. El fiscal ya anticipó su respuesta: un solo juicio, como se planteó desde el primer día, es la única manera de preservar la prueba y evitar que la estructura delictiva se diluya en dos procesos separados. La pelota queda en la cancha del tribunal.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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