En el Sector de Mansões Park Way, a unos 20 kilómetros del centro del Plano Piloto de Brasilia, una vivienda de 420 metros cuadrados emerge en medio del Cerrado brasileño. Se trata de la Casa Tupin, proyectada por el estudio local Bloco Arquitetos, que recurre a paredes de ladrillos perforados en lugar de ventanas convencionales y organiza todo el programa en torno a un gran patio central. La obra, finalizada recientemente, retoma principios de la arquitectura moderna brasileña y los actualiza con técnicas estructurales contemporáneas.
El terreno de 2.100 metros cuadrados, ubicado en una meseta de suaves colinas a 1.700 metros sobre el nivel del mar, impone condiciones climáticas y paisajísticas particulares. La vegetación nativa del Cerrado, con árboles de troncos retorcidos y pastizales, rodea la construcción. La casa se implanta como un rectángulo de paredes de ladrillo perforado que, a primera vista, parece cerrarse al exterior. Sin embargo, la contradicción se resuelve mediante un patio central que articula las áreas sociales y privadas y se abre al paisaje a través de amplios portales.
Los ladrillos perforados, dispuestos en un aparejo que deja intersticios regulares, permiten el paso de la luz y la ventilación cruzada, además de enmarcar visuales fragmentadas del entorno. Este recurso remite a soluciones utilizadas en la arquitectura colonial brasileña y en obras emblemáticas del movimiento moderno, como las celosías de cobogós, ampliamente difundidas en Recife y São Paulo durante el siglo XX. La diferencia radica en que aquí los perforados no son un añadido decorativo sino el sistema principal de cerramiento, lo que obliga a un cuidadoso cálculo estructural y a una modulación precisa.
El patio central, corazón del proyecto, concentra los espacios de recreación: piscina y quincho ejecutados en hormigón visto sin revestimientos. Esta materialidad refuerza la continuidad entre interior y exterior, y dialoga con la tradición del hormigón armado en Brasilia, ciudad inaugurada en 1960 y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. La capital brasileña, diseñada por Lúcio Costa y Oscar Niemeyer, fue concebida como un laboratorio de arquitectura moderna, y la Casa Tupin se inserta en esa genealogía aunque desde una escala doméstica y con un énfasis en la relación con el suelo.
Una de las decisiones más relevantes es la semisuspensión de algunas losas de piso respecto del terreno natural. Esto permite que el paisajismo fluya por debajo de la construcción y favorece el tránsito de animales autóctonos, como pequeños mamíferos y reptiles. La solución busca disolver los límites tradicionales entre la casa y el jardín, creando una relación orgánica con el suelo. Las losas definen planos elevados que acompañan las sutiles variaciones de nivel del terreno, reforzando la sensación de liviandad y continuidad visual.
La estructura se apoya en solo 12 columnas principales, combinadas con vigas postesadas perimetrales y elementos internos de suspensión. Este sistema posibilita grandes voladizos y amplios espacios sociales libres de interferencias estructurales, además de reducir el contacto directo con el suelo y mejorar el desempeño térmico de la vivienda. El objetivo, según los autores, fue desarrollar una arquitectura que pusiera en valor la integración entre forma, técnica y paisaje.
Bloco Arquitetos es un estudio con sede en Brasilia fundado por Daniel Mangabeira, Henrique Coutinho y Matheus Seco. A lo largo de su trayectoria ha recibido varios premios, entre ellos el del Instituto de Arquitectos de Brasil en 2019 por la Casa dos Pórticos, que también fue finalista del concurso Obra del Año 2020 de ArchDaily. Otras viviendas galardonadas son la Casa Vila Rica, la Casa das Praças y la Casa 711H. Todas comparten la amplitud, la intensa relación con los espacios abiertos y el uso de materiales simples como el ladrillo y el hormigón.
La Casa Tupin se suma a esta serie y plantea una reflexión sobre la pertinencia de los modelos habitacionales cerrados en un contexto de expansión urbana difusa. El barrio cerrado donde se emplaza, Park Way, es una de las primeras urbanizaciones de este tipo en Brasilia, creada en la década de 1970 para albergar residencias de funcionarios y diplomáticos. Con el tiempo, se consolidó como un sector de clase media alta que combina grandes parcelas con baja densidad. La propuesta de Bloco dialoga con ese tejido pero introduce una variable ambiental: en lugar de muros altos y jardines ornamentales, la casa se abre selectivamente al Cerrado mediante filtros de luz y visuales.
Desde una perspectiva histórica, la arquitectura residencial en Brasilia ha oscilado entre la fidelidad al ideario moderno y la adaptación a los condicionantes locales. En los años sesenta y setenta predominaron las casas con techos planos, grandes ventanales y pilotis, siguiendo los postulados de Niemeyer y Costa. En las décadas siguientes, la expansión de los barrios cerrados trajo consigo tipologías más introvertidas, con muros perimetrales y escasa relación con el entorno. La Casa Tupin puede leerse como una síntesis: retoma la apertura moderna pero la tamiza con la necesidad de privacidad y control climático. Los ladrillos perforados actúan como un diafragma que regula la luz, la temperatura y las vistas, mientras el patio central garantiza la ventilación y la vida al aire libre.
Comparada con otras obras contemporáneas en el Cerrado, como la Casa das Canoas de Niemeyer (1951) o la Residência Bernardo Paz de Paulo Mendes da Rocha (2000), la Casa Tupin comparte la voluntad de integrar arquitectura y paisaje, aunque con medios distintos. Mientras Niemeyer recurría a curvas y rampas, y Mendes da Rocha a losas de hormigón de gran luz, Bloco opta por la repetición modular del ladrillo y una estructura de columnas esbeltas. El resultado es una vivienda que no se impone al terreno sino que se posa sobre él.
En términos de implicancias, el proyecto plantea un modelo replicable para la región del Planalto Central, donde el clima tropical de altitud exige soluciones de sombreado y ventilación. La reducción del contacto con el suelo mediante losas suspendidas también disminuye la humedad ascendente y mejora el confort higrotérmico. Además, el uso de materiales locales y de baja energía incorporada, como el ladrillo cerámico y el hormigón visto, se alinea con criterios de sostenibilidad cada vez más demandados en la arquitectura brasileña. No se trata de una casa experimental aislada, sino de una propuesta que puede dialogar con políticas de vivienda y planificación urbana en expansión.
La Casa Tupin no incorpora sistemas activos de climatización de alta tecnología; su desempeño se basa en estrategias pasivas: masa térmica, ventilación cruzada y protección solar. Esto la emparenta con la arquitectura bioclimática que se desarrolló en América Latina a partir de los años ochenta, pero también con soluciones vernáculas de la región. El patio central, por ejemplo, reproduce la función de los claustros coloniales: organizar la vida doméstica en torno a un espacio abierto protegido. La diferencia es que aquí ese patio se abre al paisaje sin mediaciones, gracias a los portales que conectan con el exterior.
La ficha técnica indica que la coordinación del proyecto estuvo a cargo de Victor Machado y el equipo de proyecto incluyó a Maria Paula Dantas. Las fotografías son de Joana França, quien ha documentado numerosas obras de la arquitectura contemporánea brasileña. La superficie construida es de 420 metros cuadrados, lo que la convierte en una vivienda de gran tamaño pero con un programa compacto y eficiente.
En conclusión, la Casa Tupin representa una contribución significativa al debate sobre cómo habitar el Cerrado sin renunciar a la comodidad ni a la conciencia ambiental. Su sistema de paredes perforadas y patio central ofrece una alternativa a las tipologías cerradas y a los grandes ventanales, y demuestra que la tradición constructiva brasileña puede actualizarse con resultados notables. La obra de Bloco Arquitetos se inscribe así en una línea de continuidad con la mejor arquitectura moderna del país, al tiempo que responde a los desafíos del presente.
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