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Juicio Cuadernos: Randazzo declaró que nunca recibió instrucciones para beneficiar empresas y respaldó su gestión en transporte

En el marco del juicio oral por la causa de los cuadernos de la corrupción, el ex ministro del Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, compareció este martes ante el Tribunal Oral Federal 7 para declarar como testigo. Durante su testimonio, que se extendió por aproximadamente dos horas, Randazzo negó haber recibido alguna vez una instrucción política para beneficiar a empresas a través de subsidios o contratos, y defendió su gestión al frente del área de transporte, la cual asumió en junio de 2012, meses después de la tragedia de Once.

El ex funcionario, que ocupó el cargo de ministro del Interior desde diciembre de 2007 y luego sumó la cartera de Transporte, aseguró que durante sus ocho años de gestión contó con el apoyo de la ex presidenta Cristina Kirchner, una de las acusadas en el proceso. «Me tocó ser ministro durante ocho años y me he sentido siempre apoyado en la gestión. Todas las decisiones vinculadas a los cambios siempre fueron avalados. Y lo dice alguien que hace 10 años no habla con ella y ha tenido muchas diferencias políticas», declaró Randazzo, en un intento por desvincular su accionar de cualquier trama ilícita.

En relación a las acusaciones de sobornos que se ventilan en el expediente, que involucran a empresarios como Aldo Roggio y Gabriel Romero, Randazzo afirmó: «No me consta eso. Si hay alguna anormalidad está la justicia para actuar». De esta manera, el ex ministro se desligó de las afirmaciones de los arrepentidos, quienes habían señalado pagos de coimas a funcionarios para obtener beneficios en obras públicas, incluyendo el área de transporte.

El testimonio de Randazzo se centró en explicar las decisiones de política pública que adoptó, especialmente en el sector ferroviario, que es uno de los ejes de la causa. El ex funcionario realizó un racconto histórico de la situación de los ferrocarriles en el país, señalando que «los ferrocarriles muestran la tragedia argentina». En ese contexto, destacó las medidas implementadas durante su gestión: la compra de 1.400 coches, la implementación definitiva de la tarjeta SUBE, la renovación de vías y la incorporación de tecnología, entre otras.

Uno de los puntos más controvertidos que abordó fue el tema de los subsidios estatales a las empresas de transporte. Randazzo explicó que «si se congela la tarifa, naturalmente el subsidio va a aumentar», y recordó que entre 2002 y 2008 las tarifas permanecieron congeladas. Posteriormente, de 2008 a 2014, los aumentos fueron del 80%, pero en un contexto de inflación acumulada del 400% y un incremento salarial para los empleados ferroviarios de aproximadamente el 1.000%. «Eran tarifas a mi criterio demasiado bajas», enfatizó, y añadió que mantuvo discusiones con la entonces presidenta y con el Ministerio de Economía sobre cómo controlar la inflación, aunque aclaró que «cualquier aumento no era preponderante con la baja de subsidios que podíamos producir». La proporción, según sus dichos, era de un 90% de subsidios y un 10% de tarifa.

El contexto de la causa es el presunto esquema de corrupción que operó durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, donde empresarios habrían pagado sobornos a cambio de obras públicas. Este caso, conocido como los cuadernos de la corrupción, se origina a partir de las anotaciones del ex chofer Oscar Centeno, que detallaban entregas de dinero a funcionarios. El Tribunal Oral Federal 7 es el encargado de juzgar a los acusados, entre ellos la ex presidenta y el ex ministro de Planificación Julio De Vido.

La declaración de Randazzo adquiere relevancia porque él fue una figura clave en el área de transporte, justamente uno de los sectores donde se habrían producido los sobornos. Sin embargo, su testimonio no aportó elementos que incriminen a los acusados, sino que más bien buscó mostrar una gestión técnica y avalada políticamente. Además, aclaró que asumió el área de transporte por una decisión de la entonces presidenta, quien «decide darle mayor jerarquía» a ese sector tras la tragedia de Once.

En cuanto a las implicancias políticas y sociales, este testimonio podría influir en la percepción pública sobre el manejo de los subsidios en el transporte, un tema sensible para la economía de los usuarios. Si bien Randazzo no vinculó directamente a la ex presidenta con actos de corrupción, sus declaraciones ponen de manifiesto la controversia sobre el congelamiento tarifario y su impacto en el gasto público. La causa de los cuadernos continúa su curso, y los próximos testimonios serán cruciales para determinar la responsabilidad de los acusados.

Por ahora, el relato de Randazzo se suma a una lista de testigos que han intentado desligar a la cúpula del kirchnerismo de las acusaciones, aunque el expediente contiene pruebas documentales y testimonios de arrepentidos que podrían ser determinantes. La justicia deberá evaluar la consistencia de estas declaraciones con el resto de las evidencias.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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