A más de cuatro décadas de haberse recibido, Juan Carlos Angelomé continúa convencido de que la arquitectura se construye conjuntamente desde la obra, el aula y la gestión. Su trayectoria profesional lo ha posicionado como un referente en la producción y dirección de proyectos, tanto en el ámbito público como privado, y como un docente que insiste en tender puentes entre lo proyectual y lo práctico.
“La arquitectura es plantarse ante una necesidad y responder, y eso se logra con comunicación”, resume Angelomé, condensando en una frase toda una vida de trabajo. Esta filosofía, que prioriza el diálogo y la resolución de problemas, ha guiado su carrera desde sus inicios.
## Los orígenes: formación y especialización
Angelomé se formó en la Universidad de Morón, una casa de estudios que en las décadas de 1970 y 1980 era reconocida por su enfoque práctico y su vinculación con el ejercicio profesional. Aunque su paso por las aulas le brindó las bases teóricas, fue la especialización en realización de obras lo que moldeó su perfil, orientándolo hacia la gestión y administración de proyectos.
En esos años, el país atravesaba un contexto de fuertes cambios políticos y económicos. La dictadura militar (1976-1983) había intervenido las universidades, y al regreso de la democracia, la educación superior buscaba recomponer sus programas. Angelomé, como muchos profesionales de su generación, encontró en la práctica cotidiana el complemento ideal a una formación que a veces quedaba desactualizada.
## El nacimiento de TReCC S.A.
Hace 25 años, junto al arquitecto Roberto Févre, Angelomé cofundó TReCC S.A. La firma nació de manera casi intuitiva, sin proponerse como un estudio de arquitectura tradicional. “Descubrimos que el estudio ambiental y la gestión de obra podían ser un paquete completo de acompañamiento profesional”, recuerda. Este enfoque innovador los llevó a asesorar municipios en obra pública y a detectar que los clientes tenían dificultades para absorber la parte dura de la disciplina: pliegos, factibilidad, gestión ambiental.
TReCC se consolidó como una consultora capaz de trabajar con corporaciones, organismos estatales e internacionales. Proyectos como el control de inundaciones en La Boca-Barracas, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), o el Ministerio de Turismo de la Nación, evidencian su capacidad para operar en contextos de alta complejidad técnica y política.
## El salto a la innovación: el tablero de control TReCC
El punto de inflexión fue ganar el concurso para la sede del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. Este proyecto, emblemático por su escala y visibilidad, demandó la incorporación de sistemas de gestión más avanzados. Fue entonces cuando Angelomé y su equipo desarrollaron el “tablero de control TReCC”, una herramienta en la nube que organiza documentación y comunicaciones, accesible desde cualquier dispositivo.
“Inventamos una manera de gestionar la obra que nos permitió acercar la lógica entre lo analógico y lo digital”, explica. Esta innovación no solo les otorgó transparencia frente a los clientes, sino que les valió el reconocimiento en concursos de innovación tecnológica. En un mercado donde la obra pública suele estar marcada por la opacidad, la herramienta representa un paso hacia la modernización.
Según datos del Informe de Competitividad 2025 de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), la digitalización y la gestión de proyectos son áreas con un potencial de crecimiento significativo en el país. La adopción de tecnologías como el BIM (Building Information Modeling) es aún incipiente, con menos del 20% de las empresas grandes utilizándolas de manera integral. La experiencia de TReCC es un caso testigo que muestra cómo la innovación puede generar ventajas competitivas.
## La crítica a la formación universitaria
La mirada de Angelomé sobre la profesión es crítica y anticipatoria. Él señala que la formación universitaria dedica demasiadas horas al proyecto y muy pocas a la práctica, cuando en la realidad la mayoría de los arquitectos se desempeñan en la obra y no en el tablero. “¿Cómo es posible que logremos la capacidad proyectual de lo abstracto del diseño y no podamos proyectar correctamente un cronograma de obra?”, se pregunta.
Esta crítica no es nueva, pero adquiere relevancia en un contexto donde la Universidad de Morón y otras instituciones buscan actualizar sus planes de estudio. Un informe del Ministerio de Educación de la Nación, publicado en 2024, indica que solo el 12% de los planes de estudio de arquitectura en el país incluyen materias específicas de gestión de obras o administración de proyectos. La falta de articulación entre el mundo académico y el laboral sigue siendo una deuda pendiente.
## El impacto de la Inteligencia Artificial y la digitalización
Angelomé advierte que la dicotomía entre lo digital-proyectual y lo analógico-práctico se profundizará con el tiempo. La IA agilizará el diseño, mientras que la gestión y dirección de obra se volverán centrales. Los egresados deberán adaptarse a un escenario donde las herramientas digitales serán fundamentales, pero la capacidad de comunicación y liderazgo seguirá siendo el diferenciador.
En Argentina, la adopción de la IA en el sector construcción está en sus primeras etapas. Empresas como TReCC ya la incorporan en sus procesos, pero la mayoría de las PYMEs aún carece de la infraestructura necesaria. La brecha entre las grandes consultoras y las pequeñas firmas es un desafío que el sector deberá abordar.
## Implicancias y perspectivas futuras
La experiencia de TReCC demuestra que la gestión y la tecnología son vitales para el éxito de los proyectos. Sin embargo, Angelomé subraya que el factor humano es insustituible: la comunicación y el liderazgo son habilidades que ninguna máquina puede reemplazar.
El legado de Angelomé no se limita a sus proyectos; también se refleja en su actividad docente. A lo largo de los años, ha formado a nuevas generaciones de arquitectos, inculcándoles la importancia de la obra como espacio de aprendizaje. Su visión integradora es una invitación a repensar la profesión en un mundo en constante cambio.
## Conclusión
La trayectoria de Juan Carlos Angelomé es un ejemplo de cómo la arquitectura puede evolucionar hacia un enfoque más integral, donde la gestión de obra es tan importante como el diseño. La digitalización y la IA son herramientas que facilitan el trabajo, pero la capacidad de comunicar y liderar equipos seguirá siendo el corazón de la disciplina.
Su llamado a reformar la formación universitaria resuena en un contexto donde el mercado demanda perfiles híbridos. A medida que el país avanza hacia la modernización de su infraestructura, la mirada de profesionales como Angelomé se vuelve crucial para construir un futuro más eficiente y humano.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
