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Terremoto en Colombia: abogada muere protegiendo a su perro, un acto que conmueve a la región

El pasado lunes 10 de agosto, un terremoto de magnitud 5.8 sacudió el suroccidente de Colombia, dejando decenas de víctimas fatales y cientos de heridos. Entre las historias que emergieron de los escombros, una ha capturado la atención internacional por su profundo contenido humano: la de Lenny Ruiz, una abogada de 37 años que perdió la vida al proteger con su cuerpo a su perro Salomón, un can de 12 años ciego y con epilepsia.

El suceso tuvo lugar en la ciudad de Cali, donde Ruiz residía desde hace varios años. Según el relato de su hermano, Michael Ruiz, los equipos de rescate encontraron el cuerpo de la mujer junto al animal, el cual estaba ileso. “Mi hermana dio la vida por él porque lo tenía protegido contra el pecho y toda la estructura cayó encima de ella”, declaró a la agencia AFP desde Pasto, la ciudad natal de la abogada. Las imágenes del rescate, difundidas por medios locales, muestran a los socorristas extrayendo al perro de entre los escombros, visiblemente asustado pero sin lesiones graves.

Salomón, un perro mestizo de avanzada edad, padece ceguera total y sufre ataques epilépticos recurrentes, lo que lo hacía especialmente dependiente de su dueña. A pesar de estas condiciones, el animal sobrevivió gracias al acto instintivo de su protectora, quien lo abrazó contra su pecho en el momento del colapso. Este gesto, confirmado por testigos y por el propio hermano, ha sido calificado por los medios como un ejemplo extremo de lealtad y amor.

El terremoto, cuyo epicentro se localizó en el municipio de El Águila, departamento del Valle del Cauca, provocó el derrumbe de numerosas edificaciones en Cali y otras localidades. Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), hasta el momento se han registrado más de 500 réplicas, y el número de fallecidos asciende a 47, con más de 300 heridos. La cifra de animales rescatados, entre ellos perros, gatos y aves, alcanza los 510, según el último reporte oficial.

El caso de Lenny Ruiz ha puesto de relieve la importancia de los equipos de rescate animal, que trabajan en coordinación con los bomberos y la Defensa Civil. Estos grupos no solo se encargan de localizar mascotas atrapadas, sino también de brindar primeros auxilios veterinarios y de canalizar su adopción temporal cuando los dueños han fallecido. En esta ocasión, Salomón fue entregado a familiares de la víctima, quienes han asumido su cuidado.

La historia trascendió las fronteras del país gracias a las redes sociales, donde circuló un video del funeral de Lenny en el que se observa a Salomón junto al ataúd. Jessica Florez, cuñada de la abogada, explicó que ella misma propuso acercar al perro para que “se despidiera” de su dueña. “Era lo correcto. Ellos eran inseparables”, comentó a la prensa local. Imágenes del sepelio muestran al can colocado sobre una sábana al lado del féretro, con la cabeza gacha y una actitud que los presentes interpretaron como tristeza.

El perfil de Lenny Ruiz, quien era miembro activo de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia (IPUC), destacaba además por su compromiso con la protección animal. Según allegados, la abogada ofrecía servicios legales gratuitos a una asociación defensor de animales en Cali, lo que refuerza la coherencia de su acto final. “Ella nunca dejó a su perrito, lo protegió y logró ser rescatado con vida bajo los escombros en el terremoto, pero ella no lo logró”, escribió un usuario en redes, reflejando el sentir de muchos.

La tragedia ha generado un debate sobre la tenencia responsable de mascotas en situaciones de desastre. Expertos en gestión de riesgos señalan que, aunque es natural que las personas intenten salvar a sus animales, es fundamental priorizar la seguridad humana y seguir los protocolos de evacuación establecidos. Sin embargo, casos como el de Lenny Ruiz evidencian la profunda conexión emocional que puede existir entre humanos y animales, y la necesidad de incluir a las mascotas en los planes de emergencia familiar.

Hasta el cierre de esta edición, Salomón permanece bajo el cuidado de la familia, quienes han reportado que el perro, aunque físicamente ileso, muestra signos de duelo. “Está triste, busca a Lenny por toda la casa”, afirmó su actual cuidador. Los veterinarios recomiendan mantener rutinas estables y brindar atención especial para superar el estrés postraumático, tanto en animales como en humanos sobrevivientes.

La historia de Lenny y Salomón se suma a otros relatos de heroísmo surgidos tras el sismo, como el de una maestra que protegió a sus alumnos bajo un escritorio o el de un bombero que rescató a un bebé de 8 meses. No obstante, el sacrificio de la abogada ha resonado especialmente por su doble dimensión: la defensa de la vida animal y el amor incondicional.

Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas, mientras la cifra de damnificados aumenta. La UNGRD ha habilitado albergues temporales y centros de acopio para recibir donaciones, incluyendo alimentos para mascotas. El gobierno colombiano ha declarado el estado de emergencia en la región, y se espera que la reconstrucción tome varios meses.

En medio de la devastación, la imagen de Salomón acompañando el féretro de su dueña se ha convertido en un símbolo de fidelidad que trasciende las fronteras. La historia, difundida por medios internacionales, ha generado olas de solidaridad y donaciones para organizaciones de protección animal en Colombia. Un gesto que, según los rescatistas, demuestra que el amor puede manifestarse incluso en los momentos más oscuros.

La comunidad de Pasto, lugar de origen de Lenny, ha programado una misa en su memoria y ha rendido homenaje a la joven abogada, recordando su labor social y su entrega a los demás. Su caso permanece como un recordatorio de que las tragedias naturales también revelan lo mejor de la condición humana.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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