El escenario geopolítico en torno a los recursos estratégicos de la Argentina sumó un nuevo capítulo de confrontación diplomática. Este jueves, el embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, reafirmó sus declaraciones contra el gobierno de la República Popular China en el marco del foro AmCham Energy Summit, al sostener que el ingreso de capitales de una empresa china en obras de infraestructura tecnológica en la formación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta «no ayudará a traer inversiones». En paralelo, el kirchnerismo formalizó un pedido de citación al diplomático para que brinde explicaciones ante el Congreso de la Nación, en una sesión de comisión programada para el próximo 19 de agosto.
El conflicto se originó a partir de una licitación, adjudicada a la firma tecnológica china Huawei, para el tendido de un cable de fibra óptica en la región de Vaca Muerta y la construcción de un centro de procesamiento de datos de inteligencia artificial de carácter regional. En ese contexto, integrantes de la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza de Neuquén (CALF) denunciaron haber recibido presiones y advertencias que incluyeron mensajes directos a sus teléfonos móviles, con la amenaza de retirar las visas de sus miembros si se avanzaba con la contratación.
El diputado Aldo Leiva, presidente de la Comisión de Asuntos Cooperativos de la Cámara Baja y referente del espacio político conocido como ultraK, confirmó el envío de la convocatoria formal. «En virtud de lo conversado en la reunión enviamos esta nota convocando al embajador de los Estados Unidos Peter Lamelas a la comisión el día 19 de agosto a las 13 hs», detalló el legislador en referencia a un encuentro previo donde se abordaron las denuncias de los representantes de la cooperativa neuquina.
Horas después de la citación, el embajador estadounidense volvió a pronunciarse públicamente, profundizando sus críticas hacia el sistema político y económico chino. «China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología. Todo está controlado por el Partido Comunista chino. Eso no vale y tampoco ayudará a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta», manifestó Lamelas, en declaraciones que fueron replicadas por los medios nacionales.
Por su parte, el gobierno chino expresó su repudio a la actitud de la diplomacia norteamericana en este caso, lo que añade una cuota de tensión adicional en la relación bilateral entre Washington y Beijing, con la Argentina como escenario de disputa. La situación se produce en un contexto de alineamiento estratégico del gobierno argentino con los Estados Unidos, una política que el oficialismo ha definido como de subordinación ideológica, según han señalado varios analistas.
En el plano local, el exembajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, también se refirió al asunto y cuestionó la postura del funcionario estadounidense. «Lo preocupante de esto más allá de la desproporcionada presión del embajador es que Lamelas recurre a hablar de la soberanía en nombre de Argentina», afirmó. «La soberanía la definimos los argentinos no lo define otro Estado. Lamelas habla de la seguridad nacional argentina y es un embajador de Estados Unidos», agregó en una entrevista con una radio porteña.
Vaca Narvaja defendió la posición de la empresa china en la licitación, subrayando que «Huawei tiene la mejor tecnología y la de menor precio» y contrastó la oferta de la firma asiática con la de los potenciales proveedores estadounidenses, señalando que en lugar de una propuesta equivalente o mejores precios, la diplomacia de EE.UU. optó por la amenaza y el condicionamiento. «Y la cooperativa le responde ‘no tenemos mejores ofertas y no vamos a responder una amenaza'», relató el exfuncionario.
El análisis del exembajador también se extendió al rol del gobierno nacional. Vaca Narvaja interpretó la situación como parte de una política general que, a su juicio, ubica al país en una posición compleja. «Milei nos lleva a una situación muy compleja porque hay una política de subordinación ideológica con Estados Unidos muy fuerte pero al mismo tiempo una política de subordinación económica con China», señaló, describiendo un doble vínculo de dependencia que consideró riesgoso para la autonomía de las decisiones nacionales.
La citación del embajador Lamelas al Congreso representa un hito institucional significativo, puesto que es el primer llamado formal a un representante diplomático de una potencia extranjera en este contexto de tensiones comerciales y tecnológicas. La comisión que preside el diputado Leiva tendrá la potestad de recibir al diplomático y podrá recabar detalles sobre los supuestos mensajes de presión denunciados por los miembros de la CALF.
El tema también interpela directamente al Poder Ejecutivo, ya que el oficialismo deberá definir una postura frente a este escenario de fricción diplomática entre sus principales aliados internacionales, en un punto focal como lo es el desarrollo de los recursos energéticos y tecnológicos en la formación de Vaca Muerta, considerada una de las reservas de shale gas y petróleo más grandes del mundo.
La fecha pautada para la comparecencia, el 19 de agosto a las 13:00 horas, será clave para observar el desenlace inmediato de este conflicto. El cruce de declaraciones entre el embajador Lamelas, el gobierno chino y los referentes políticos argentinos en los próximos días definirá el tono y el impacto de esta audiencia en el mapa de relaciones internacionales del país. La discusión de fondo trasciende la cuestión de la licitación puntual de fibra óptica y data center: se trata de un debate sobre la influencia extranjera en la infraestructura crítica argentina y la capacidad del país para definir sus propias políticas de inversión en sectores estratégicos.
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