Arquitectura

Tayén: el primer destino de longevidad de lujo en Mendoza que redefine el real estate experiencial

Mendoza se consolidó en los últimos años como uno de los destinos más atractivos para la inversión inmobiliaria de alta gama, no solo por la amplitud de sus terrenos y las condiciones de suelo, sino también por un microclima privilegiado que combina la cercanía con la Cordillera de los Andes y la posibilidad de desarrollar proyectos integrados con la naturaleza y las actividades vitivinícolas. En este contexto, la provincia cuyana comienza a posicionarse en el mapa internacional con Tayén, un proyecto pionero que propone un nuevo concepto: el Longevity Wine Destination.

El desarrollo se localiza en Estancia Atamisque, en pleno corazón del Valle de Uco, sobre un predio de 1.000 hectáreas, de las cuales solo se ocuparán 4.000 metros cuadrados en una primera etapa. Allí se levantará un hotel boutique de montaña con 18 lodges, un centro de bienestar denominado Luxury Wellness Fitness & Recovery, y espacios dedicados a la gastronomía consciente y a experiencias vinculadas con el vino, desde la cata hasta la estética. El proyecto es liderado por Ramiro Alonso, fundador de RGR Group Developers, una desarrolladora que ha trabajado en destinos como el Valle de Uco y que ahora incursiona en el segmento de la longevidad.

El término Tayén proviene del verbo mapuche que significa fluir, transformarse y salir, una referencia directa al objetivo del proyecto: que el tiempo no se consuma, sino que se habite plenamente. En diálogo con la prensa local, Alonso explicó que la propuesta se sustenta en tres pilares: físico, cognitivo y emocional. “La idea es ofrecer un ecosistema donde la gente pueda cambiar hábitos, desconectarse y dedicarse a la prevención y el cuidado de la salud, en contacto permanente con la naturaleza”, afirmó.

El proyecto apunta a un público de entre 40 y 70 años, un segmento que, según datos de fuentes del sector, viene mostrando un creciente interés por viajar, vivir experiencias saludables y, en muchos casos, establecerse en destinos alejados de las grandes ciudades. Esta tendencia se enmarca en lo que se conoce como economía de la longevidad, un fenómeno impulsado por el aumento de la esperanza de vida y la mayor preocupación por el bienestar integral. “Mendoza tiene la oportunidad de posicionarse internacionalmente a través de una propuesta que combina montaña, vino, naturaleza y calidad de vida”, enfatizó Alonso.

La relevancia de este proyecto no se limita al ámbito local. Según un informe de la consultora Colliers Argentina, la demanda de propiedades premium en zonas como el Valle de Uco venía creciendo a un ritmo del 15% anual, impulsada por inversores extranjeros y argentinos que buscan diversificar su patrimonio. Además, el desarrollo de Tayén se da en un momento en que el sector inmobiliario de lujo en la Patagonia y Cuyo está cobrando mayor protagonismo, tal como lo reflejan notas publicadas en medios como La Nación e Infobae en los últimos meses, donde se destacó el interés de inversores de Estados Unidos y Europa por este tipo de proyectos.

Sin embargo, no todos los análisis son tan optimistas. Fuentes del sector consultadas por El Cronista señalaron que la venta de properties en zonas vitivinícolas depende en gran medida del contexto macroeconómico y de la estabilidad cambiaria. Aun así, sostienen que Mendoza ofrece un valor diferencial clarísimo: “Es imposible encontrar otro lugar en el mundo con 300 días de sol, montaña y vino a menos de dos horas de una capital provincial”, indicaron.

El diseño de Tayén no es un caso aislado en el mundo. En Australia, Estados Unidos y España ya existen desarrollos similares que combinan residencias de retiro con servicios sanitarios y bienestar, como el concepto de “fram communities” o comunidades de retiro activas. Lo que diferencia a Tayén es su vinculación con la vitivinicultura y la cultura local del vino, lo que le otorga una identidad propia.

El proyecto, que ya está en su etapa de preventa, prevé que la construcción de la primera etapa se complete en un plazo de 24 meses. Los 18 lodges del hotel boutique serán vendidos como branded residences, una modalidad que permite a los propietarios usufructuar sus propiedades durante cierta temporada y el resto del tiempo ponerlas en el circuito hotelero. Según datos aportados por RGR Group, el valor promedio de cada lodge ronda los 500.000 dólares, cifra que se ubica en línea con el promedio del mercado de lujo de la región.

Consultado sobre las perspectivas del proyecto, Alonso indicó que la expectativa es captar una demanda compuesta en un 60% por argentinos y en un 40% por extranjeros, principalmente de países vecinos como Chile y Brasil, así como también de europeos interesados en la cultura del vino. “No vendemos residencias, vendemos un estilo de vida”, sentenció.

En términos de impacto medioambiental, el desarrollo contempla la reforestación de áreas degradadas y el uso de energías renovables, en línea con las tendencias de sustentabilidad que ya se aplican en las bodegas de la zona. Asimismo, se prevé la creación de empleo local para la operación del hotel y del centro de bienestar, que sumará según estimaciones iniciales unos 120 puestos de trabajo directos al año de entrar en funcionamiento.

El contexto provincial no es menor. En los últimos dos años, Mendoza recibió una inversión de más de 200 millones de dólares en el sector del vino, según datos del Ministerio de Economía de la provincia, especialmente en bodegas boutique y experiencias turísticas. Ese dinamismo parece reflejarse en el interés por desarrollar proyectos que combinen ocio, salud y retorno financiero.

De cara al futuro, Tayén se presenta como un caso testigo para el país en la intersección entre el mercado inmobiliario de lujo y la medicina preventiva. Tal como ocurrió con los primeros emprendimientos de vine living en California, el éxito o fracaso de esta apuesta dependerá de su capacidad de adaptarse a las demandas de un público que cada vez valora más el tiempo y el bienestar por encima de la mera posesión de bienes materiales.

En conclusión, el lanzamiento de Tayén en el Valle de Uco constituye un paso más en la evolución del real estate experiencial en Argentina, un sector que promete seguir creciendo alimentado por las tendencias internacionales de longevidad y descanso activo. La provincia de Mendoza, con su paisaje andino y su reconocida industria vitivinícola, parece estar en el lugar y el momento justos para capitalizar estos cambios.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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