Tendencias

Tragedia en San Juan: el helicóptero estaba destruido, los cuerpos desmembrados y las autopsias clave para reconstruir el accidente

El 31 de julio de 2026, un helicóptero Bell 412EP de la empresa JasFly, que prestaba servicios para la Agencia Federal de Emergencias (AFE) del Ministerio de Seguridad Nacional, se estrelló en el Parque Provincial Ischigualasto, en la provincia de San Juan. El accidente dejó un saldo de siete víctimas fatales y generó una profunda conmoción en la región. Los equipos de rescate, liderados por el experimentado montañista Gustavo Muñoz, describieron la escena como «devastadora» y confirmaron que el impacto fue de tal magnitud que los cuerpos quedaron desmembrados, lo que obligó a su identificación por parte de los familiares.

Las autoridades judiciales, que intervinieron de inmediato, confirmaron a Clarín que el helicóptero quedó «totalmente destruido» y que el rotor se encontró a 200 metros del punto de impacto. El primer rescatista en llegar al lugar, Gustavo Muñoz, relató que al aterrizar preguntó insistentemente si había sobrevivientes, pero la respuesta fue siempre la misma: «Están todos muertos». Muñoz, quien participó en el rescate del gobernador José Luis Gioja en 2013, describió la angustia del momento y señaló que «salía un poco de humo del rotor».

Los fallecidos fueron identificados como el Subjefe de la Policía de San Juan, Marcelo Videla; el jefe de Bomberos, Rubén Castro; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; el Subjefe de Bomberos, Jorge Carbajal; y los cordobeses Andrés Bosch, coordinador del Servicio Nacional de Lucha Contra el Fuego; Rodrigo Aimetta, técnico regional del Sistema Nacional del Manejo del Fuego; y Matías Valenzuela, piloto originario de la Provincia de Buenos Aires.

Las autopsias, realizadas en las últimas horas, se consideran una pieza clave para reconstruir la dinámica del accidente. Según fuentes judiciales, los peritajes buscan determinar si hubo fallas mecánicas, errores humanos o factores climáticos que pudieron influir en el siniestro. La última comunicación de la aeronave se registró a las 10:26 horas, y a las 10:30 se activó el Transmisor de Emergencia (ELT), un dispositivo que emite una señal de localización automática en caso de impacto. Este dato preliminar sugiere que la colisión fue inmediata y sin margen para una llamada de socorro.

El operativo de rescate se extendió durante varias horas. El primer helicóptero de emergencia despegó hacia el punto señalado por la baliza, mientras que Muñoz y su piloto se dirigieron al Hospital de Jáchal para buscar un médico. En pleno trayecto, recibieron el mensaje de que no había sobrevivientes. A pesar de la noticia, Muñoz solicitó en repetidas ocasiones que se revisara a las víctimas, lo que refleja el shock que vivió al conocer la magnitud de la tragedia.

El accidente tiene implicancias profundas en la estructura de emergencias de la provincia y del país. Las víctimas eran funcionarios clave en la lucha contra incendios forestales y en la protección civil, lo que deja un vacío operativo en un contexto donde los incendios en la región cuyana son recurrentes durante los meses de verano. La AFE, dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, activó un protocolo de investigación que incluye el análisis de las cajas negras del helicóptero y de la documentación técnica de la aeronave.

Desde el punto de vista social, la noticia generó una ola de duelo en San Juan y Córdoba, donde las víctimas eran reconocidas por su trayectoria. El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, declaró tres días de duelo provincial en honor a los caídos, mientras que el Ministerio de Seguridad Nacional expresó sus condolencias a los familiares. En paralelo, se coordinan los honores fúnebres para las víctimas, que incluirán una ceremonia con honores de Estado en el cuartel de Bomberos de la provincia.

La investigación, a cargo del fiscal federal de turno, también busca determinar si el helicóptero cumplía con todos los protocolos de mantenimiento y si las condiciones meteorológicas eran aptas para el vuelo en la zona, un área de montaña con características geológicas complejas. El Parque Provincial Ischigualasto, conocido como el Valle de la Luna, es un sitio de alta sensibilidad ambiental donde los vientos fuertes y las turbulencias son frecuentes, lo que podría haber sido un factor determinante en el siniestro.

En conclusión, la tragedia del Bell 412EP en San Juan deja un profundo impacto en la comunidad de emergencias del país. La pérdida simultánea de siete profesionales altamente capacitados subraya la vulnerabilidad de las operaciones de rescate en zonas remotas y la necesidad de revisar los protocolos de seguridad. Las autopsias y los peritajes técnicos serán determinantes para esclarecer las causas y evitar futuros accidentes. Mientras tanto, el adiós a las víctimas se perfila como un acto de reconocimiento a quienes dedicaron su vida a proteger a los demás.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *