Arquitectura

Hoteles de countries: la apuesta por el turismo de invierno como puerta de entrada a la vida en barrios cerrados

Con la llegada de las vacaciones de invierno, los hoteles emplazados dentro de barrios cerrados del Gran Buenos Aires refuerzan su oferta turística apuntando tanto a vecinos como a público general que busca una escapada corta sin alejarse demasiado de la capital. La propuesta va más allá del hospedaje: se convierte en una vidriera inmobiliaria.

Según datos de la Cámara de Empresas de Urbanizaciones Cerradas (CEUC), existen más de 500 barrios cerrados en el Área Metropolitana de Buenos Aires, concentrados especialmente en los partidos de Tigre, Pilar, Escobar, Campana y, en menor medida, en el sur del conurbano. Aunque originalmente estos desarrollos estaban pensados para vivienda permanente, en los últimos años los hoteles internos ganaron terreno como centros de esparcimiento y como herramienta de marketing.

El hotel Wyndham Nordelta, ubicado en el megaemprendimiento de Tigre, es uno de los que más apuesta a esta temporada. Su gerente de operaciones, Mariano López, explicó a este medio que la agenda incluye desde clases de golf y polo hasta kayak en las lagunas. «Muchos huéspedes aprovechan la estadía para recorrer Nordelta, conocer sus barrios y evaluar un futuro alquiler o compra», señaló. La tendencia se consolida: según un informe de la consultora Reporte Inmobiliario, el 30% de las consultas por lotes en countries del norte del GBA se originan durante estadías hoteleras.

En Campana, el Sofitel La Reserva Cardales apunta a un perfil similar. Carolina Zambelli, directora de Ventas & Marketing del hotel, afirmó que «la experiencia se asemeja a la de vivir en una comunidad privada, donde la seguridad, la tranquilidad y el contacto con la naturaleza se convierten en parte de la vida cotidiana». El hotel, parte de la cadena Accor, ofrece actividades recreativas para niños y adultos, y también funciona como vidriera para el country La Reserva Cardales, un desarrollo de 1.200 hectáreas.

En Pilar, el Hilton Pilar Golf & Resort combina el hospedaje con la posibilidad de tomar clases de golf y recorrer el club house, donde un asesor inmobiliario brinda información sobre lotes y propiedades. El barrio cerrado Pilar Golf, de 400 hectáreas, ha visto un incremento del 15% en consultas durante los fines de semana largos, según datos de la desarrolladora.

En la zona sur, el Sheraton Buenos Aires Greenville Polo & Resort, en Hudson, parte del partido de Berazategui, también se suma a la oferta. El hotel está dentro de Greenville, un barrio cerrado de 300 hectáreas con cancha de polo y lago. La propuesta incluye una nutrida agenda de actividades que van desde caminatas hasta deportes acuáticos.

La estrategia no es nueva. Desde la crisis de 2001, los barrios cerrados comenzaron a diversificar sus servicios para generar ingresos extra. La pandemia de COVID-19 aceleró la demanda de espacios abiertos y seguros, lo que llevó a muchos countries a potenciar sus hoteles. Según un estudio de la Universidad de San Andrés, entre 2020 y 2024, la ocupación hotelera en barrios cerrados creció un 40% durante las vacaciones de invierno.

Sin embargo, la apuesta actual enfrenta un contexto económico complejo. Con una inflación interanual que según el INDEC ronda el 115% en 2026, y un tipo de cambio que encarece los viajes al exterior, las vacaciones de invierno se concentran cada vez más en destinos locales. «Las reservas en hoteles de countries crecieron un 25% respecto al año pasado», indicó a Infobae una fuente del sector hotelero. Pero también hay desafíos: la caída del poder adquisitivo obliga a los hoteles a ofrecer promociones y paquetes ajustados.

Las implicancias van más allá del turismo. Para las desarrolladoras, cada huésped es un potencial comprador. «No son pocos los que usan la escapada como una primera aproximación», reconoció López. En un mercado donde el metro cuadrado en countries del norte del GBA oscila entre 1.500 y 3.000 dólares, según el sitio ZonaProp, la experiencia hotelera busca seducir a familias de clase media alta que aún dudan en dar el paso.

En conclusión, los hoteles de countries se posicionan como una opción intermedia entre el descanso vacacional y la prospección inmobiliaria. La tendencia muestra que, en un contexto de incertidumbre económica, la combinación de naturaleza, seguridad y servicios premium sigue siendo un imán para quienes buscan una pausa sin alejarse de la ciudad, y para quienes, quizás, encuentran en esas vacaciones el primer paso hacia un cambio de vida.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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