Una reciente encuesta realizada en la provincia de Buenos Aires por la consultora Zuban Córdoba, difundida este jueves por Clarín, ha puesto de manifiesto una serie de datos que, a primera vista, podrían parecer contradictorios. El estudio, que incluyó 1.000 casos entrevistados entre fines de septiembre y principios de octubre, con un margen de error de +/- 3,1%, muestra que los bonaerenses tienen una mejor imagen de la gestión de Axel Kicillof que de la de Javier Milei. Sin embargo, en un escenario de potencial electoral, el líder mejor posicionado es un dirigente libertario, Diego Santilli, actual jefe de Gabinete de la Nación.
El trabajo de Zuban Córdoba, consultora integrada por Paola Zuban y Gustavo Córdoba, es conocido por presentar números críticos hacia la gestión de Milei desde su asunción. En este relevamiento provincial, se profundizó en la percepción de los bonaerenses sobre las gestiones y las imágenes de los principales dirigentes, así como en las chances electorales de cara a la sucesión de Kicillof en 2027.
En cuanto a la evaluación de las gestiones, el informe adjudica un balance negativo al presidente Milei, con un 38,6% de aprobación y un 59,9% de desaprobación. Por el contrario, el gobernador Kicillof obtiene un balance positivo: 48,7% de aprobación y 45,9% de desaprobación. Esta diferencia se refleja también en la tabla de imágenes personales, donde Kicillof lidera con un 49% de imagen positiva, superando no solo a Milei (35,7%) sino también a Cristina Kirchner (45,5%) y Sergio Massa (40,4%), quienes vienen trabajando en tándem para desgastarlo.
El dato más sugestivo del informe aparece en el ranking de potencial electoral, que mide pisos y techos de intención de voto de dirigentes provinciales que suenan como posibles candidatos para suceder a Kicillof. Allí, el líder es Diego Santilli, exmacrista que ganó la elección legislativa de 2021 en la Provincia, perdió la gobernación en 2023 y volvió a triunfar en las parlamentarias de 2025. El jefe de Gabinete combina un 21,9% de voto seguro con un 17,5% de voto probable, alcanzando un techo del 39,4%. Completa con un 47,6% de rechazo y un 13% de no sabe/no contesta.
Segundo en el ranking, con un techo muy similar, se ubica Sergio Massa (38,9%). Su número se compone de un voto seguro más bajo (13,5%) y un voto probable más alto (25,4%). El podio lo cierra Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura bonaerense y también anotado en la carrera para gobernador, con un 18,2% de voto seguro más un 16,9% de voto probable, alcanzando un techo del 35,1%.
Más atrás aparecen Victoria Villarruel, con un 9,9% de voto seguro, un 24,7% de voto probable, un 13,9% de no sabe y un 51,5% de rechazo; y Nicolás del Caño, con un 3,7% de voto seguro y un 23,1% de voto probable.
El contexto histórico y político de la provincia de Buenos Aires es clave para interpretar estos datos. Con más de 17 millones de habitantes y alrededor de 13 millones de electores, representa aproximadamente el 37% del padrón nacional. Su peso económico es igualmente significativo: aporta cerca del 35% del PIB argentino, con una estructura productiva diversificada que incluye industria manufacturera, agricultura, servicios y un importante sector portuario. Históricamente, ha sido un bastión del peronismo, aunque con alternancias como la victoria de María Eugenia Vidal en 2015. La figura de Kicillof, economista heterodoxo y exministro de Economía durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, ha logrado consolidar una base de apoyo en el conurbano, pero enfrenta el desafío de proyectar su liderazgo a nivel nacional.
La paradoja que muestra la encuesta –mejor imagen de Kicillof pero liderazgo electoral de Santilli– puede explicarse por varios factores. En primer lugar, la imagen positiva de Kicillof no necesariamente se traduce en intención de voto para su sucesión, ya que los votantes pueden evaluar su gestión de manera independiente a la hora de elegir a un nuevo gobernador. Además, Santilli, como jefe de Gabinete, cuenta con una plataforma de visibilidad nacional y ha logrado posicionarse como un dirigente capaz de captar votos tanto del PRO como del espacio libertario, e incluso de sectores independientes. Su experiencia previa como candidato (ganó en 2021, perdió en 2023, ganó en 2025) lo ha dotado de un reconocimiento público considerable.
Por otro lado, la figura de Massa, aunque con un techo similar, muestra una composición distinta: menor voto seguro pero mayor voto probable, lo que indica una mayor volatilidad en su electorado. Katopodis, como ministro de Infraestructura, ha tenido una gestión visible en obra pública, lo que le ha permitido instalarse como una alternativa dentro del oficialismo provincial.
En cuanto a las implicancias de estos datos, el escenario electoral de 2027 en la provincia de Buenos Aires se presenta complejo. Si Kicillof decide buscar un nuevo mandato –la Constitución provincial permite la reelección indefinida–, su imagen positiva lo posicionaría como un candidato fuerte. Sin embargo, si opta por una candidatura presidencial, la competencia por la gobernación quedaría abierta, y allí Santilli aparece como el mejor posicionado. La diferencia entre la imagen de Kicillof y la de Milei también sugiere que el oficialismo nacional podría enfrentar dificultades para retener la provincia, aunque la figura de Santilli, con su perfil más moderado y su experiencia de gestión, podría compensar esa desventaja.
Es importante señalar que este tipo de encuestas tiene limitaciones metodológicas. El margen de error de +/- 3,1% implica que los datos deben tomarse con cautela, y la fecha del relevamiento (fines de septiembre y principios de octubre) coincide con un período de alta inflación y tensiones económicas, lo que puede influir en las respuestas. Además, la encuesta mide intención de voto en un escenario hipotético, sin candidatos confirmados, lo que introduce un alto grado de incertidumbre.
En conclusión, el estudio de Zuban Córdoba revela un panorama político fragmentado en la provincia de Buenos Aires. Axel Kicillof mantiene una imagen positiva superior a la del presidente Milei, lo que refleja un respaldo a su gestión en el ámbito provincial. Sin embargo, la intención de voto para la sucesión muestra un liderazgo de Diego Santilli, seguido de cerca por Sergio Massa y Gabriel Katopodis. Estos datos sugieren que la contienda electoral de 2027 será reñida y que las alianzas y los liderazgos locales jugarán un papel crucial. La provincia, como siempre, será un territorio decisivo para el futuro político de Argentina.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
